En estos últimos días se ha intensificado el temor a que ocurra un desborde cambiario. Ello se fundamenta en el riesgo político que amenaza al Gobierno de cara al proceso electoral de septiembre y octubre. A esto se le suma el riesgo económico fogoneado por el déficit que exhibe el sector externo, que amenaza con una crisis cambiaría. Esto último expande la demanda de dólares y ante está situación las autoridades aplicaron el torniquete monetario. Entre las principales medidas figura un fuerte aumento de la tasa de encaje bancario apuntada a reducir el nivel de créditos. El impacto es una vez más la suba de la tasa de interés a niveles muy altos .
Que onda?
La economía se paraliza aún más. El desempleo surge como una nueva amenaza y con ello el panorama social se va haciendo dramático.
Urge cambiar el paradigma.
Juan Latrichano
Centro de estudios
Monetarios
15/8/25