Cuando caiga el telón del presente mes de enero, estaremos en
condiciones de juzgar el primer mes completo de gestión del nuevo
Gobierno. El primer punto importante reside en saber el comportamiento que va
tomando el nivel general de precios. Al respecto se han adoptado diversas
medidas que apuntan a bajar el ritmo inflacionario. Entre las más relevantes
tenemos:
1. Precios cuidados
2. Desdolarización de tarifas energéticas y del combustible.
3. Congelamiento de tarifas
4. Modificación de aumentos de los haberes jubilatorios.
5. Fijación de aumento de salarios mediante sumas fijas
6. Intento de eliminación de cláusulas gatillo
7. Incremento de derechos de exportación en alimentos.
8. Baja sustancial de la tasa de interés
9. Incremento de los controles cambiarios para evitar subas del
dólar, especialmente en el mercado oficial.
Todo parecería indicar que a pesar del reanimamiento de la demanda
de consumo, perceptible especialmente en los centros turísticos nacionales, los
precios se moverían en una tasa promedio del 2,5%. De ser esto así y
anualizando dicho dato, estaríamos ante una tasa estimada del 35% para el
presente año.
Ah, y por ahora falta la puesta en marcha del Consejo Económico y
Social, que será implementado por ley.
De cumplirse con el presente pronóstico enfrentaremos la
desesperanza de algunos analistas que presagian corta vida para este tipo de
medidas. El desafío está abierto y de lograr los objetivos planteados el
peronismo habrá vencido una inflación que parecía indomable. Si esa
que mostró al cierre del año pasado una tasa del 55%. Y con algo sumamente
extraño al credo liberal. Bajar la inflación con mayor expansión
monetaria.
Juan Latrichano
29/1/2020