lunes, 31 de agosto de 2015

Acerca del origen de las crisis contemporáneas en nuestro país

Resulta imperioso conocer el origen de las crisis contemporáneas para compararlo con la situación actual. Muchos análisis, erróneos por cierto, encuentran similitudes que inducen a pensar que estamos cerca de una nueva crisis

Debemos registrar dos crisis contemporáneas a saber:

  • Crisis hiperinflacionaria de 1989
  • Crisis de pagos de 2001


La primera reconoce una hiperinflación del 4000% correspondiente al año 1989 Obviamente la cadena de pagos quedó  diluida.  Aquí quedó demostrado que la hiperinflación es un fenómeno de inflación creciente e impredecible. Ello hace que las cosas lleguen a un punto en el que al empresario le conviene dejar de vender para preservar el valor de sus stocks. Esto a su vez llega a paralizar la economía de un país.

La segunda como ya dijimos fue una afectación de los pagos. Nuestro país declaró el default y llegó al extremo de acorralar los depósitos de los bancos.

En ambos casos las consecuencias sociales fueron extremadamente graves. En la última las tasas de pobreza e indigencia llegaron a límites insospechados.

Ahora bien, cabe reflexionar acerca del origen estas dos crisis. En mi opinión la primera reconoce su inicio en un sistema monetarista que no hacia otra cosa que expandir la emisión monetaria en forma desmesurada. Ello debido a la necesidad de atender los pagos a los bancos por parte del Banco Central motivados por la cuenta Regulación Monetaria.

La segunda se origina por una tasa de endeudamiento sumamente elevada (la relación deuda /PBI superaba el 150%).

¿Qué se suele tomar como rasgo común de estas dos crisis?

La relación entre el déficit fiscal de esos años (1989 y 2001) con el PBI.  La misma
superaba el 5% .

¿Qué paralelismo encuentran los analistas ortodoxos con la situación actual?
Sostienen  que este año la tasa aludida excederá el 7%. Por lo tanto ven una situación aún más compleja con la de los años críticos. Ergo los riesgos de caer en una nueva crisis, según esta visión, son altos.

¿Es este parámetro verdadero y preocupante?

El parámetro no parece verdadero. El cuadro siguiente ilustra sobre este tema:

Déficit financiero y PBI a valores corrientes
en millones de pesos
Año
Déficit financiero
PBI
%
2011
                       30.663
                1.993.942
1,54
2012
                       55.664
                2.371.824
2,35
2013
                       64.477
                2.902.799
2,22
2014
                     109.719
                3.721.581
2,95
Fuente: Secretaria de Hacienda e INDEC con cálculos propios

Vemos que la tasa no supera el 3%.  Indudablemente en el presente año la tasa se elevará aunque seguramente no alcanzará una tasa del 7%.  De todos modos aun cuando alcanzara  dicha tasa  debemos considerar que la misma no reúne elementos contundentes para pensar en un escenario crítico. Indudablemente en la actualidad existen enormes diferencias con la situación observada en las crisis. Entre otras cosas hoy la emisión monetaria no es desmesurada como en 1989 y el endeudamiento es enormemente inferior a 2001.

Juan Latrichano
Analista económico CGE

25/8/2015

lunes, 24 de agosto de 2015

Informe económico al cierre del 18 de agosto de 2015

Las malas noticias provenientes del exterior complican la posibilidad de un despegue de nuestra economía.

Panorama internacional
La economía china no está pasando por un buen momento. La burbuja bursátil (las acciones de ese país subieron en promedio un 150% en el último año)  puede llegar a estallar. El Gobierno intenta por todos los medios a  su alcance evitarlo. En tanto la situación de Brasil se mantiene recesiva y Puerto Rico entró en default.

