miércoles, 29 de agosto de 2012

¿Viento de cola y desaprovechamiento del mismo?


Última parte

Para quienes aun mantengan dudas con relación a la importancia del tipo de cambio, se les aconseja reflexionar acerca de un tipo de cambio nominal  cercano a $ 2 promedio para el período 2003 - 2011 (tipo de cambio solicitado en algunas oportunidades por autoridades del  FMI). Con este tipo de cambio no se hubiera obtenido el superávit de balanza comercial en todos los años de la etapa y, mucho menos  en los niveles que se alcanzó en ella (saldo superior a los 10.000 millones de dólares por año) aún con los valores conocidos del índice de los términos de intercambio.
Finalmente cabe considerar el tema del desaprovechamiento de los buenos términos de intercambio. Al respecto debemos analizar la evolución de la deuda pública nacional  como porcentaje del  PBI. El cuadro muestra los datos pertinentes:
Deuda Pública como % del PBI
Año
%
2004
127,3
2005
73,9
2006
64
2007
56,1
2008
48,8
2009
48,8
2010
45,8
2011
39,5
Fuente: Ministerio de Economía de la Nación.

Vemos que se ha hecho un aprovechamiento pleno debido a la fuerte caída de la deuda pública (era del 127 % y pasó al 39,5%).  Deberá considerarse además que la mitad de la deuda actual es con organismos públicos (BCRA, Anses, Banco Nación etc.) mientras que en el 2004 este tipo de deuda era inexistente. Es decir que estamos ante una mejora cuantitativa y cualitativa.
En conclusión negamos que el viento de cola venga por el lado del precio de las materias primas sin tener en cuenta otras incidencias. Coincidimos con los buenos términos de intercambio pero los mismos son de menor impacto que el tipo de cambio. Negamos que haya habido desaprovechamiento. Al contrario todo fue utilizado para mejorar la situación estructural del país. Esto ha permitido que se vengan atendiendo los vencimientos operados a la fecha, de capital e intereses de la deuda, con recursos propios. No es poca cosa.

jueves, 23 de agosto de 2012

¿Viento de cola y desaprovechamiento del mismo?


Segunda parte

Cabe pensar que el éxito alcanzado en el último período obedece al buen desempeño del comercio exterior. Este permitió generar las divisas necesarias para que la economía no tenga ahogos y al mismo tiempo  impulsar parte del crecimiento debido al  muy buen avance de las exportaciones. Si analizamos simultáneamente la evolución del índice del tipo de cambio multilateral real y el de los términos de intercambio en el período 1991-2011 vemos que el tipo multilateral ha crecido muy por encima de los términos de intercambio. El cuadro que sigue muestra el desempeño de estos indicadores:

                                  Año
Promedio
Promedio
Tipo Cbio
Términos int.
Dic. 2001= 100
1993=100
91
145,86
91,3
92
125,35
97,3
93
108,1
100
94
112,68
101,1
95
120,84
101,3
96
121,76
109,1
97
117,33
108,3
98
113,16
102,2
99
102,96
96,5
0
104,14
106
1
98,55
105,8
2
236,05
105
Promedio
125,57
101,99
3
213,34
114,9
4
225,38
116,7
5
229,55
113,8
6
235,68
120,9
7
242,65
126,3
8
251,22
140,9
9
269,64
140,4
10
284,86
140,6
11
294,93
149
Promedio
249,69
129,28
Promedio 1991-2002
125,57
101,99
Promedio 2003-2011
249,69
129,28
Variación  % promedios
98,85
26,76
 Fuente: BCRA e INDEC con cálculos propios
Se destaca que se tomó la serie a partir de 1991 porque desde ese año existen estadísticas del tipo de cambio multilateral. Este dato es más significativo que el del tipo de cambio real porque tiene en cuenta no solo la evolución de la cotización del dólar y la inflación interna.  Agrega en el cálculo la cotización de la divisa y la inflación de terceros países con los que opera nuestro país, tomando estos datos en forma ponderada conforme a la participación de cada uno de ellos en nuestro comercio exterior.  Volviendo al cuadro vemos que la variación de promedios del tipo de cambio multilateral fue del 98,85% en tanto que la variación de promedios de los términos de intercambio apenas fue del 26,76 %. En ambos casos la variación se produce comparando la etapa 2003-2011 con la etapa 1991-2002.


Continuarà

jueves, 16 de agosto de 2012

¿Viento de cola y desaprovechamiento del mismo?


