Son una
pareja informal. No se casan por registro civil ni por iglesia. Pero te dejan
un hijo macho.
Existen evidencias acerca de la
relación que existe entre la aparición de una crisis económica y el exceso de endeudamiento.
En efecto la experiencia de nuestro país señala que cada vez que la tasa de
endeudamiento, entendida como el cociente entre la deuda pública y el PBI, supera
explícita o implícitamente el cien por ciento se produce la crisis. Cabe
destacar que hablamos en términos implícitos toda vez que el tipo de cambio
presenta un atraso considerable y la deuda mayoritariamente está expresada en
moneda extranjera. En ese caso el nivel de endeudamiento antes de la
devaluación luce bajo y luego crece en forma sensible. Ello ocurrió en el año
2001.En efecto una deuda de 40 dólares equivalía a 40
pesos con la cotización de un dólar un peso. Luego si el PBI era 100 pesos la
deuda representaba el 40%. Con la devaluación de fines de 2001 el dólar se
acercó a los 4 pesos. Desde luego la deuda de 40 dólares pasó a valer 160 pesos
en tanto que el PBI que estaba en pesos siguió en su valor de 100.
Qué pasó con el nivel de
endeudamiento?
Pasó de ser del 40 por ciento al 160
por ciento. Como vemos ese valor superó
el nivel prudencial del 100 por ciento y se desencadenó la crisis de fines de
2001. En resumen la deuda puede provocar una crisis si se producen algunas de
las siguientes condiciones:
1. La misma supera el 100 por
ciento del PBI
2. La misma se halla por
debajo de ese porcentaje gracias a un tipo de cambio atrasado. Cuando se
corrige el atraso el porcentaje se sincera.
Dicho sinceramiento la ubica por encima del 100 por ciento.
3. La misma se halla por
debajo del porcentaje del 100 por ciento pero se interrumpe la provisión de
fondos externos debido a una conmoción mundial o a otras causas.
En todos los casos el país se ve
obligado a iniciar un sendero de ajuste. El dolor forma parte de ese recorrido.
Juan Latrichano