jueves, 14 de agosto de 2014

Fondos buitre ¿Un tema malvinizado?

En estos días se escuchan algunas voces que sostienen que existe una enorme similitud entre el tema de los fondos buitre y el de la guerra de Malvinas. Ello amerita un análisis del punto en cuestión.

Quienes han afirmado que existe una similitud se apoyan en los siguientes puntos:

  1. El tema Malvinas produjo en su inicio un gran impacto emocional y por ende un gran apoyo de la población. El tema fondos buitre en su arranque produce el mismo impacto.
  2. El tema Malvinas con el paso del tiempo produjo una enorme frustración. Aventuran que idéntico resultado se producirá con los fondos buitre con el paso del tiempo, particularmente cuando se vea el impacto económico social.

Frente a esto cabe formularse la siguiente pregunta:

¿Estamos ante un hecho de similares características?

En primer lugar debemos observar que existen grandes diferencias en lo concerniente al origen de cada uno de estos episodios. El tema de la Guerra de Malvinas, más allá de su consideración estratégica, luce como una cuestión decidida de un día para otro y con el propósito de cubrir enormes errores cometidos con anterioridad  por el Gobierno Militar. El tema de los fondos buitre se inició cuando en oportunidad de los canjes de deuda de los años 2005 y 2010,  los titulares de los mismos no aceptaron las condiciones propuestas por el Gobierno de nuestro país. A  partir de allí iniciaron el juicio en el Juzgado del Dr. Griesa.
En segundo lugar debemos señalar que una vez conocido el fallo adverso el Gobierno no tuvo margen de maniobra. En efecto pagar el monto reclamado o acordar una forma de pago hubiese significado la posibilidad de que los demás titulares, tanto los que entraron en el canje como los que no lo hicieron, planteen el pedido de trato análogo. Ello hubiese significado una carga impagable no solo para el actual Gobierno sino también para los venideros.
En último lugar debemos tener en cuenta que el tema de los fondos buitre puede llegar a tener un desenlace favorable, toda vez que existen posibilidades de que bancos extranjeros compren todo o parte de la deuda, a condición de que se reponga la posibilidad de que el Banco de Nueva York pueda pagar con los fondos que nuestro país depositó oportunamente.  
En caso de que no se tenga un desenlace favorable debemos ponderar que en enero del año próximo se cae la cláusula RUFO (la que asigna igual trato para todos los acreedores) y nuestro país estará en posibilidad de negociar sin restricciones con los titulares de los fondos buitre.
Por lo tanto debemos sostener que el tema actual presenta muy pocas similitudes, para no decir ninguna, con el tema de la guerra por las Islas Malvinas.

Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

4/8/14

Informe económico al cierre del 1 agosto de 2014

La situación creada con los fondos buitre instala una sensación de retorno a la crisis. Empero debemos tener en cuenta que esta turbulencia cuando menos se halla acotada en el tiempo. En efecto, nuestro país puede a partir de enero del año próximo acordar con estos acreedores, sin que ello implique que el resto pueda accionar judicialmente reclamando análogas condiciones.

Panorama internacional
La situación de Brasil mantiene sus rasgos recesivos. Ello impone una restricción muy fuerte para la economía de nuestro país.

Panorama nacional

Evolución de la producción
La mejora estimada  en el desempeño de nuestro comercio exterior se materializó en junio. De continuar esta tendencia el sector externo dará impulso a la economía interna.

Situación  fiscal
En los primeros 5 meses del año el déficit financiero creció un 117.7 % con relación al obtenido en igual período de 2013. Empero se destaca que en los primeros 4 meses el crecimiento del citado déficit fue del 122.2 %. En consecuencia se advierte un descenso del mismo.

Situación monetaria

La Base monetaria medida al 25 de julio  se contrajo un 1,2% comparada contra su valor al 31 de diciembre de 2013. En igual período de 2013 la Base Monetaria se expandió  un 5.88 %. Insistimos acerca de la contribución a la desaceleración del proceso inflacionario que comenzó a notarse en el segundo trimestre del año.

Panorama externo y Cambiario

La balanza comercial de los primeros 6 meses se redujo un 28.5% con respecto a igual período del año pasado. Cabe destacar que en el mes de junio  muestra se observa un crecimiento del 13.5% con relación a igual mes del año pasado.

ü  Sustentabilidad del modelo
Sin lugar a dudas el tema central reside en superar el problema suscitado con los fondos buitre. De lograr esto en un plazo prudencial el año cerraría con una leve mejora de los indicadores de producción.


