jueves, 23 de septiembre de 2021

Evergrande pero siempre con riesgos


Para aquellos que suelen exaltar a los países extranjeros, al tiempo que critican el nuestro, valdría la pena recordarles que las grandes crisis mundiales se inician en las regiones más desarrolladas del planeta. En el 2008 se originó  en Estados Unidos tras la quiebra de la Lehmans Brothers y en la actualidad estaría iniciándose en China tras las dificultades de la inmobiliaria Evergrande. Esta última presenta serias dificultades para atender sus próximos vencimientos de deuda y amenaza con presentar quiebra. Adeuda más de 300.000 millones de dólares y traería aparejados inmúmeros inconvenientes. 



Ante lo expuesto nos formulamos los siguientes interrogantes:




Las causas de las crisis contemporáneas tienen que ver con sistemas regulados o libres?




Como se resolvieron y se resolverán las crisis internacionales?



En el primer caso no cabe duda acerca que las causas debemos hallarlas en los sistemas libres. En el caso de la crisis de 2008 se advirtieron falta de regulaciones crediticias que llevaron al armado de una burbuja financiera que al final estalló. 



En el segundo caso la solución fue y será el salvataje por parte de  los Gobiernos, emisión mediante. Desde luego los partidarios de la desregulación dirán que lo mejor es dejar que caigan las empresas que deban caer. Dejar hacer dejar pasar. En ese caso los daños serían terribles.



Y siempre fue y será así.





Juan Latrichano


22/9/21


domingo, 19 de septiembre de 2021

La multicausalidad de la expansión monetaria y la hipótesis de riesgos conexos. Experiencia actual

Los analistas liberales y libertarios tienden a responsabilizar al déficit fiscal como único y exclusivo responsable de la emisión monetaria y por ende, de la inflación. Al mismo tiempo y dada la absorción monetaria que deviene de la emisión de Letras de Liquidez por parte del Banco Central (Leliqs),  advierten acerca de los riesgos de expansión del déficit cuasi fiscal provocados por la tasa de interés que devengan estas letras.

Atento a las apreciaciones citadas hemos considerado necesario investigar a través de los balances del Banco Central, el origen y consecuencias de la emisión monetaria en los primeros siete meses del presente año. Para ello se calcularon las variaciones de las principales variables en el período apuntado y el valor del déficit fiscal financiero acumulado al 31 de julio del corriente. Las variaciones y los datos fiscales se tomaron en grandes números. Cabe destacar que del activo se tomaron las siguientes cuentas con sus correspondientes variaciones en miles de  millones de pesos:

Reservas 803 miles de millones

Títulos Públicos 748 miles de millones

Adelantos al Gobierno 190 miles de millones

A su vez del pasivo se tomaron las siguientes cuentas:

Base Monetaria 313 miles de millones

Letras de Liquidez 1.174  miles de millones

Cuentas Corrientes en dólares 165 miles de millones

Otros Pasivos  734 miles de millones

Patrimonio Neto – 620 miles de millones 

La suma de las 3 primeras filas del pasivo explican el 94 % de la suma de las cuentas del activo elegidas. Luego vemos que la suma de la  variación de la  Base Monetaria  y la de las Letras de Liquidez (estas últimas conforman la absorción monetaria del período) se explican con creces por la suma de las variaciones de los activos elegidos. De tal modo que gran parte de la emisión total (la neta del período más la absorbida) obedece al crecimiento de las Reservas  (54 %).La otra parte la explican el crecimiento del stock de Títulos Públicos y de los Adelantos al Gobierno (743 + 190 = 933 miles de millones de pesos). Cabe destacar que el déficit fiscal financiero de los primeros siete meses del año fue de 677 miles de millones de pesos, es decir que este último explica un 72 % de esas variaciones de los Títulos Públicos y de los Adelantos al Gobierno. En consecuencia hay un 28 %  de crecimiento de las partidas apuntadas que obedece a refinanciaciones de deuda pública transformándose la  deuda pública con acreedores privados  en deuda intra estado. En resumen una parte del déficit fiscal, 72 %, explica el crecimiento monetario en un  46 % mientras que el resto; 28%, explica el cambio cualitativo de la deuda.

Por lo tanto el déficit fiscal explica solo una parte del crecimiento monetario. Resta interrogarnos acerca de la sustentabilidad del resultado del Banco Central. Al respecto debemos a apuntar que el costo de las Leliqs se cubre en gran medida con las utilidades que proceden del devengamiento de la valorización de las Reservas, sus intereses y de la valorización e intereses de los Títulos Públicos y Adelantos al Gobierno. 

Tengamos en cuenta que este último riesgo, el del crecimiento exponencial del déficit cuasi fiscal lo vienen anunciando de hace varios años a la fecha. Hasta ahora con error. Quizás este último obedezca a que no toman en cuenta las ganancias derivadas de los activos. 


Juan Latrichano 

19/9/21

viernes, 3 de septiembre de 2021

¿Que consecuencias produciría la destrucción del Banco Central?

Existen propuestas que  en la actual  campaña electoral  plantean  la eliminación del Banco Central de la República Argentina, argumentando que los políticos se valen de esta institución para financiar el despilfarro. Frente a esta idea caben formularse los siguientes interrogantes:

1. Que Estados no tienen Banco Central?

2. Los Estados que si tienen Banco Central,  tienen superávit fiscal?

3. Que consecuencias traería la falta del Banco Central?

Los Estados que no tienen Banco Central son El Vaticano, Andorra, Mónaco y Las Islas Marshall. Prácticamente podemos afirmar que ningún país relevante carece de esta institución.

Con relación al comportamiento fiscal en los Estados que tienen Banco Central, debemos señalar que en su mayoría presentan déficit fiscal con tamaños similares al de nuestro país. Sin embargo esa idea destructiva no aparece. Tengamos presente que el crecimiento del Producto Bruto Interno que alcanzan año tras año, les licua el impacto endeudante del déficit. En consecuencia la idea debería ser recuperar el sendero de crecimiento.

En cuanto a las consecuencias que produciría la eliminación del Banco Central tendríamos, entre otras, las siguientes:

1. Pérdida del prestamista de última instancia. Es decir que en caso de una corrida de depositantes la crisis sería inevitable.

2. Eliminación del régimen de regulación de bancos y demás entidades. 

3. Pérdida de soberanía monetaria. En tal sentido la dolarización sería la alternativa. Muy pocos países utilizan el dólar en sus transacciones internas, entre ellos, Panamá , El Salvador y Ecuador.

4. Virtual eliminación de los encajes fraccionarios. La falta del prestamista de  última instancia impide la expansión del dinero bancario.

5. Con relación al punto anterior el crédito se reduciría significativamente.

En resumen la propuesta luce inviable. Corresponde tomar nota detallada de sus consecuencias.


Juan Latrichano

3/9/21