jueves, 29 de marzo de 2012

Control comercial. Primeros resultados del presente año

Ante la retórica de los medios masivos de comunicación es necesario poner las cosas en claro. Especialmente se habla de un freno a la economía provocado por la falta de insumos importados. Nada más alejado de la verdad.


Recientemente se conoció el resultado de la balanza comercial correspondiente al primer bimestre del presente año. Algunos medios señalan que el saldo positivo de  1892 millones de dólares obtenido en dicho periodo,  apenas supera en un 68.7% al resultado de igual lapso  del año pasado.  Desde luego en un mundo donde la mayoría de los países entró en recesión (cuando hay  recesión se producen caídas de las importaciones que impactan directa o indirectamente en nuestras exportaciones) tener un crecimiento del saldo de la balanza comercial es un logro muy importante excepto para los medios masivos de comunicación.
Otro elemento que se toma a la ligera es el  desempeño de las exportaciones de manufacturas de origen industrial, las mismas participan con un 34 % del total de las exportaciones y ocupan el primer lugar dentro de los rubros  que se exportan. Si  hacemos una encuesta entre las personas informadas seguramente señalarán  equivocadamente que el primer lugar lo ocupan las materias primas, especialmente los cereales.
Frente al resultado de la balanza comercial del bimestre del presente cabe la duda acerca de atribuir el mismo a la desaceleración económica o a las medidas de control comercial que se implementaron a mediados del año pasado (incremento de los productos alcanzados por las licencias no automáticas de importación, balanza comercial compensada por empresa etc.).
La primera idea parece descartable. En efecto los datos que se conocen de enero nos indican que la producción no se habría desacelerado.  La recaudación fiscal muestra un crecimiento del 29.6 % en enero con respecto a igual mes del año pasado y la producción de acero medida en toneladas creció un 9.8% también en dicho mes. A su vez el PBI creció en un 5.5%.

En resumen podemos señalar que el resultado logrado es atribuible a las medidas de control de importaciones aludido.
Cabe ahora analizar la medida aplicada a partir del mes de febrero vinculada con las declaraciones anticipadas de necesidades de importación. Esto impacta en las empresas en general y en particular en las empresas multinacionales.  Con relación a estas últimas no debemos descartar la hipótesis de que pagan precios mayores en los productos importados en oportunidad de comprar a sus casas matrices. Si bien la empresa local tiene un costo mas alto en el balance consolidado el resultado es neutro.  En este caso el objetivo es muy claro, hacer una remesa de utilidades en forma velada.
¿Como se evita esta situación?
Sencillamente controlando costos. Si los costos de los insumos importados exceden a los del mercado local no queda duda de que le debe pedir al potencial importador que compre en el mercado local.  Aquí tenemos uno de los objetivos centrales de la medida.
Por la historia reciente (resultado de la balanza del bimestre) y por lo dicho al final, pensamos que las medidas aplicadas lejos de frenar la economía le darán impulso. Y desde luego ello ocurrirá con un nuevo superávit de la balanza comercial compatible con el objetivo de atender los servicios de la deuda externa.

Juan Latrichano
29/3/12

viernes, 23 de marzo de 2012

Desarrollismo y desarrollo nacional (segunda parte)

Ignorar el pasado incrementa los riesgos de que nos roben el futuro.
Resulta necesario profundizar el análisis alrededor de las estrategias adecuadas para alcanzar un desarrollo pleno.  En muchas oportunidades la decisión de aplicar con urgencia un plan que permita alcanzar la producción de productos de alto valor agregado llevó a asfixiar la economía en el corto plazo. Aquí luce muy bien aplicada esa frase que dice que lo mejor es enemigo de lo posible.
¿Por qué se produce esta situación?
Básicamente porque no se tienen en cuenta  los datos estructurales que condicionan la política económica. Uno de ellos, quizás el mas relevante, tiene que ver con los vencimientos de la deuda pública, especialmente aquellos que deben atenderse con divisas. Desde luego una balanza comercial negativa y / o una cuenta corriente negativa  del balance de pagos conspiran contra la posibilidad de atender estos vencimientos.
¿Qué ocurre cuando no se pueden atender los vencimientos de la deuda pública?
Hay que pedir refinanciación. En ese caso los acreedores externos piden la intervención del Fondo Monetario Internacional. El FMI da el visto bueno en la medida que se apliquen estas políticas:
  1. Devaluación
  2. Ajuste fiscal mediante elevación de impuestos y rebaja de salarios de empleados públicos.
  3. Control monetario.
  4. Apertura de la economía
  5. Rebaja de aranceles a la importación
  6. Eliminación de derechos de exportación.
  7. Eliminación de medidas de control de cambios.
Parte de estas recetas recesivas fueron aplicadas en diciembre de 1958 tras un crédito de 75 millones de dólares asignado por el FMI al país durante la presidencia del Dr. Frondizi. Indudablemente el desarrollismo tenía un precio alto.
La política alternativa, en ese período, la tuvimos con el Gobierno del Dr. Illia (periodo 1963/1966). La misma consistió básicamente en una expansión fiscal y monetaria prescindiendo del crédito Stand By del FMI. Paradójicamente esto permitió alcanzar un mejor desempeño fiscal y externo. Los números de esa etapa muestran superávit comercial en todos esos años (Frondizi tuvo déficits comercial en todos sus años de Gobierno), hubo crecimiento y la deuda pública se redujo. Cabe acotar que el Dr. Illia desmanteló los contratos petroleros firmados por el desarrollismo.
Desde luego cabe la hipótesis de que parte del éxito alcanzado obedeció a la maduración de las inversiones que había hecho el desarrollismo. Sin perder de vista esto debemos pensar que  una política autónoma del FMI, como la que se aplicó,  suele producir excelentes resultados.
Todo esto debemos tenerlo en cuenta a la hora de ponderar políticas alternativas. Especialmente debemos estar atentos a la hora de validar o no las políticas que se están llevando a cabo. En consecuencia o bien mantenemos la paciencia para alcanzar un desarrollo sustentable una vez que se mejore la situación estructural o sucumbimos a la tentación de la inmediatez. En este último caso el costo puede ser seguramente volver al pasado. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Desarrollismo o desarrollo nacional (primera parte)