Primera parte

Dicen que algo falso si se lo repite incesantemente se convierte en verdad. Esa era la técnica nazi y se sigue utilizando en estos días.  Reiteradamente la mayoría de los analistas económicos ortodoxos sostienen que el  éxito alcanzado por nuestro país en el período 2003 – 2011,  tiene su raíz en el llamado viento de cola.  Establecen que el mismo se origina en el fuerte crecimiento del precio de las materias primas en general y el de la soja en particular. Este pensamiento sería válido si lo único que se exportara fueran materias primas y al mismo tiempo  las importaciones fueran igual a cero. Como ese no es el caso de nuestro país, debido a que exportamos bienes industriales e importamos bienes diversos, debemos considerar la evolución del índice de los términos de intercambio. El mismo es definido por el INDEC del siguiente modo:
“Índice de términos del intercambio: surge de dividir el índice de precios de las exportaciones por el índice de precios de las importaciones. Mide la evolución del poder de compra de una unidad física de exportación en términos de importaciones”.

Desde luego el comportamiento de los términos de intercambio muestra una mejora sensiblemente inferior, al de la  mejora  de los precios de las materias primas y   especialmente al  de la soja, en los últimos años. Hecha esta consideración nos preguntamos si el buen desempeño económico obedece exclusivamente a la evolución ascendente del índice de los términos de intercambio. Al respecto debemos decir que no. Particularmente hubo etapas de la vida nacional en las que la evolución económica tuvo un movimiento no relacionado con el  índice de los términos de intercambio. El cuadro que  se expone a continuación afirma esta idea:
Etapa
Promedio
Crecimiento


Anual
1914-1930
96,6
1,25
1931-1943
103,5
0,24
1944-1955
119,3
1,71
1956-1975
100,6
1,88
1976-2002
101
-0,36
2003-2011
129,2
5,53



Fuente: Dos siglos de economía argentina de Orlando Ferreres e INDEC  con cálculos propios
El cuadro muestra que en el período 1931- 1943 los términos de intercambio mejoraron y sin embargo el crecimiento fue menor al de la etapa anterior, en el período 1956- 1975 cayeron y la producción fue mayor a la de la etapa anterior y en el período 1976-2002 crecieron levemente y sin embargo la producción cayó en forma significativa. Finalmente vemos que en el período 2003-2011 se produce una mejora de los términos del intercambio y la producción crece. Frente a todo esto cabe el siguiente interrogante:

¿La mejora de los términos de intercambio produjo este crecimiento?
Indudablemente no. 
Continuará

miércoles, 1 de agosto de 2012

La economía podría comenzar a recuperarse


Todo parece indicar que se está ganando la batalla principal. Aquella que normalmente se perdía y que se llevaba puesto a los Gobiernos de turno. Me refiero nada mas ni nada menos que al saldo de la balanza comercial
Quienes tenemos años vividos y memoria, recordamos tiempos en que la balanza comercial se desequilibraba y complicaba la provisión de divisas. En esos casos un camino forzoso era la devaluación. Con ella se solía desatar un círculo vicioso porque se iniciaba una suba de precios que a su vez se corregía con una nueva devaluación y así hasta que se caía en una hiperinflación que a su vez terminaba con el Gobierno de turno. O al menos con el Ministro de Economía. Desde luego el reemplazante venía a resolver las cosas ajuste de por medio.  Los argentinos escuchábamos aterrado el discurso del Ministro que venía con el plan salvador.
A comienzos de este año existían riesgos ciertos de volver sobre esos pasos. Existía consenso amplio acerca del atraso del precio del dólar y la brecha entre el dólar oficial y el paralelo mostraba inequívocamente que algo no andaba del todo bien.  El ajuste cambiario lucía como la solución apropiada. No fue lo que se hizo. Se ejerció un férreo control comercial (declaración jurada anticipada de importaciones), cambiario (negativa de venta de dólares a particulares) y de gasto (control de salida por remisión de utilidades al exterior).
Al mismo tiempo estamos observando un franco descenso del ritmo de crecimiento de la producción.
A la fecha podemos señalar que existen signos de recuperación por algunas de las siguientes razones:
  1. La balanza del primer semestre arroja un superávit superior al de igual  período del año pasado y, todo parece indicar que el resultado deseado para el presente año se puede alcanzar aún con menos controles comerciales.
  2. Para e l año próximo se necesitan menos dólares que para el presente. La diferencia se calcula en 4.000 millones de dólares.
  3. Uno de los renglones de mayor salida de divisas era el giro de utilidades al exterior de YPF. Hoy ese dinero se invierte en el país.
Si no se produce un hecho inesperado pienso que la recuperación es posible en el muy corto plazo. Que así sea.