jueves, 26 de septiembre de 2013

El modelo agroexportador. Crónica de una de las tantas falacias nacionales

Ultima   parte

Mucha literatura especializada insiste acerca del buen desempeño de nuestro país en los tiempos en que dominó el modelo agro exportador puesto en marcha por la llamada Generación del 80. Sin embargo esos análisis omiten que el origen de la propia destrucción del modelo estaba dentro del mismo. Este análisis tiende a deslindar todo tipo de responsabilidad por parte de los llamados gobiernos populistas.

Cuáles eran los límites del modelo?


En primer lugar se observa que presentaba los rasgos de una estructura productiva desequilibrada. Cuando la economía crecía fuertemente el saldo del balance de pagos era altamente negativo. A medida que la economía desaceleraba el saldo reducía su negativo.  El siguiente cuadro muestra el desempeño de dicho saldo:


Vemos que en último tramo en el que el crecimiento fue menor se redujo el rojo en forma significativa. Desde luego el mejor desempeño de los números externos podemos atribuirlo también a los controles cambiarios y comerciales impuestos (pacto Roca Runciman) en la década del treinta.

En segundo lugar debemos atribuir esta situación al estrangulamiento que inexorablemente ocurre  a mediano plazo en una economía con alta presencia del capital externo, debido al drenaje de divisas que se produce especialmente por el giro de utilidades al exterior. Para corregir este problema, en el marco del modelo ortodoxo, no queda otro camino que la recesión.

En tercer lugar el límite surge de la propia teoría de las ventajas comparativas. Si hoy la aplicásemos a rajatabla tendríamos un reemplazo de bienes industriales nacionales por importados sin que el resultado externo del agro alcance para compensar el rojo producido. La historia contemporánea, especialmente la aplicación de convertibilidad en los noventa, me exime de mayores comentarios.

Desde luego estos análisis promueven la idea de que la aplicación de la teoría de las ventajas comparativas es inconducente. Ello pone de manifiesto la enorme importancia que tiene la política alternativa  en la que se utilizan, entre otros instrumentos, los derechos de exportación, los controles cambiarios y  la política sustitutiva de importación.

Dr. Juan Carlos. Latrichano
Analista económico CGE

jueves, 19 de septiembre de 2013

El modelo agroexportador. Crónica de una de las tantas falacias nacionales

Segunda  parte

Mucha literatura especializada insiste acerca del buen desempeño de nuestro país en los tiempos en que dominó el modelo agro-exportador puesto en marcha por la llamada Generación del 80. Sin embargo esos análisis omiten que el origen de la propia destrucción del modelo estaba dentro del mismo. Este análisis tiende a deslindar todo tipo de responsabilidad por parte de los llamados gobiernos populistas.

Es correcto este punto de vista?
En primer lugar vemos que el crecimiento promedio anual se fue desacelerando en las distintas etapas del modelo conforme al siguiente cuadro:



Junto con la des-aceleración apuntada vemos que la brecha con los países desarrollados se fue estirando a favor de estos últimos. El cuadro siguiente muestra la evolución de la brecha con Estados Unidos:



Vemos que en el último año la brecha prácticamente se duplicó.  Desde luego se podría señalar que en la última etapa primó un modelo signado por controles cambiarios y comerciales que nada tuvo que ver con la génesis del modelo agro-exportador  Lo curioso es que tal aplicación fue llevada a cabo por gobiernos conservadores. No cabe duda acerca de que el modelo tenía límites que fueron agravados por la primera guerra mundial (1914-1918) y por la crisis internacional (1929).
Continuará

Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

viernes, 13 de septiembre de 2013

El modelo agroexportador. Crónica de una de las tantas falacias nacionales

Primera parte

Mucha literatura especializada insiste acerca del buen desempeño de nuestro país en los tiempos en que dominó el modelo agroexportador puesto en marcha por la llamada Generación del 80. Sin embargo esos análisis omiten que el origen de la propia destrucción del modelo estaba dentro del mismo. Este análisis tiende a deslindar todo tipo de responsabilidad por parte de los llamados gobiernos populistas.

En primer lugar debemos tener en cuenta que el Modelo Agroexportador consistió esencialmente en un plan que puso de relieve la expansión de la producción agropecuaria. Esta política resultó funcional a la teoría de las ventajas comparativas en la que nuestra nación tomó los bienes primarios en el reparto de producción. Para ello algunos de los elementos que facilitaron su puesta en marcha fueron los siguientes:
  1. Expansión territorial tras la campaña al desierto llevada a cabo por el General Roca
  2. Ingreso de inmigrantes facilitado por políticas de favorecieron la inmigración. Con ello se obtuvo mano de obra barata y en algunos casos especializada, particularmente en la parte agrícola.
  3. Ingreso de capitales externos especialmente ingleses
Estas medidas produjeron una expansión de la producción primaria, especialmente la agropecuaria. Debemos tener en cuenta que hasta el año 1880 nuestro país explotaba intensivamente la ganadería y muy poco la producción agrícola.   A partir de estas políticas las exportaciones de cereales prácticamente igualaron las de la carne.
Debemos tener en cuenta que la economía nacional tuvo en la primera etapa del modelo un crecimiento significativo en tanto  que la brecha con países desarrollados se acortaba. Frente a estos hechos el pensamiento dominante añora el desarrollo de nuestro país de inicios del siglo veinte, al tiempo que responsabiliza a los gobiernos populistas en general y al peronismo en particular de su  reemplazo por un modelo alternativo que significó un retraso enorme para el país.
Continuará.
Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

jueves, 5 de septiembre de 2013

Reducción de la deuda, caída de reservas y restricción cambiaria.

Última parte

La deuda en general y la deuda externa en particular bajaron en forma significativa. A su vez las reservas cubren holgadamente los compromisos financieros de carácter externo. Si esto es así subyace la duda acerca de la pertinencia de la restricción cambiaria.

Si este último análisis es correcto ¿Por qué razón el Gobierno aplica un programa restrictivo en la venta  de divisas?

La respuesta es sencilla. Si no  cuida ese flanco a futuro no contaría con el caudal de reservas necesario para seguir ejecutando el plan de desendeudamiento.  Tengamos en cuenta que en el año 2012 la fuga de capitales se redujo en  alrededor de 6.000 millones de dólares con relación a la fuga del año 2011.

Ampliando las dudas cabe formularse la siguiente pregunta:
¿Por qué razón el Gobierno aplica medidas apuntadas a preservar el desempeño superavitario de la balanza comercial?

La respuesta viene dada por los números del Balance de Pagos. En el año 2012 tenemos, entre otros, los siguientes datos:
  1. Los pagos netos de intereses alcanzaron un valor de 3.050 millones de dólares.
  2. Las remesas netas por utilidades giradas al exterior alcanzaron un valor de 8.245 millones de dólares.
  3. El saldo de la cuenta corriente fue positivo por 106 millones de dólares.
El tercer dato responde por si solo. No se hubiese obtenido un superávit de la cuenta corriente si los egresos apuntados no se hubiesen cubierto con un saldo positivo de la balanza comercial y de servicios.

Resta formular la última pregunta:
¿Por qué razón hace falta un superávit de la cuenta corriente del balance de pagos?
La razón reside en la necesidad de que el patrimonio neto en moneda extranjera (principalmente la diferencia entre variación de reservas y la variación de la deuda externa) no experimente variaciones negativas.

En consecuencia vemos que con un análisis totalizador se explican algunos hechos que suelen presentarse a la sociedad como inexplicables. Verdades parciales no suelen ser verdades totales.