Evolución de la producción y del empleo
El estimador mensual industrial de junio presenta un crecimiento del 0.9% con respecto al correspondiente a igual mes del año pasado (con estacionalidad). La tasa de desempleo del segundo trimestre del año fue del 6.6% (en igual trimestre del año pasado la tasa fue del 7.5%)

Situación  fiscal
El resultado fiscal primario de junio arrojó un déficit de 37.2 millones de pesos (en igual mes del año pasado el  déficit  fue de 286.8 millones de pesos. A su vez el déficit financiero (incluye el pago de intereses de la deuda pública) alcanzó un valor de 19981.5 millones de pesos.

Situación monetaria
La Base monetaria medida al  13 de agosto   presenta una variación del 14.9%  con respecto a la correspondiente al cierre del 31 de diciembre del año pasado. En igual período de 2014  se produjo una suba del 4.3 %.

Panorama externo y Cambiario
Las reservas en divisa se mantienen estables. Al 13 de agosto eran 33.632 millones de dólares. La balanza comercial correspondiente al mes de junio arrojó un superávit de 456 millones de dólares. Las alteraciones en el mercado paralelo se producen esencialmente porque los demandantes de dólares ahorro redujeron sus ventas en el mismo. Ello debido al riesgo devaluatorio que se percibe ante un cambio eventual de modelo.

Sustentabilidad del modelo
Más allá de las alteraciones descriptas el año estaría  cerrando  sin sobresaltos mayores.

Juan Latrichano
Analista Económico de la CGE          

19/8/2015

miércoles, 19 de agosto de 2015

Perspectivas económicas para el año próximo

Reiterados análisis, en su mayoría originados por economistas ortodoxos, plantean un panorama sombrío para el año próximo. Corresponde evaluar la razonabilidad   de los mismos.

Los análisis ortodoxos puntualizan algunos de los siguientes problemas:

1.     El desequilibrio fiscal
2.     El desequilibrio externo
3.     La excesiva expansión monetaria
4.     El tamaño del gasto público
5.     El atraso tarifario
6.     La falta de inversiones
7.     El problema energético
8.     La inflación
9.     La regulación del mercado cambiario

Según este tipo de análisis la inercia de estos problemas hará insostenible la gestión del futuro presidente. Ello le exigirá practicar un fuerte ajuste.  El mismo debería contar con los  siguientes pasos:

1.     Baja del gasto en particular de los subsidios
2.     Fuerte devaluación del peso
3.     Control de la emisión monetaria
4.     Desregulación de las tarifas de servicios
5.     Desregulación del mercado cambiario
6.     Facilitamiento del ingreso de capitales externos a partir de la puesta en marcha de las llamadas reglas claras.

Frente a este conjunto de observaciones y propuestas cabe formularse la siguiente pregunta:
¿Es correcto el diagnostico ortodoxo?
Indudablemente no. Si bien existen desequilibrios, entre ellos el fiscal y el externo, no es menos cierto que los mismos no presentan un cuadro de gravedad. Particularmente el cuadro fiscal halla su origen en los intereses de la deuda pública destacándose una tendencia a su reducción con el paso del tiempo. Ello debido al programa de desendeudamiento.  En cuanto al tema externo debemos tener en cuenta un panorama internacional complejo. Empero el control de importaciones y la regulación cambiaria ayudan a mantener la caja de divisas.
Tengamos presente el daño que podría producirse en nuestra economía con una liberalización del mercado de cambios.  Este tipo de política tiene historia en nuestro país. Una historia negra. Para ser más preciso durante la llamada convertibilidad aplicada en la década del noventa tuvimos este tipo de aplicación. Al final culminó con un endeudamiento inmanejable.
Por todo lo expuesto debemos sostener que el diagnostico no deja de ser malicioso e intencionado. Particularmente se intenta crear un panorama desesperanzador para así poder hacer los ajustes clásicos con perjuicio para los trabajadores y las pequeñas empresas. Esto ya lo vivimos.  En fin.

Juan Latrichano
Analista Económico de la CGE
13/8/2015