Juan Latrichano
Analista Económico de la CGE 

4/8/2014

Normas del comercio exterior y políticas cambiarias a lo largo de la historia de nuestro país.1943/1972

Período 1943- 1955

La etapa está principalmente regulada en materia aduanera con el decreto número 14.630 del año 1944. Los puntos principales de esta disposición son:

  1. Fija derechos aduaneros adicionales de hasta un 50%.
  2. Establece la posibilidad de aplicar cuotas de importación
  3. Fija derechos aduaneros de defensa que podrán ser superiores al 50% cuando la diferencia  entre el precio de un bien nacional y el extranjero provenga de alguna forma de dumping.
  4. Fija subsidios para industrias cuando las medidas proteccionistas resulten insuficientes.


No cabe ningún tipo de duda acerca del carácter proteccionista de la norma analizada. Esto fue complementado con medidas cambiarias, con la aplicación de convenios bilaterales (firmados con distintos países) y con un régimen regulación de exportaciones de cereales a través del IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio).

Período 1956-1972

Tras el golpe militar que culminó con el derrocamiento del General Perón las disposiciones del punto anterior fueron  derogadas.  Del mismo modo se disolvió el IAPI y se discontinuó el sistema bilateral pasando al manejo multilateral previsto por las normas internacionales. Con fecha 30 de diciembre de 1958 mediante el decreto número 11.917) se regulan las tarifas aduaneras conforme al siguiente orden:

  1. Existen un número reducido de bienes que no pagan impuestos de importación.
  2. Los productos gravados son alcanzados con una tasa del 20 % para una lista determinada y del 40 para otra serie de productos.
  3. Los productos no alcanzados serán gravados con una tasa del 300%.

El régimen aduanero fue modificado el 13 de marzo de 1967 mediante el decreto número 1410. En los considerandos del citado decreto extractamos los siguientes puntos:

  1. Que el ajuste del tipo de cambio constituye una circunstancia favorable para reducir y ordenar los niveles de recargos de importación
  2. Que dentro del nuevo ordenamiento corresponde dejar sin efecto el decreto 10.682 /65 que suspendió la importación de una extensa nómina de mercaderías sin perjuicio de mantener o establecer ciertas suspensiones temporarias de importación.

Vemos que esta etapa está incidida por normas de carácter librecambista.

A continuación volcamos el cuadro correspondiente a las etapas precedentes (1943- 1972):


Del cuadro precedente podemos extraer las siguientes conclusiones:

  1. Vemos que en la etapa 1943-1955 se obtuvo un saldo positivo en la cuenta corriente del balance de pagos que si bien puede ser atribuido a la mejora de los términos de intercambio (en la etapa precedente él promedio de los términos de intercambio fue 104,37) no se debe perder de vista la incidencia de la mejora del tipo de cambio real (en la etapa precedente el promedio del tipo de cambio fue 1,87) y del nuevo régimen aduanero basada en normas proteccionistas.
  2. No debe perderse de vista que parte de la mejora del desempeño de la cuenta corriente del balance de pagos obedeció además al régimen de nacionalizaciones que redujo los giros de utilidades al exterior.
  3. En la etapa subsiguiente se retorna al saldo negativo de la cuenta corriente del balance de pagos. Si bien esto puede ser atribuido al empeoramiento de los términos de intercambio y a la aceleración productiva (la misma aumenta la demanda de importaciones), no debemos perder de vista el impacto de la desmejora del tipo de cambio, de la apertura económica y de la unificación del mercado cambiario


Juan Latrichano
Analista económico CGE


jueves, 17 de julio de 2014

Normas del comercio exterior y políticas cambiarias a lo largo de la historia de nuestro país. Período 1810/1880

