La hipótesis principal de este análisis sostiene que el control monetario es una condición necesaria pero no suficiente para atacar a fondo el problema inflacionario. El sustento teórico lo hallamos en la ecuación monetaria que muestra que existe un elemento adicional, la velocidad de circulación del dinero. Si está última se acelera suben los precios. De hecho puede suceder que no se expanda liquidez y que aumente la velocidad. Por lo tanto tendremos inflación.
De que depende la velocidad de circulación?
De la demanda de dinero. Si está baja crece la velocidad. A su vez la expectativas devaluatorias inciden en esta última. A mayores expectativas devaluatorias mayor demanda de dólares y mayor desprendimiento de pesos.
Que hacer para evitar las expectativas devaluatorias?
Básicamente actuar con sensatez política y con un plan económico apropiado.
En lo político el partido gobernante debe evitar las disputas públicas. Las mismas generan miedos que terminan en corridas cambiarias. El partido opositor debe evitar tirar combustible al fuego. En línea con esto no se debe hablar de la existencia de un plan bomba ni de cosas por el estilo.
En cuanto al plan económico debe estar claramente explicitado y en lo posible consensuado. El mismo debe contemplar prioritariamente un manejo prolijo de la política monetaria y del control de cambios. En este último punto se debería apuntar a obtener un nivel de reservas en divisas que disipe riesgos devaluatorios. Para ello el plan debería contar con incentivos para exportar y con controles efectivos para evitar que se dilate el ingreso de divisas. Los controles deben además evitar el contrabando y demás maniobras que deterioran el nivel de reservas.
En verdad estás son grandes líneas de acción para ir pensando en un plan integral. Sin el la erradicación del problema inflacionario luce imposible.
Juan Latrichano
13/4/23