miércoles, 9 de marzo de 2016

Al maestro con cariño

El maestro Aldo Ferrer se nos fue físicamente, pero ha quedado para siempre viviendo en los corazones de aquellos que tuvimos la oportunidad de conocer y valorar su pensamiento económico

A fines de 1983, cuando volvía la democracia a nuestro país, escribió  acerca de una de las principales problemáticas heredadas del Proceso de Reorganización Militar, la deuda externa. Dicha obra la llamó “Vivir con lo nuestro” y de la misma pueden extraerse las siguientes ideas fuerza:
  1.  La elección de un sistema proteccionista en contraposición del librecambismo dominante.
  2. El fondeo con recursos propios, esencialmente provenientes de nuestra balanza comercial, para atender los vencimientos externos.
  3. El pago de la deuda externa limitado a los recursos que obtenga la Nación sin detener el ritmo de su economía
  4. El control de los flujos de fondos externos esencialmente para evitar fuga de capitales y para lograr el equilibrio externo.

En la década del noventa, en medio del llamado pensamiento único basado en la aplicación irrestricta del neoliberalismo, participó desde la Universidad Publica en el diseño del Plan Fénix. Fue una luz que iluminó en medio de tanta oscuridad. Dicho plan nos brindó la alternativa que parecía no existir.

Tuve oportunidad de coordinar una conferencia que brindó en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y allí mostró su cara de satisfacción cuando dije en su presentación que era de los principales economistas estructuralistas integrando la nómina, entre otros, con Sunkel,  Furtado y Prebisch. Cabe señalar que los estructuralistas a diferencia de los economistas tradicionales ponen el acento en la problemática del Balance de Pagos y su modo de resolverla a través de políticas proteccionistas.  Desde luego sus estudios refieren prioritariamente a nuestra América Latina.

Demás está decir que el programa de desendeudamiento llevado adelante por el anterior Gobierno, quita mediante, fue inspirado en el Vivir con lo nuestro. Especialmente en lo atinente al uso de recursos propios para atender los vencimientos de la deuda, en lugar de refinanciarlos tal como se venía haciendo en la década del noventa.

Lo último que leí de el fue su oposición al arreglo con los fondos buitre, conforme a  las condiciones planteadas por el Gobierno actual, con relación a una menor quita que la aplicada con el resto de los acreedores que aceptaron los canjes de 2005 y 2010.

Su aporte fue invaluable en lo atinente a la generación de un pensamiento alternativo al que proviene de los centros de poder internacional. En consecuencia dio origen a una propuesta económica ajustada a los intereses de los países periféricos.

Me resta decir gracias Maestro por haber contribuido a formar mi pensamiento. !! Lo tendré siempre presente!!.

Juan Latrichano

Analista económico CGE