lunes, 20 de julio de 2015

Déficit fiscal, endeudamiento y sostenibilidad de la situación.


A juzgar por los informes que se publican sobre estos temas la situación pinta compleja. No obstante los números contradicen tales apreciaciones.

Antes de analizar el déficit y su impacto corresponde determinar su origen. Existe una visión generalizada, proveniente del campo ortodoxo,  acerca de que la responsabilidad del crecimiento del mismo tiene que ver con la expansión del gasto público. Esta situación provoca que el Gobierno necesite permanentemente financiarse con el BCRA quien emite y le presta. Desde luego según este punto de vista aparece aquí el origen  de la inflación. Este análisis también compara la situación actual con los primeros años de gestión de este Gobierno en los que había superávit fiscal. Atribuyen el cambio de resultado, de superávit a déficit, precisamente a la ya mencionada expansión del gasto público. Frente a todo esto la propuesta implícita apunta a la reducción del mismo.
Antes de iniciar un análisis relacionado con la pertinencia de la propuesta corresponde formularse la siguiente pregunta:
¿Que provocó la expansión del gasto en estos últimos años?
Para responder este interrogante vamos a tomar como punto de referencia el año 2009, fecha en la que se produjo el primer déficit financiero (computa el pago de intereses de la deuda pública) en el período  2003/2014. Vemos que el pago de intereses creció en un valor cercano a los 20.000 millones de pesos en el año 2009 con respecto al 2008. Comparando esos dos años tenemos los siguientes datos:
Valores en millones de pesos
Año                             Resultado                   Resultado                   Intereses                    
                                   Primario                     Financiero
2008                           32.528                        14.654                        17.874
2009                           30.243                        -7.131                         37.374

Fuente: Secretaría de Hacienda de la Nación
Continuando el análisis vemos que en el año 2010 se recupera el superávit financiero. La causa tiene que ver con una baja en el pago de los intereses superior a los 15.000 millones de pesos (intereses año 2010 $ 22.015 millones y año 2009 $ 37.374 millones). Luego a partir del año 2011 y hasta el 2014 inclusive los intereses fueron sensiblemente superiores a los del año 2010. En todos esos años hubo déficits financieros cuya causa principal la constituye el pago de intereses (explican en promedio el 80% del déficit).
Frente a todo esto corresponde formular dudas con relación a  acciones apuntadas a dos propósitos:
a)      Pertinencia en cuanto a la reducción del gasto público.
b)      Tipo de gasto a reducir si el punto anterior se considera pertinente
Indudablemente en un contexto recesivo en el que el país intenta iniciar una fase expansiva de la economía, no parece pertinente producir una reducción del gasto público.
Al mismo tiempo el tipo de gasto a reducir concierne a los intereses de la deuda pública. Si vemos el histograma de los pagos futuros año a año vemos que los mismos irán descendiendo.
Desde luego cabe formularse la siguiente pregunta:

¿El tamaño actual del déficit financiero incrementa el endeudamiento del país?

Desde luego que sí. De todos modos debemos tener en cuenta que estamos partiendo de una tasa extremadamente baja (al cierre de 2014 la relación deuda PBI era del 43%). Por tal motivo y tomando el tema de la sostenibilidad de la situación expuesta surgen las siguientes reflexiones:

a)      La estrategia apuntada a recuperar el crecimiento de la economía haría incrementar la recaudación fiscal. Luego el secreto sería hacer crecer el gasto en un porcentaje inferior al de la recaudación para reducir el déficit primario.
b)      La reducción del pago de los intereses en los años venideros aliviaría  enormente el resultado financiero.
c)      Ambas cosas permitirían reiniciar el camino de desendeudamiento.

Como vemos un tema complejo pero de soluciones simples.