a)      Política librecambista 1810-1835
Nuestro país arrancó con un sistema de tipo librecambista funcional a los intereses de la provincia de Buenos Aires. Ello debido a que en la provincia se producían los insumos demandados por Inglaterra, especialmente cueros, y se importaban de dicho país productos elaborados a bajo costo y de buena calidad.  Desde luego este proyecto era negativo para el interior debido a que desalentaba las economías regionales basadas principalmente en la producción de artesanías.
Esta etapa a su vez la podemos dividir en dos:
1.       Etapa de 1810 a 1821 caracterizada por la ausencia de bancos y la inexistencia de moneda fiduciaria.
2.       Etapa de  1810 a 1835 caracterizada por la presencia de bancos (primero el Banco de Descuentos y luego el Banco Nacional) y por la emisión de dinero fiduciario.
En la primera de ellas tenemos una economía estancada sin problemas externos visibles. En la segunda se produce un crecimiento económico suave con tensiones externas. Las tensiones obedecen desde nuestro punto de vista al desequilibrio que produce el aumento de la producción (ciclo de parada – arranque) Por ello creemos que el país debió tomar su primer empréstito (año 1824 por un monto de un millón de libras).
Cabe señalar que en ambas etapas tenemos la convulsión interna motorizada por las montoneras gauchas.
El punto de prueba, aunque limitado, concierne a la balanza comercial correspondiente al año 1829 en la que se observa:
1.       Importaciones superiores a las exportaciones
2.       Presencia mayoritaria de bienes primarios en la exportación
3.       Importación de bienes elaborados.

b)    Política proteccionista 1836-1852
Esta etapa se inicia con la ley de aduanas de 1836  puesta en marcha por Rosas. La misma había sido pedida por el Gobernador de Corrientes señor Ferré. Los rasgos proteccionistas surgen de los siguientes análisis:
1.       Los aranceles máximos de importación se elevan al 50%.
2.       La ley determina la prohibición de importar de una cantidad  importante de productos.
El impacto de esta ley puede sintetizarse en los siguientes puntos:
1.       La economía crece en un porcentaje superior a la etapa anterior sin que se desequilibre la balanza comercial. Esto último se infiere a partir de que no se requirió ningún empréstito externo en ese período.
2.       La conflictividad interna bajó. No se conocen episodios vinculados a las montoneras gauchas en este período. Esto permite pensar que la ley produjo un buen impacto en la producción de las economías regionales.
3.       No hay ingreso  del capital extranjero. Por lo tanto este tema se complementa con lo señalado con respecto a empréstitos externos.
C) Política Librecambista (período 1853- 1880)
Esta etapa comienza con la nueva ley de aduanas de 1852 .  Las principales diferencias que presenta con respecto a la ley anterior son las siguientes:
1.       El arancel máximo pasa a ser del 30% (el de la ley anterior era del 50%)
2.       No hay productos prohibidos.
El impacto de esta ley es el siguiente:
1.       La economía crece en un porcentaje menor a la etapa anterior.
2.       La balanza presenta desequilibrios (desde 1864 a 1879 13 balanzas cierran con déficit)
3.       Se retoma el endeudamiento externo.
4.       Se inicia el proceso de extranjerización de la economía (ejemplo: ferrocarriles). Cabe destacar que hasta 1860 el capital extranjero era inexistente.
Los números de las etapas analizadas (1810 a 1880)
Período
Crecimiento
Términos de
Tipo de cambio
PBI por habit
Intercambio
Real deflatado por
Promedio anual
1993=100
IPC
$/USS de 2004
1810-1821
0,05
50,57
0,324
1822-1835
0,29
85,54
0,59
1836-1852
0,8
73,44
0,732
1853-1880
0,57
91,41
1,134

Fuente: Dos siglos de economía argentina de Orlando Ferreres con cálculos propios
(1)    Los términos de intercambio y el tipo de cambio son promedios anuales de la etapa.
Del cuadro precedente se pueden obtener las siguientes conclusiones:

1.       El crecimiento más alto se produce en el período 1836-1852. En principio debemos atribuirlo a la ley de aduanas proteccionista.
2.       Los términos de intercambio del período 1836-1852 resultan más bajos que los de la etapa anterior y posterior.  Empero la ley de aduanas de  1836 potenció el crecimiento de esta etapa.
3.       Con relación a la etapa posterior el período 1836-1852 no solo tiene términos de intercambio más bajos. Además tiene un tipo de cambio real también más bajo. El mejor desempeño lo atribuimos a la ley de aduanas de 1836.

Juan Latrichano
Analista económico CGE
7/7/14

jueves, 3 de julio de 2014

Normas del comercio exterior y políticas cambiarias a lo largo de la historia de nuestro país.

En materia de comercio exterior podemos advertir un modelo librecambista o un modelo proteccionista. El primero de ellos se caracteriza por la aplicación de menores aranceles de importación y por la falta de prohibición de productos. En el segundo caso los aranceles son elevados y en algunos casos se prohíbe la entrada de algunos productos y/o se  fijan cupos y/o licencias no automáticas.

