jueves, 28 de junio de 2012

Financiamiento de los créditos hipotecarios (Procrear)


Los que antes propiciaban que cada persona hiciera juicio, porque el Estado se había apropiado de sus fondos tras la estatización de los fondos de la AFJP, ahora plantean que en lugar de dar créditos para la vivienda corresponde aumentar el haber jubilatorio.¿ Si esto no es una contradicción que es una contradicción?



De acuerdo a lo que informa el ANSES el sistema se financia con recursos del fondo de sustentabilidad. Adicionalmente se menciona que el Tesoro integrará un fondo fiduciario (no se menciona importe) para dar el puntapié inicial de aportes privados. También el Estado aporta tierras públicas Me parece que lo sustantivo es plantear el aporte del Fondo de Sustentabilidad y debe partir de los  siguientes interrogantes:

¿Si los fondos son de los jubilados porque en tiempos de las AFJP se enviaba una cuenta para cada aportante?

¿Porque no se criticaba la inversión y préstamos que antes hacían las AFJP?

¿Si se distribuyen los fondos del Fondo de Sustentabilidad abonando a los jubilados el 82% móvil no se agota el fondo de sustentabilidad?

¿Si partimos que el fondo se agota como se sostiene el 82 % móvil a mediano plazo y como se jubilan los aportantes de hoy?

Debemos tener en cuenta que la plata del Fondo de Sustentabilidad queda resguardada porque se presta con garantía hipotecaria (su recuperabilidad es alta) y el dinero crece por la ganancia proveniente de los intereses. Insisto en que el tema central  es que los fondos son mayoritariamente de los aportantes (los que se opusieron a la estatización propiciaban juicios porque los titulares perdían sus acreditaciones). También insisto en que la distribución hoy es dejar el sistema en crisis.
Finalmente debemos destacar que con el incremento de la mano de obra producto del programa aumentarán los aportes y contribuciones al ANSES. Esto implicará una aumento del Fondo de Sustentabilidad. 

jueves, 21 de junio de 2012

Hacia una pesificación definitiva


Cuando hablamos de pesificación solemos recordar los acontecimientos del año 2002, particularmente la conversión a pesos de los créditos y los depósitos que estaban instrumentados en moneda extranjera. Al respecto debemos destacar que en aquella oportunidad se produjo lo que se conoce como pesificación asimétrica. La misma impactó en modo diferente conforme a los siguientes detalles:
1.       Los depósitos se pesificaron a un valor de 1,40  por dólar.
2.       Los créditos se pesificaron a un valor de un dólar un peso.
El costo de esta operación (diferencia entre lo que se pagó a los depositantes y lo que se cobró a los deudores) fue absorbido por el Estado. Desde luego esta operación significó un quebranto para los depositantes debido a que el valor del dólar superaba en forma significativa al valor pesificado.
Con relación a la actualidad cabe la siguiente pregunta:
¿Impactará la pesificación en  los depósitos en moneda extranjera convirtiéndolos al valor del dólar oficial?
Al respecto debemos señalar que no. La situación actual difiere enormemente de la vivida en el año 2002. La salud estructural del país hoy está fuera de discusión. En aquel año el default fue un hecho que se produjo por el peso de las circunstancias.
En consecuencia nos preguntamos lo siguiente:
¿Qué significa la pesificación hoy?
Indudablemente un cambio cultural.  Se apunta a que los argentinos piensen y operen en pesos. Especialmente en las siguientes situaciones:
  1. En las inversiones que se realicen.
  2. En  los contratos que se celebren, especialmente compra – venta de propiedades y en alquileres.
Para que esto se pueda aplicar el Gobierno cuenta con una ventaja diferencial con relación al año 2002. En aquella oportunidad el que apostó al dólar billete tuvo una ganancia extraordinaria.  El que apostó en estos últimos días comprando en el mercado paralelo puede llevarse una sorpresa desagradable. Particularmente  si el Gobierno sale a vender una parte de las reservas para desinflar de este modo el precio del dólar paralelo.  Desde luego con esta operación tendríamos  que el que invirtió en un plazo fijo en pesos ganó mucho mas que el que invirtió en dólares billete.
Si esto se concreta la batalla cultural puede ser ganada. Quizás el triunfo demande algún tiempo más.  De todos modos las condiciones favorables están al alcance. Veremos con el paso del tiempo si esto se materializa.
Juan Latrichano
Asesor económico CGE de la RA

martes, 12 de junio de 2012

¿Cómo cerrara el presente año?

