Los desaciertos del Gobierno están a la orden del día. Una de las últimas medidas fue suspender las retenciones al agro por un corto tiempo.
Que pasó?
Los monopolios vendieron exceptuándose de pagar el impuesto a las exportaciones mientras que los pequeños productores no llegaron a tiempo. Las quejas no se hicieron esperar. Incluso el diputado oficialista Spert dejó entrever su disgusto , porque fue afectado en su calidad de pequeño productor. En efecto vendieron con retenciones y cuando iban a compensar sin la incidencia de estas, se descontinuó su aplicación. Desde luego durante el periodo de exención se desplaza la oferta de bienes primarios hacia el exterior disminuyendo la oferta interna con alza inevitable de precios. Los consumidores al igual que los productores, enojados. A su vez los monopolios agregaron a su negocio el tomar préstamos en dólares que ingresaron al fisco como si fueran provenientes de exportaciones. Cobraron pesos por la liquidación de divisas y le compraron a los productores descontando el costo de los impuestos repuestos. Es decir vendieron sin impuesto, compraron descontando impuesto , se financiaron con una tasa baja en el exterior y les quedó stock.
A las quejas de los connacionales se añaden críticas internacionales, entre ellas de políticos estadounidenses republicanos quienes se quejan de la asistencia de Trump a Milei dilapidando impuestos de los contribuyentes.
Encima lo inevitable se nos acerca. En efecto, después de las elecciones de octubre hay serias chances de devaluación.
Si no se cambia el modelo el precipicio nos espera.
Centro de estudios Monetarios