En cuanto a las políticas cambiarías distinguimos a prior dos. Una en la que existe plena libertad de compra y venta de divisas y otra con controles cambiarios. Al mismo tiempo debemos señalar que cuando existe libertad cambiaria suele haber un tipo de cambio único, mientras que en el segundo caso hay más de uno (Ejemplo dólar paralelo). También en el último caso se suele utilizar un sistema de tipos de cambio diferenciales mediante la aplicación de un mecanismo de impuestos a las exportaciones.  Adicionalmente se puede producir una intervención estatal consistente en comprar a los productores agropecuarios sus productos y  venderlos en el mercado externo (EJ.: IAPI)

En cuanto al llamado modelo proteccionista debemos señalar que el mismo ambiciona romper con ciclo repetitivo de parada arranque. En efecto este ciclo aparece de acuerdo con el siguiente circuito:

  1. La economía crece y esto produce un aumento de la importación (estas están ligadas a nivel de la producción)
  2. La suba de las importaciones produce un quebranto  de la balanza comercial.
  3. Para equilibrar esta situación se achica la economía. La caída de la producción reduce las importaciones y esto equilibra la balanza (ciclo de parada)
  4. El equilibrio genera una sensación de alivio y esto hace que ingresen fondos externos.
  5. Se presume que todo está muy bien y la economía vuelve a crecer (ciclo de arranque)
  6. El crecimiento nos remite al punto 1.


Desde luego una aplicación desmesurada puede producir efecto no deseado. Ello ocurre cuando se impide el ingreso de insumos clave para la producción.

Por otra parte el manejo  cambiario apunta a romper con la llamada enfermedad holandesa. En efecto la misma se produce cuando uno o más productos cuentan con muy buenos precios en el exterior y ellos definen el tipo de cambio en un valor que cubre sus costos y expectativas de ganancias pero que deja afuera a otros productos que no poseen dichas ventajas. La manera de corregir esta situación es a través de la aplicación de  tipos de cambio diferentes conforme al criterio siguiente:

  1. Tipo de cambio más bajo para los productos con buenos precios.( al tipo de cambio nominal se le descuenta la tasa de los impuestos a la exportación)
  2. Tipo de cambio más alto para los productos que no tienen buenos precios

Cabe agregar que a su vez la política cambiaria puede dividirse en las siguientes categorías:

  1. Con tipo de cambio fijo. (Ejemplo: la política llevada a cabo en la década del 90 durante la presidencia del Dr. Menem)
  2. Con tipo de cambio variable. (Ejemplo: la política implementada a partir del año 2002)

Finalmente teniendo en cuenta la calidad del tipo de cambio podemos dividirlo del siguiente modo:

  1. Adecuado conforme permita el crecimiento de la economía con superávit externo.
  2. Inadecuado

Etapas del comercio exterior en nuestro país

Las distintas etapas por las que atravesó nuestro país fueron las siguientes:

  • Política librecambista desde 1810 a 1835
  • Política proteccionista desde 1836 a 1852
  • Política librecambista desde 1853 a 1880.
  • Política librecambista desde 1881 a 1890
  • Política proteccionista desde 1891 a 1907.
  • Política librecambista desde 1908 a 1945
  • Política proteccionista desde 1946 a 1955
  • Política librecambista desde 1956 a 1972
  • Política proteccionista de 1973 a 1975
  • Política librecambista desde 1976 a 2002
  • Política proteccionista desde 2003 a la fecha.


Juan Latrichano

Analista económico CGE

jueves, 26 de junio de 2014

Evolución del mercado cambiario

El control cambiario tiene mala prensa. En cambio resultan muy aceptables aquellas políticas que impulsan el mercado libre. Sin embargo los resultados suelen ser contradictorios

Cabe mencionar que existen 2 tipos de mercado que son:
  1.  Mercado libre
  2.  Mercado regulado

En el primer caso las operaciones de compra – venta de divisas se realizan sin ningún tipo de restricción. En cambio existe un mercado regulado cuando las operaciones son limitadas en cuanto a monto y/o calidad de la misma. Un ejemplo de regulación ocurre cuando se establece un monto máximo de compra de divisas por persona o cuando directamente se prohíbe dicha operación.

Cuando el mercado es libre sucede habitualmente que existe un solo tipo de cambio nominal. Cuando el mercado es regulado existen cotizaciones múltiples (Ejemplo dólar comercial y paralelo).

