El Gobierno nacional implementó un fuerte ajuste que impactó en el nivel de consumo. Con ello apuntó a calmar el proceso inflacionario. Indudablemente ese objetivo lo está logrando. Pero por aquello de que toda solución trae un problema, tenemos que la producción viene bajando mientras que la deuda pública aumenta, entre otras cosas por el devengamiento de intereses. Por lo tanto el índice de endeudamiento expresado como el cociente entre la deuda y el PBI viene empeorando. Esto último debido a lo ya señalado . Más allá de mostrar un empeoramiento del índice tenemos que la caída de la producción supone un achicamiento del bolsillo. Es decir que se complica reunir el dinero para afrontar los pagos de la deuda.
Y entonces que nos queda?
Tratar de canonizar a San Ajustin y rezarle sin parar.
Centro de Estudios
Monetarios
29/1/25