El Gobierno ha tomado el centro del ring y justifica la apertura de la economía argumentando que el proteccionismo afecta a la gente de bien, porque el empresario corrupto fija un precio elevado de sus productos dado la carencia de competencia por parte de bienes importados. De este modo señala que con el proteccionismo se cuida a una parte pequeña de la población, los trabajadores, en desmedro de la mayorïa, los consumidores. Para colmo algunos empresarios reconocen públicamente que nos han robado.
No cabe ninguna alternativa al industricidio?
Desde luego que si. La solución es fijar antes de la apertura una política de precios máximos estructurada a partir de los precios internacionales. La empresa que no ajusta a este programa podría ser penalizada con importaciones autorizadas tras la falta de ajuste de precios. Desde luego no es una política perfecta. Pero lo perfecto suele ser enemigo de lo posible. El objetivo final es alcanzar el desarrollo nacional con pleno empleo.
Juan Latrichano
Investigador
27/2/26