Evolución del mercado cambiario por etapas
Etapa 1810- 1932
A lo largo de este período el país se manejó con un mercado único de cambios. Vemos que no existe diferencia entre el dólar libre y el de exportación e importación.  En  consecuencia inferimos que estamos en presencia de un mercado no regulado.
Etapa 1933- 1945
Aparece en esta etapa el primer régimen de control de cambios.  Aquí aparecen tipos de cambios diferentes. El dólar libre presenta un valor más alto que los dólares de exportación e importación. El dólar libre es superior en un porcentaje promedio del orden del 25%. Esto hizo que el impacto de apertura económica imperante en esa época se atenuara en este período.
Etapa 1946-1955
En esta etapa se amplía la brecha entre el dólar libre y de exportación e importación. En algunos años el primero llega a quintuplicar al de exportación y a triplicar el de importación. Estamos en presencia de un mercado regulado. Esto resultó una medida complementaria de las disposiciones en materia aduanera que llegaron a establecer la posibilidad de fijar cupos de importación.
Etapa 1956-1972
En esta etapa se unifica el mercado cambiario con algunas excepciones, entre ellas el período 1964-1966 durante la gestión del presidente Illia. El mercado libre tuvo su responsabilidad en el deterioro del saldo de la cuenta corriente del balance de pagos que se experimentó en esta etapa.
Etapa 1973-1975
En esta etapa se vuelve al desdoblamiento cambiario y esto contribuye junto con los convenios bilaterales y  la mejora del tipo de cambio real  a recuperar el excedente del balance de pagos con crecimiento económico.
Etapa 1976-1983
En este período se libera el mercado cambiario y esto unido a la baja arancelaria provocó la caída de la economía con déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.
Etapa 1984-1989
En esta etapa se vuelve al desdoblamiento cambiario esto fue insuficiente para anular el sesgo librecambista de la economía.
Etapa 1990-2002
En este período se vuelve a la unificación cambiaria y esto unido a  la enorme apertura económica y al retraso cambiario originó un enorme déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.
Etapa 2003-2013
En esta etapa se vuelve al desdoblamiento cambiario. Existe un dólar paralelo superior al dólar comercial. Esta política resulta complementaria a las medidas adoptadas. Todo esto permitió el crecimiento con superávit de la cuenta corriente del balance de pagos.

Conclusiones

Los resultados alcanzados permiten establecer que la aplicación de un mercado cambiario regulado produce más éxitos que el libre. Al respecto tenemos las siguientes consideraciones:

  1. Una primera etapa en la que operó un mercado libre (1810-1932). Podría atribuirse a esto el muy buen desempeño que la economía tuvo especialmente en el período 1881 a 1930 durante la vigencia del modelo agroexportador. Sin embargo tuvimos un pésimo desempeño a la altura de la cuenta corriente del balance de pagos.  Ello explica la puesta en marcha de un control cambiario en el año 1933 impulsado por el Gobierno conservador del General Justo.
  2.  En la etapa 1933-1945  gracias al control cambiario se atenuó el déficit de la cuenta corriente.
  3. En la etapa 1946-1955 control cambiario mediante se obtuvo un superávit en la cuenta corriente del balance de pagos.
  4.  En la etapa 1956-1972 se volvió al mercado libre y se retornó al déficit en la cuenta corriente del balance de pagos.
  5. En la etapa 1973-1975 volvimos al mercado regulado y al superávit de la cuenta corriente del balance de pagos.
  6. En la etapa 1976-1983 volvimos al mercado libre y al déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.
  7. En el período 1984-1989 volvimos al mercado desdoblado pero no alcanzó para subsanar el problema que acarreaba la enorme apertura de la economía.
  8. En el período 1990-2002 se volvió al mercado libre y al déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.


Cabe señalar que el acumulado del periodo fue cerca de 80.000 millones de dólares.

martes, 17 de junio de 2014

Lo que va de la lógica jurídica al capitalismo salvaje

La decisión que adoptó la Corte Suprema de Estados Unidos de Norteamérica vulnera todo pensamiento razonable. No cabe ningún tipo de duda acerca de que los intereses financieros se intentan imponer una vez más sobre las soberanías nacionales.

Hagamos un poco de historia. Nuestro país inició en el año 2005 una etapa tendiente a regularizar el tema de su endeudamiento. Cabe acotar que en ese momento la deuda argentina estaba en default Para ello abrió un canje ofreciendo quitas, mayores plazos, menores tasas y cambios de moneda (pesos por dólares).  Ello contó en aquella oportunidad con una aceptación del 74%.  A partir de allí se fueron atendiendo los servicios de capital e intereses puntualmente con recursos propios provenientes de nuestro comercio exterior.