Para comenzar con este tema debemos remontarnos al debate que se produjo tras la experiencia del primer y segundo gobierno del General Perón.  Las observaciones más notables fueron y son las que se vinculan con la falta de promoción de una industria pesada. Particularmente se planteaba que se había favorecido a la industria de bienes de consumo, pero que se había hecho muy poco o nada por la industria de bienes  necesarios para el proceso productivo (maquinarias, energía etc.)
El paso del tiempo permitió que en nuestro país se aplique la estrategia alternativa. En efecto el Dr. Frondizi puso en marcha una política económica que se conoció con el nombre de desarrollismo.  En esencia la misma consistió en favorecer la instalación de empresas de capital extranjero que se aplicasen a producir en aquellos rubros faltantes o en los que la producción nacional era insuficiente (Petroquímica, petróleo, acero etc.) . Al respecto la ley de inversiones extranjeras número 14.780 y la de promoción industrial número 14781 le daban a las empresas extranjeras el mismo tratamiento que a las nacionales y  eliminaban los límites fijados en lo atinente a giro de utilidades y repatriación de capitales.
Toda esta aplicación se implementó en medio de un sistema absolutamente liberal (no existía control de precios ni cambiario). El tipo de cambio era manejado por el mercado.  Desde luego el liberalismo es la condición impuesta por los capitales externos.
La creencia central era que el  desarrollo productivo iba a erradicar los problemas estructurales del país.  El pensamiento alternativo sostiene que la inversión extranjera alivia los problemas de  corto plazo, pero intensifica los problemas de mediano plazo toda vez que en períodos posteriores a su radicación, las empresas extranjeras comienzan a demandar divisas para remesar utilidades al exterior. Desde luego este punto de vista sostiene que dicha demanda es superior a las divisas que la radicación genera por sustitución de importaciones y/o por mayores exportaciones.
Si analizamos los números de la etapa en la que se manejó la política económica desarrollista vemos que la misma  fue claramente deficitaria en los resultados obtenidos en la balanza comercial.  Desde luego el déficit de la cuenta corriente del balance de pagos fue aún mayor.
En la actualidad el debate entre el desarrollismo y el desarrollo nacional se mantiene.  Hoy las críticas las recibe el Gobierno Nacional y las mismas se centran principalmente en los siguientes puntos:
  1. Se descansa demasiado en la soja y se pierde de vista la posibilidad de diversificar la producción especialmente la de mayor valor agregado.
  2. Se aplican excesivos controles por parte del Estado especialmente los relativos al mercado cambiario.
  3. La producción energética tiende a disminuir y no se exploran nuevas alternativas.
  4. Se importan productos energéticos.
  5. No se acude al mercado financiero externo.
  6. Existe un control muy rígido en materia del comercio exterior, especialmente en lo concerniente a licencias no automáticas para importar.
  7. La producción industrial es de bajo valor agregado.
  8. No se fomenta el ingreso de nuevas inversiones extranjeras.

Todas estas consideraciones omiten, a mi juicio, un tema central que es el vinculado a las necesidades de corto plazo las que o bien deberán ser cubiertas con recursos propios o en su defecto deben cubrirse con recursos de terceros (hay vencimientos periódicos de la deuda pública). En este último caso las exigencias que imponen los prestadores de fondos suelen ser leoninas.
Resumiendo podemos considerar los siguientes puntos a resolver:

  1. Atender el corto plazo sin traumas
  2. Atender el corto plazo con problemas recurrentes de caja, especialmente carencia de divisas.
Cuando actuamos con ajuste al primer punto podemos decir que el camino elegido concierne al desarrollo nacional bien entendido y por sobre todas las cosas, posible de implementar en el mediano plazo, plazo en el que se será posible marchar hacia una diversificación productiva.  Al respecto podemos enunciar las siguientes bondades que emergen del actual programa económico:
  1. Se crece con superávit de la balanza comercial
  2. Existe superávit de la cuenta corriente del balance de pagos
  3. La deuda como porcentaje del PBI se viene reduciendo.
  4. Los vencimientos de la deuda se atienden sin acudir a financiamiento externo.
  5. Con el paso del tiempo y en la medida que las condiciones estructurales mejoren se puede ir encarando una diversificación productiva y una tecnificación de la producción.
La discusión prosigue. Las evidencias le dan la razón de manera contundente al programa que tiene que ver con el desarrollo nacional.