Partamos de la base que la brecha entre el dólar oficial y los paralelos esta vigente. Recordemos que el Gobierno anterior la eliminó tras poner fin al cepo cambiario. Sin embargo no le quedó otro remedio que reponerlo antes de terminar su mandato.
Hoy nos encontramos en una situación similar. No pocos analistas propician la devaluación como camino resolutorio de la brecha. Al respecto caben los siguientes interrogantes:
1. Se traslada a precios el ajuste del tipo de cambio?
2. Existe alguna posibilidad de obtener una mejora de la competitividad tras la devaluación?
3. Existe un camino alternativo a la devaluación?
Si bien se suele sostener que el mercado ya ajustó precios anticipadamente , debemos tener en cuenta la experiencia del año 2016. En efecto se señaló que la devaluación no incidiría en la inflación. No fue así. Ello ocurre porque al aumentar el tipo de cambio oficial aumentan los precios de.los productos importados al tiempo que la oferta de bienes exportables crece. Esto último resta bienes al mercado interno provocando suba de precios de este tipo de bienes.
Respecto de la posibilidad de mejorar la competitividad tras el ajuste devaluatorio, debemos pensar que existe un único camino. Provocar un violento atraso salarial. Desde luego esto incrementaría las tensiones existentes.
No cabe duda que el camino alternativo pasa por reducir la cotización de los dólares paralelos al tiempo que se debe ir ajustando paulatinamente el oficial, mediante pequeñas subas del tipo de cambio. Para lograr la baja de los paralelos hace falta eliminar de cuajo la sensación de riesgo devaluatorio. Los plazos fijos indexados por tipo de cambio oficial van en esa dirección.
Es necesario que la población en su conjunto advierta la puja de la hora y , tome partido por la que no la agrede.
Juan Latrichano
29/7/22