En el año 2010 se volvió a abrir el canje con una oferta similar y nuevos acreedores lo aceptaron. Computando este acuerdo el grado de aceptación total llegó al 93%. El 7 % restante decidió no entrar y una parte inició juicio en los Estados Unidos apuntando a cobrar el 100% del valor nominal de los títulos originales. Cabe destacar que la tenencia mayoritaria de este segmento corresponde a fondos de inversión que adquirieron los títulos a precios muy bajos.  A estos tenedores se los conoce como fondos buitre.

¿Cómo debió dirimirse este juicio?

El juzgado debió atender la decisión mayoritaria de los acreedores y obligar a los demandantes a sostener un acuerdo similar. Esto ocurre en el campo privado toda vez que se produce un concurso de acreedores. La minoría debe acatar lo que deciden las mayorías. Desde luego no existen normas internacionales similares a las nacionales en este punto. Empero la lógica jurídica supone hacerlas extensivas.

¿Qué es lo que se hizo?

Todo lo contrario. El juez Griesa falló a favor de los fondos buitre estableciendo el pago del 100% de la acreencia. Indudablemente el capitalismo salvaje estuvo por encima de la lógica jurídica.  La Corte Suprema de los Estados Unidos avaló el fallo no dando lugar a la presentación de nuestro país.

¿Que se podía esperar de parte de la Corte Suprema de Estados Unidos?

Cuando menos que consulte al Gobierno con el Gobierno de ese país. Máxime teniendo en cuenta que nuestro país acaba de regularizar la deuda con el Club de París y con Repsol por YPF.

¿Qué ocurre si nuestro país acata el fallo?

El mismo es vinculante. Por lo tanto el resto de acreedores (los que entraron en el canje) puede pedir condiciones análogas. Desde luego esto es de cumplimiento imposible para nuestro país. Volveríamos a aquellos años de las refinanciaciones interminables y de enajenación del patrimonio nacional.

¿Qué se puede hacer?

Recurrir el fallo (tenemos 25 días para hacer la presentación) e intentar estirar las cosas hasta diciembre fecha en la que la posibilidad vinculante se cae.  Una vez que la Corte se expida sobre dicho recurso (seguro seguirá siendo negativo) corresponde negociar con el propósito de ganar dicho tiempo.

¿Qué puede ocurrir con nosotros?

Si mantenemos cohesión y por sobre todo una buena dosis de pensamiento nacional no ocurrirá nada. El camino opuesto es infinitamente peor.
En medio de todo esto la buena noticia viene por el lado del arco político opositor. Hasta aquí apoyaron la medida. Esperemos que todo siga en este camino.  


Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

17/6/2014

jueves, 12 de junio de 2014

Tipo de cambio e impacto inflacionario.

Última parte

Suele decirse que lo que no se realiza como un ajuste cambiario termina impactando en los precios. Es decir que si estamos ante un incremento de la oferta de divisas y el tipo de cambio nominal no baja, porque desde el Gobierno se impide dicho ajuste, a la sazón el tipo de cambio real baja por crecimiento de los precios internos.

En cambio el pensamiento heterodoxo propone emitir dinero y comprar el excedente de divisas. De este modo se incrementa el nivel de reservas y con ello el proceso de desendeudamiento externo es posible. El costado criticable concierne al proceso inflacionario que se desata. El mismo halla su origen en las siguientes causas:

  1.  La presión que ejerce la expansión monetaria.
  2. El proceso devaluatorio que se desata debido a que el Gobierna toma divisas para pagar, le firma un documento al BCRA, y queda un menor numerador (las reservas) ante un denominador que no se achica (la circulación monetaria)


La crítica ortodoxa no solo se centraliza en el proceso devaluatorio. También encuentra que el enorme déficit fiscal debe ser financiado con emisión monetaria y esto impacta en los precios.  Este razonamiento pierde de vista la cuestión estructural de nuestro déficit. En efecto el cuadro siguiente muestra que en los años elegidos en los  que hubo déficit (2009,2011 y 2013) los intereses explican todo o gran parte del mismo.

Cuadro correspondiente a algunos años elegidos al azar.


Fuente: Secretaría de Hacienda con cálculos propios

Frente a esto unido al buen impacto que en la economía produce el desendeudamiento externo debemos decir que el camino inflacionario resulta más atractivo que el propuesto por el pensamiento ortodoxo. 

jueves, 5 de junio de 2014

Tipo de cambio e impacto inflacionario

Primera parte

Suele decirse que lo que no se realiza como un ajuste cambiario termina impactando en los precios. Es decir que si estamos ante un incremento de la oferta de divisas y el tipo de cambio nominal no baja, porque desde el Gobierno se impide dicho ajuste, a la sazón el tipo de cambio real baja por crecimiento de los precios internos.

