El Gobierno actual arrancó su gestión abriendo las puertas de par en
par. Me refiero a la ausencia total de controles cambiarios que apunten a
moderar la salida de divisas.
La eliminación del cepo ejecutada en diciembre 2015 forma parte de
esta estrategia. Al mismo tiempo la unificación del tipo de cambio complementó
dicha medida. A partir de allí el mercado cambiario se manejó sin ningún tipo
de restricciones. A su vez se discontinuó el camino del endeudamiento
interno y se utilizó el del endeudamiento externo. Cuando a algún dirigente
oficialista se le habla de que el endeudamiento de estos últimos años se
fugó responden muy sueltos de cuerpo que no es así. Suelen sostener que el
endeudamiento se utilizó para cubrir el déficit fiscal. Déficit fiscal que se
fue realimentando con los intereses, de la deuda claro. Desde luego omiten
decir que el Gobierno cambió en el Banco Central los dólares por pesos, y está
institución los fue vendiendo sin el menor análisis. Cuando percibió el riesgo
lo único que hizo fue subir la tasa de interés de las Letras de Liquidez para
que la tomen los bancos y que a su vez estos eleven la tasa de interés de los
depósitos evitando de este modo que los ahorristas en pesos se pasen a dólares.
La tasa de mortalidad de empresas, asfixiada por el costo financiero, importó e
importa nada.
Para agravar aún más las cosas los exportadores tienen un plazo de
diez años, para ingresar las divisas de sus operaciones y como si esto fuera poco,
podían obtener préstamos en pesos con ingresos pendientes de exportación.
Es decir que especulan valiéndose del ahorro de los argentinos. Recién ahora
mediante la comunicación del BCRA A 6765 se intenta subsanar, aunque de
manera incompleta, está anomalía. En el mientras tanto el plazo de ingreso de
divisas no se reduce, pese a que la crisis es insoportable.
Las cosas empeoran favorablemente. En medio de esto parece que
madura la idea de reponer el control cambiario para evitar la hemorragia final.
¿Y los litros de sangre perdidos y sus consecuencias para el futuro?
Esa te la debo.
Juan Latrichano
30/8/19