La crisis cambiaria ocurrida en el mes de octubre del presente año mostró que en parte el origen de la misma , obedecía a la merma de reservas del Banco Central. En efecto tanto en ese mes como en noviembre el Banco Central perdió más de 1.000 millones de dólares en cada uno de ellos. La hemorragia lucía imparable y ello incrementaba los riesgos de una macro devaluación. La brecha entre el dólar oficial y el paralelo se estiraba. Desde luego esta situación retrasaba exportaciones y aceleraba importaciones. Los exportadores pensaban que podrían obtener mayores pesos por dólar, espera mediante, mientras que los importadores pensaban que pagaban menos pesos si aceleraban sus operaciones.
Ante esa situación se adoptaron diversas medidas. Las más relevantes fueron las siguientes:
1. Arbitraje de títulos en pesos por titulos en dólares. De este modo se le quitó presión al.mercado de contado con liqui.
2. Control de operaciones en cuevas. Se detectó una compra de 40 millones de dólares correspondiente a un lavado de dinero. El control redujo la demanda en el mercado marginal.
3. Control de salidas sin declarar de productos al exterior. Esto permitió aumentar la oferta de dólares en el mercado oficial.
4. Emisión de títulos ajustables por dólar oficial para los exportadores primarios. De este modo aquellos que tenían expectativas devaluatorias se cubrían con este instrumento.
5. Suba de la tasa de interés para evitar que los depósitos en pesos se pasen al dólar.
6. Disminución de la emisión monetaria para reducir la presión sobre el dólar.
Todo esto produjo una baja de la brecha debido a la reducción del precio del dólar paralelo. Mágicamente en la primera quincena de diciembre las reservas comenzaron crecer.
Juan Latrichano
23/12/2020