La restricción externa suele aparecer en nuestro país, particularmente cuando el Gobierno de turno en su afán de vencer la inflación, atrasa el tipo de cambio y baja los aranceles de importación. En el primer caso se parte del supuesto de que el dólar quieto ayuda a que los precios se planchen. Para eso suelen ajustar el tipo de cambio oficial, el que se utiliza para las importaciones y exportaciones, por debajo de la tasa de inflación . De este modo los precios locales en dólares se tornan más caros que los extranjeros. A su vez la baja de aranceles de importación ayuda a la lucha antiinflacionaria al aumentar la oferta de bienes. Los impactos de este tipo de políticas son los siguientes:
1. La balanza comercial presenta saldos negativos .
2. El turismo emisivo aumenta mientras el receptivo disminuye.
La consecuencia de todo esto se observa en la pérdida de reservas en divisas. Ver el impacto en estos últimos días, en los que el Gobierno salió a tomar deuda en el mercado y a tratar de lograr que los argentinos saquemos los dólares del colchón.
Sin lugar a dudas ninguna Nación puede crecer mediante el camino del endeudamiento. Además este agrega tensiones hacia el futuro. Este camino ya fue utilizado en etapas anteriores con resultados negativos. Esperar resultados distintos forma parte de la torpeza de los actuales dirigentes.
Centro de Estudios
Monetarios
29/5/25