Aunque parezca increíble gran parte de
nuestra existencia transcurre entre la comedia y la tragedia. Rara vez se mezclan. Impera una o la otra.
Definimos como dólar comercial el tipo de
cambio que hace posible incrementar exportaciones y que limita las
importaciones aún en tiempos de crecimiento de la economía. Adicionalmente debemos decir que el tipo de
cambio comercial promueve el crecimiento porque
este se produce tras el incremento de las exportaciones y la contención
de las importaciones. Esto último debido a que la producción interna debe
cubrir la menor provisión de bienes importados originada por causa del mayor
tipo de cambio.
A su vez al dólar financiero lo definimos
como el tipo de cambio que obliga a financiarse con préstamos en moneda
extranjera. Ello porque se lo fija en un valor bajo que alienta importaciones y
desalienta exportaciones. En algunas
oportunidades los préstamos cubren falta de dólares originados por déficit de
la cuenta corriente del balance de pagos
y en otros además, tal como ocurre en la actualidad, financian el déficit
fiscal. En este caso el Gobierno decide
no financiarse con préstamos provenientes del BCRA evitando de este modo la emisión monetaria
con su consiguiente impacto en precios. Cabe destacar que otro camino de
financiación vía BCRA consistía en el pedirle dólares de las reservas a dicho
organismo. Este camino promovía implícitamente la devaluación atento a que la
relación entre el circulante y las reservas en divisas mostraba un cociente
cada vez mayor.
Volviendo al camino utilizado en el presente
año, consistente en financiar el déficit fiscal con préstamos en moneda
extranjera, debemos apuntar que si bien esto evita las alteraciones inflacionarias
se producen algunos de los siguientes problemas:
- El Gobierno obtiene los dólares y los cambia por pesos en el BCRA. A su vez los pesos emitidos son absorbidos por este organismo mediante la emisión de Lebacs. Esto hace que el tipo de cambio se mantenga virtualmente fijo por lo que la competitividad se ve afectada.
- La deuda comienza a acrecentarse tanto en términos nominales como en porcentaje del PBI
- Los intereses que paga el BCRA por las Lebacs no se compensan con ingresos debido a que las divisas que forman parte de las reservas no se ajustan. El atraso cambiario es el causante de este fenómeno.
- Por lo dicho en el punto anterior el patrimonio neto del BCRA se deteriora.
- Los riesgos de fuga de divisas se van acrecentando. El mercado advierte en algún momento debería devaluarse el peso para resolver el problema de competitividad.
- Los riesgos externos aparecen de vez en vez. En estos días el triunfo de Donald Trump en los Estados Unidos amenaza con interrumpir la provisión de fondos externos.
- El nivel de endeudamiento en algún punto se hace insostenible. En ese momento los financistas interrumpen la provisión de fondos. En tal circunstancia se suele apelar a un ajuste recesivo.
La historia contemporánea revela que el camino del dólar financiero resulta inconducente. El mismo ha culminado recurrentemente en crisis externas con consecuencias irreparables en lo social.
Juan Latrichano
17/11/16