A juzgar por los
informes que se publican sobre estos temas la situación pinta compleja. No
obstante los números contradicen tales apreciaciones.
Antes de analizar el déficit y su
impacto corresponde determinar su origen. Existe una visión generalizada,
proveniente del campo ortodoxo, acerca
de que la responsabilidad del crecimiento del mismo tiene que ver con la
expansión del gasto público. Esta situación provoca que el Gobierno necesite permanentemente
financiarse con el BCRA quien emite y le presta. Desde luego según este punto
de vista aparece aquí el origen de la
inflación. Este análisis también compara la situación actual con los primeros
años de gestión de este Gobierno en los que había superávit fiscal. Atribuyen
el cambio de resultado, de superávit a déficit, precisamente a la ya mencionada
expansión del gasto público. Frente a todo esto la propuesta implícita apunta a
la reducción del mismo.
Antes de iniciar un análisis relacionado
con la pertinencia de la propuesta corresponde formularse la siguiente
pregunta:
¿Que provocó la expansión del gasto en
estos últimos años?
Para responder este interrogante vamos a
tomar como punto de referencia el año 2009, fecha en la que se produjo el
primer déficit financiero (computa el pago de intereses de la deuda pública) en
el período 2003/2014. Vemos que el pago
de intereses creció en un valor cercano a los 20.000 millones de pesos en el
año 2009 con respecto al 2008. Comparando esos dos años tenemos los siguientes
datos:
Valores en millones de pesos
Año Resultado
Resultado Intereses
Primario Financiero
2008 32.528 14.654 17.874
2009 30.243 -7.131 37.374
Fuente: Secretaría de Hacienda de la
Nación
Continuando el análisis vemos que en el
año 2010 se recupera el superávit financiero. La causa tiene que ver con una
baja en el pago de los intereses superior a los 15.000 millones de pesos
(intereses año 2010 $ 22.015 millones y año 2009 $ 37.374 millones). Luego a
partir del año 2011 y hasta el 2014 inclusive los intereses fueron
sensiblemente superiores a los del año 2010. En todos esos años hubo déficits
financieros cuya causa principal la constituye el pago de intereses (explican
en promedio el 80% del déficit).
Frente a todo esto corresponde formular
dudas con relación a acciones apuntadas
a dos propósitos:
a)
Pertinencia en cuanto a la reducción del gasto público.
b)
Tipo de gasto a reducir si el punto anterior se considera
pertinente
Indudablemente en un contexto recesivo
en el que el país intenta iniciar una fase expansiva de la economía, no parece
pertinente producir una reducción del gasto público.
Al mismo tiempo el tipo de gasto a
reducir concierne a los intereses de la deuda pública. Si vemos el histograma
de los pagos futuros año a año vemos que los mismos irán descendiendo.
Desde luego cabe formularse la siguiente
pregunta:
¿El tamaño actual del déficit financiero
incrementa el endeudamiento del país?
Desde luego que sí. De todos modos
debemos tener en cuenta que estamos partiendo de una tasa extremadamente baja
(al cierre de 2014 la relación deuda PBI era del 43%). Por tal motivo y tomando
el tema de la sostenibilidad de la situación expuesta surgen las siguientes
reflexiones:
a)
La estrategia apuntada a recuperar el crecimiento de la
economía haría incrementar la recaudación fiscal. Luego el secreto sería hacer
crecer el gasto en un porcentaje inferior al de la recaudación para reducir el
déficit primario.
b)
La reducción del pago de los intereses en los años
venideros aliviaría enormente el resultado financiero.
c)
Ambas cosas permitirían reiniciar el camino de
desendeudamiento.
Como vemos un tema complejo pero de
soluciones simples.