Resumiendo, las políticas que se van a adoptar para mejorar el
resultado fiscal tenemos dos principales:
1. Baja del gasto público
2. Incremento de ingresos públicos
En cuanto al primer punto vemos que la
reducción de Ministerios va en esa dirección. Luego la caída del salario real de empleados públicos, profesores universitarios, maestros etc.
completa este objetivo.
En cuanto al segundo punto tenemos la
reinstalación de las retenciones a las exportaciones.
Más allá de que eventualmente se pueda alcanzar la
pauta de reducción del
déficit primario, no es menos cierto que el déficit financiero (incluye los intereses) difícilmente retrocederá. El volumen de la deuda incide en este mal
resultado.
A su vez analizando el impacto de las
retenciones a la exportación
vemos que puede ayudar, aunque en una mínima
parte, a evitar
el traslado integral de la última devaluación a precios. Al respecto pienso que el traslado final va
a ser de un 20%. La devaluación fue
mayor.
En cuanto al impacto de las retenciones en la
política comercial, se observa que sucesivas
devaluaciones irán
licuando la incidencia de las mismas, atento a que mayoritariamente son fijas (4
pesos por dólar para el campo y servicios y 3 pesos por dólar en productos industriales). Presumo que
los exportadores, en la medida de sus posibilidades, retacearan la liquidación de divisas para provocar subas de su precio
y con ello reducir el impacto porcentual de las retenciones.
Finalmente cabe esperar que las subas de
precios gatillen reacomodamientos salariales. Luego para que el freno no sea
brusco el Gobierno emite dinero y gran parte de la misma va al dólar y.......vuelta a empezar. Para colmo el
FMI impide que el BCRA actúe.
Frente a todo esto no queda otra que armar un
Consejo Económico y Social. Allí prioritariamente se debería acordar una devaluación con retenciones de verdad. Las retenciones de plástico son desaconsejables.
Juan Latrichano
3/9/18