Ante la retórica de los medios masivos de comunicación es necesario poner las cosas en claro. Especialmente se habla de un freno a la economía provocado por la falta de insumos importados. Nada más alejado de la verdad.
Recientemente se conoció el resultado de la balanza comercial correspondiente al primer bimestre del presente año. Algunos medios señalan que el saldo positivo de 1892 millones de dólares obtenido en dicho periodo, apenas supera en un 68.7% al resultado de igual lapso del año pasado. Desde luego en un mundo donde la mayoría de los países entró en recesión (cuando hay recesión se producen caídas de las importaciones que impactan directa o indirectamente en nuestras exportaciones) tener un crecimiento del saldo de la balanza comercial es un logro muy importante excepto para los medios masivos de comunicación.
Otro elemento que se toma a la ligera es el desempeño de las exportaciones de manufacturas de origen industrial, las mismas participan con un 34 % del total de las exportaciones y ocupan el primer lugar dentro de los rubros que se exportan. Si hacemos una encuesta entre las personas informadas seguramente señalarán equivocadamente que el primer lugar lo ocupan las materias primas, especialmente los cereales.
Frente al resultado de la balanza comercial del bimestre del presente cabe la duda acerca de atribuir el mismo a la desaceleración económica o a las medidas de control comercial que se implementaron a mediados del año pasado (incremento de los productos alcanzados por las licencias no automáticas de importación, balanza comercial compensada por empresa etc.).
La primera idea parece descartable. En efecto los datos que se conocen de enero nos indican que la producción no se habría desacelerado. La recaudación fiscal muestra un crecimiento del 29.6 % en enero con respecto a igual mes del año pasado y la producción de acero medida en toneladas creció un 9.8% también en dicho mes. A su vez el PBI creció en un 5.5%.
En resumen podemos señalar que el resultado logrado es atribuible a las medidas de control de importaciones aludido.
Cabe ahora analizar la medida aplicada a partir del mes de febrero vinculada con las declaraciones anticipadas de necesidades de importación. Esto impacta en las empresas en general y en particular en las empresas multinacionales. Con relación a estas últimas no debemos descartar la hipótesis de que pagan precios mayores en los productos importados en oportunidad de comprar a sus casas matrices. Si bien la empresa local tiene un costo mas alto en el balance consolidado el resultado es neutro. En este caso el objetivo es muy claro, hacer una remesa de utilidades en forma velada.
¿Como se evita esta situación?
Sencillamente controlando costos. Si los costos de los insumos importados exceden a los del mercado local no queda duda de que le debe pedir al potencial importador que compre en el mercado local. Aquí tenemos uno de los objetivos centrales de la medida.
Por la historia reciente (resultado de la balanza del bimestre) y por lo dicho al final, pensamos que las medidas aplicadas lejos de frenar la economía le darán impulso. Y desde luego ello ocurrirá con un nuevo superávit de la balanza comercial compatible con el objetivo de atender los servicios de la deuda externa.
Juan Latrichano
29/3/12