La balanza
comercial del primer trimestre del año muestra un déficit de 2.494 millones de
dólares. Dicho dato arroja un incremento del 112% con respecto al saldo del
primer trimestre del año pasado. Si tenemos en cuenta que en el año 2017 el
saldo negativo fue record, el panorama actual luce mas que preocupante. De
continuar esta tendencia cabría esperar un rojo de alrededor de 13.000 millones
de dólares para este año ( en 2017 el rojo fue de 8.400 millones de
dolares)
A su vez el
saldo de la cuenta corriente del balance de pagos ( entre otras cosas agrega al
rojo de la balanza comercial intereses de la deuda externa y giros de
utilidades de empresas extranjeras) se estima en un valor superior a los 30.000
millones de dólares en el presente año, representativo de un 5% del PBI.
Muy delicado
panorama. Por ahora el Gobierno apela al crédito externo para su resolución
temporaria.
En medio de
todo esto el mercado se nutre de dudas e inicia una fuerte demanda de dólares.
El Banco Central intenta parar la hemorragia vendiendo divisas y aumentando la
tasa de interés.
Un camino
largamente ensayado con innúmeros fracasos.
El tiempo
pasa y las soluciones de fondo ( devaluación con impuestos a las exportaciones
de alimentos entre otras medidas en el mismo sentido) no aparecen. Las
devaluaciones que no se hacen en forma voluntaria se terminan haciendo por la
fuerza en medio de una crisis terminal.
Dios quiera
que se produzcan cambios en tiempo oportuno.
Juan
Latrichano
29/4/18