Es imperioso conocer cuán acertados serán los pronósticos que hablan de una cruda reversión de las bondades del modelo que se viene aplicando desde el año 2003.
Cuando  está por cerrar el primer semestre del año surgen un conjunto de interrogantes. Los más relevantes son los siguientes:
1.       Entró la economía en una recesión?
2.       El año cerrará con una economía estancada?
3.       Entraremos en un escenario de inflación con recesión?
4.       Se disparará el dólar oficial a un valor cercano al del dólar paralelo?
5.       Se pesificarán los depósitos en moneda extranjera?
6.       Disminuirá el saldo de la balanza comercial?
7.       Se pagarán con pesos los vencimientos de los Boden 12 y el cupón de PBI ambos pactados en dólares?
Con relación al primer interrogante debemos señalar que los últimos datos conocidos (estimador industrial, desempeño de la construcción, evolución de la recaudación fiscal nacional etc.) muestran señales de desaceleración. No obstante para que se verifique la existencia de una recesión se debe verificar caída del PBI en dos trimestres consecutivos. De los datos conocidos del presente año tenemos solo el primer trimestre  que cerró con crecimiento.
Respecto a si en el cierre tendremos una economía estancada debemos pensar que es prematuro establecer ese resultado. En principio deberá esperarse el efecto que cause la aplicación de los aumentos salariales que impactarán en los próximos meses. Desde nuestro punto de vista se saldría de la zona de desaceleración.
La posibilidad de que se verifique un escenario inflacionario con recesión quedaría descartada en función de lo dicho en el párrafo anterior.
Con relación a que el dólar oficial se dispare hacia un valor cercano al del dólar paralelo pensamos que existen posibilidades bajas de que ello ocurra. Si el Gobierne se decide a abrir el grifo es más probable que el dólar paralelo se desplome. Recursos para hacerlo tiene de sobra.
 Por lo señalado en el párrafo anterior pensamos que es prácticamente nula la posibilidad de que se pesifiquen los depósitos en moneda extranjera.
Respecto a la posibilidad de que disminuya el saldo de la balanza comercial debemos apuntar que:
1.       En el primer cuatrimestre hubo un superávit de la balanza que superó al de igual período del año anterior en un 56,8%
2.       La recaudación fiscal nacional de mayo muestra que los derechos de exportación crecieron un 26,5% y los aranceles de importación solo un 4,5%. En ambos casos comparado contra igual mes del año pasado.  En principio en dicho mes se repetiría el crecimiento del superávit de la balanza.
En función de lo señalado podemos afirmar que no tendríamos reducción del saldo de la balanza. Por el contrario tendríamos crecimiento.
Finalmente debemos considerar que de cumplirse con todos estos pronósticos, especialmente el último relativo al desempeño de la balanza comercial, no existen razones valederas para pensar en un pago en pesos de las obligaciones en dólares (boden 12 y cupón pbi en dólares).                        
En conclusión debemos considerar que la posibilidad de que los pronósticos apocalípticos se verifiquen es baja. De ser correcta esta apreciación el modelo se reafirmará y la tendencia de cara al año próximo es auspiciosa.
Juan Latrichano
12/6/2012

martes, 5 de junio de 2012

Estado actual de la economía argentina


De cara al cierre del primer semestre del año vemos que las opiniones con relación a la evolución de la producción las opiniones se dividen principalmente en dos partes:

1.       Quienes piensan  que la economía argentina entró en recesión y que el año cerrará con un crecimiento nulo.
2.       Quienes piensan que la economía argentina crecerá en el curso del presente año en un valor estimado del 5%.

Los primeros basan su punto de vista en los siguientes aspectos:

  1.  Los controles de importación han frenado a la industria, especialmente  por la falta de insumos críticos.
  2.  El tipo de cambio atrasado afecta la competitividad
  3.  La inflación demuele el consumo.


Los que piensan en un  crecimiento del orden del 5% basan su punto de vista en lo siguiente:

  1.  Las restricciones a la importación generan una expansión de la producción local.
  2.  El tipo de cambio con ligeras correcciones sigue siendo competitivo. El resultado de la balanza comercial resulta una prueba irrefutable.
  3.  La inflación es acompañada por aumentos de salarios. Por lo tanto el consumo no cae.


Creemos que la segunda idea resulta más ajustada que la primera. El paso del tiempo nos irá indicando quien tiene razón y quien no.