Ultima parte
Para ilustrar lo ocurrido tomamos
el balance cambiario del año 2012 publicado por el BCRA. Del mismo extraemos
las siguientes conclusiones:
1. La
cuenta corriente arrojó un saldo positivo de 3.823 millones de dólares (en el 2011 el saldo fue de 4.401 millones de
dólares)
2. El
saldo de servicios fue negativo en 3.825 millones de dólares ( en 2011 el
negativo fue de 1.115 millones de dólares)
3. En
concepto de utilidades al exterior se giraron 225 millones de dólares ( en 2011
4.397 millones de dólares)
4. Por
intereses se giraron 7.637 millones de dólares ( en 2011 10.397 millones de
dólares)
5. La
pérdida de reservas fue de 3.305 millones de dólares (en 2011 fue 6.109
millones de dólares)
6. La
fuga de capitales disminuyó significativamente con relación al año 2011.
En resumen teniendo en cuenta que
la situación estructural luce muy mejorada con relación a los años críticos
citados, y que además los flujos (entrada – salida de divisas) son positivos,
se concluye en que los riesgos de que se repitan situaciones similares a las
vividas en 1989 y en 2001 son de baja probabilidad. Desde luego resulta esencial atenuar las
expectativas inflacionarias y su inercia. Para ello
el Gobierno intenta reducir los porcentajes de incremento salarial que se
negocian en paritarias induciendo a los gremios a que no superen el límite de
20/22%. En tal sentido el acuerdo de
precios permite reducir la presión salarial. Con todo esto se apunta a que el
movimiento gradual del dólar oficial (debería estar en un valor cercano a los 6
pesos a fines del presente año), acorte
la brecha con el dólar marginal.
Lo
contrario sería prestarse a una macro devaluación, desde luego poco aconsejable
teniendo en cuenta el impacto inflacionario que causaría.