El domingo 27 a la noche el directorio del BCRA bajó el
máximo por persona para adquirir dólares a precio oficial. Pasó de un
límite de 10.000 a 200 dólares. La necesidad de bajar el parámetro era evidente.
Tras el primer día de aplicación pudimos observar el descenso del precio de la
divisa, tanto del oficial como del blue. Al mismo tiempo el Central no perdió reservas.
Ambos objetivos alcanzados parecían un imposible la semana pasada. Varios
analistas pedíamos un achique de la pauta, aunque no en forma tan abrupta.
A priori podemos decir que se redujo la hemorragia.
¿Cómo sigue esto hacia adelante?
En principio es probable que en los próximos días se incremente
la brecha entre el dólar oficial y el blue. Si esto es así la tentación diabólica estará al
acecho. Los importadores si pueden sobrefacturaran y los exportadores
subfacturaran. Ello hace necesario extremar controles. Por otra parte, será necesario
lograr que los ingresos pendientes de los exportadores se realicen. Para ello
impedir que accedan al crédito sin que hagan ese paso será más que
necesario.
Finalmente poner un límite en el gasto de los usuarios de
tarjetas de crédito en el exterior, será un complemento
imprescindible.
Cerrada definitivamente la hemorragia cabrá hablar de
producción.
Juan Latrichano
28/10/19