Para poder elegir el camino correcto que nos conduzca a la salida de la depresión, primero es necesario determinar cuáles fueron las causas que nos llevaron a esta situación. Al respecto debemos tener presente una regla inamovible. El saldo de la balanza comercial ( exportaciones menos importaciones) debe ser invariablemente positivo. Ello hace probable que las entradas totales de divisas de un periodo superen a las salidas. De ser esto así una parte del excedente cubre la necesidad de divisas para atender los pagos de los servicios de la deuda externa. Ahora bien, debemos tener en cuenta que las importaciones de bienes y servicios suelen crecer, si crece la actividad económica, en una proporción mayor que las exportaciones. Ergo, el crecimiento deriva en saldos negativos de la balanza comercial . Existen algunas alternativas para que esto no suceda? Si, que ello ocurra en el marco de una economía que regule el comercio exterior . Desde luego desde que Milei se hizo cargo del poder ejecutivo se abandonó todo tipo de regulación . El credo liberal así lo dispuso.
¿Qué alternativa queda para evitar un aluvión de bienes importados?
Hacer caer la actividad económica. De este modo la demanda de bienes importados baja. Algunas de las medidas para lograr este objetivo fueron:
1. Parálisis de la obra pública
2. Aumento de impuestos ( ejemplo impuesto a los combustibles e impuestos a las ganancias cuarta categoría)
3. Caída de salarios y haberes jubilatorios en términos reales.
4. Reducción de subsidios a los servicios públicos
5. Reducción del presupuesto universitario.
Siendo este el camino que nos condujo a la depresión económica, la salida es recorrerlo hacia su punto de partida, es decir darle marcha a la economía . Desde luego reponiendo la regulación del comercio exterior. De no hacerlo la situación se irá agravando aún más.
Centro de estudios
Monetarios
29/7/24