Claramente tenemos dos estrategias a seguir que son:

  1. Tipo de cambio fijo
  2. Tipo de cambio variable.


El tipo de cambio fijo produce un ancla anti inflacionaria debido a que la inflación cambiaria desaparece. Los operadores del mercado tienen la idea de que el tipo de cambio no se mueve y por lo tanto no existen manejos especulativos. Eso mientras la confianza no desaparezca.  Al mismo tiempo si estamos en presencia de un tipo de cambio atrasado tenemos un incremento de las importaciones. Por ello cualquier expansión de la demanda de consumo es respondida por un aumento de la oferta de bienes.

Con tipo de cambio variable podemos tener a su vez dos escenarios posibles que son:

  1. Descenso del tipo de cambio nominal ante un aumento de la oferta de divisas
  2. Mantenimiento por parte del Gobierno de la paridad cambiaria aun cuando hay un incremento de la oferta de divisas. Desde luego el Gobierno emite liquidez y compra el excedente de divisas.

Existe un criterio compartido por el pensamiento ortodoxo que establece la necesidad de dejar bajar el tipo de cambio nominal para evitar el crecimiento de precios. Desde luego este análisis pierde de vista el impacto que este tipo de medida produce en la economía. Particularmente se pasa a una economía con déficit del sector externo.  De este modo la economía queda expuesta a un proceso de endeudamiento externo.


Continuará

miércoles, 28 de mayo de 2014

La enfermedad holandesa

Última parte

La mayoría de los analistas tienen una visión homogénea con relación a sus características.  Quizás las divergencias estén por el lado de la forma en que la misma debe atacarse

¿Cuál es la solución para este tipo de problema?

La diversificación cambiaria consistente en aplicar al tipo de cambio nominal impuestos a la exportación (derechos de exportación)  para los productos con buenos precios internacionales y a la importación (aranceles de importación) para los productos con bajos precios internacionales. Complementariamente el esquema se puede desarrollar con más de un tipo de cambio nominal (Ejemplo tipo oficial y paralelo).  Desde luego esto último permite aplicar de hecho un tipo de cambio más alto para bienes o servicios con bajos precios (Ejemplo: turismo emisivo).

Con la aplicación descripta se logra que parte de la producción se desplace desde la zona de mejor precio hacia la de menor precio internacional.
La experiencia nacional  contemporánea muestra que las últimas aplicaciones fueron las siguientes:

  1. Tipo de cambio nominal único con muy bajo nivel de aranceles de importación y nulos derechos de exportación. Ello ocurrió durante la llamada convertibilidad en la década del noventa.
  2. Tipo de cambio múltiple (oficial y paralelo) con aplicación de derechos de exportación principalmente en cereales y oleaginosas. Ello se viene desarrollando desde el año 2003.


En el primer caso arribamos a un alto  déficit crónico de la cuenta corriente del balance de pagos, mientras que en el segundo tenemos superávit con la excepción de algunos años en los que se produjo un leve déficit. 

viernes, 23 de mayo de 2014

La enfermedad holandesa

Primera parte

La mayoría de los analistas tienen una visión homogénea con relación a sus características.  Quizás las divergencias estén por el lado de la forma en que la misma debe atacarse.

El factor principal a analizar concierne al tipo de cambio.  El mismo podemos definirlo como el precio de la divisa que permite vincularnos con el mundo externo. El valor del tipo de cambio hace posible o no nuestro comercio exterior. En resumen tendremos que:

  1. Con un tipo de cambio alto aumentan nuestras posibilidades de exportar productos nacionales.
  2. Con un tipo de cambio bajo aumentan las importaciones.


El tema central reside en fijar la paridad cambiaria de equilibrio. Podríamos decir que la misma ocurre a partir de un tipo de cambio que asegure un buen saldo de la balanza comercial.

Frente a todos estos comentarios cabe reflexionar acerca de la enfermedad holandesa respondiendo la siguiente pregunta: ¿En qué momento se produce la misma?
Debemos señalar que la misma ocurre cuando uno o más bienes nacionales cuentan con precios internacionales altos. En esta circunstancia se producen los siguientes hechos:

  1. La paridad de equilibrio la fijan los bienes con precios altos.
  2. El resto de bienes con precios internacionales bajos quedan fuera de foco en lo atinente a la posibilidad exportadora. El precio de la divisa fijado no les cubre los costos.
  3. Para los bienes señalados en el punto anterior existen riesgos de que ingresen productos extranjeros a competir en el mercado local.
  4. La exportación de productos con precios internacionales altos aumenta y ello produce un fuerte ingreso de divisas. Esto a su vez produce apreciación del peso (baja la cotización de la divisa) con su consecuente efecto aún más negativo para los productos con bajos precios internacionales.
  5. La economía queda muy expuesta a los cambios de precios internacionales. Cuando viene el ciclo de baja de precios no se cuenta con una diversificación productiva adecuada.


continuará

jueves, 15 de mayo de 2014

La marcha de la economía

Pese a que los pronósticos que emanan de los grupos de poder son pesimistas no debemos perder de vista que a diferencias de otros cierres de ciclo el actual luce ordenado. Todo parece indicar que ciertos pronósticos quedaran en el olvido.

Cuando a mediados de enero se produjo el corrimiento de la paridad cambiaria la mayoría de los analistas ortodoxos avizoraban los siguientes inconvenientes:
  1. El tipo de cambio se dispararía hacia valores superiores a los 12 pesos.
  2. La inflación del año sería superior al 40%
  3. La brecha entre el dólar paralelo y el oficial se ampliaría
  4. Las paritarias buscarían incrementos superiores al 35%.
  5. Las reservas seguirían cayendo.

Transcurridos más de tres meses tenemos que nada de eso ocurrió. Al respecto debemos destacar que:
  1. El tipo de cambio se mantiene en un valor de 8 pesos y se calcula que se irá modificando en forma suave.
  2. La inflación se ubicaría por debajo del 40%.
  3. La brecha entre el dólar paralelo y el oficial se achicó enormemente.
  4. Las paritarias están  cerrando en su mayoría con pautas salariales menores al 30%
  5. Las reservas se han recompuesto.

Superado todos estos escollos surge ahora la inquietud con acerca de la marcha de la economía. En tal sentido ahora la crítica se condensa acerca de la caída de la actividad económica y desde luego el ingrediente inflacionario hace que los analistas ortodoxos comiencen a ver lo que técnicamente se conoce como inflación con recesión. Ya se ocuparon de encender las alarmas correspondientes. Sin embargo debemos tener en  cuenta que:
  1. La baja de la actividad  económica luce pasajera. Se calcula que a mediados de año la situación se habrá recompuesto. Ello debido al apalancamiento que harán los nuevos acuerdos salariales.
  2. La inflación ha comenzado a bajar.

En resumen el escenario más probable es un tenue crecimiento de la economía con una inflación acotada. De ser esto así una vez más estaremos ante pronósticos equivocados. Y van…………….

viernes, 9 de mayo de 2014

La década perdida o ganada?

Última parte

Es sumamente necesario debatir acerca de los resultados alcanzados en la última década. Si bien no son pocos los analistas que advierten un retroceso no es menos cierto que existen algunos indicadores que contradicen esta visión.

También la pobreza y la indigencia se redujeron en forma significativa en esta etapa.
Un punto final concierne al desempeño comparativo de nuestro PBI por habitante en dólares calculado a precios de paridad de  consumo (ppp).  Comparando el mismo con relación a algunos países latinoamericanos y a los Estados Unidos tenemos que:

1. La variación que tuvo nuestro país en 2013 con relación a 2001 fue del 105% superando a la mayoría de los países elegidos incluso a los Estados Unidos.
2. Solo Perú y Uruguay superaron, aunque por poco margen, a nuestro país.
3. Se discontinuó la tendencia de años anteriores relativa a la pérdida que experimentábamos al comparar este ratio.

Los resultados se exponen en el siguiente cuadro:
PBI  por habitante a PPP en dólares



País
2001
2013
Variación
Argentina
9.138
18.749
105,2%
Bolivia
3.170
5.363
69,2%
Brasil
7.371
12.220
65,8%
Chile
10.185
19.067
87,2%
Colombia
6.020
11.188
85,8%
Paraguay
4.012
6.823
70,1%
Perú
5.125
11.123
117,0%
Estados Unidos
37.253
53.101
42,5%
Uruguay
8.040
16.722
108,0%
Venezuela
8.914
13.604
52,6%

Fuente: FMI
Como vemos el comentario generalizado que hacen los analistas ortodoxos relativos a que tuvimos un desempeño sensiblemente inferior a nuestros vecinos,  no ajusta a verdad.