Una deuda descomunal que no dejó contrapartida. El Gobierno anterior nos endeudó con el Fondo Monetario Internacional, organismo al que no se le debía un solo dólar al término del mandato de Cristina Kirchner. Mauricio Macri dejó todas las puertas y ventanas abiertas que permitieron que los fondos ingresados fugaran al exterior.
Que siempre ha habido fuga ya lo se. En el quinientos diez y en el dos mil también. Pero algunas fueron irrelevantes y otras letales.
Durante ese Gobierno, se fugaron más de ochenta mil millones de dólares y, particularmente todo el monto concedido por el FMI. No quedó ninguna contrapartida. La prueba de la brutal fuga está en los anexos 6,7 y 8, en el rubro Adquisición de activos externos en los balances de pago de los años 2016,2017,2018 y 2019.
Quiero hacer una mención especial al tipo de deuda, la contraída con el FMI. Esta permite la intromisión del organismo en nuestra gestión. No admite quitas de ninguna índole ni reducción de tasas. Vale la pena compararla contra la deuda contraída con el resto de los acreedores.
Quién debe pagarla?
El pueblo no. Deben hacerse cargo los principales fugadores. Es imperioso que el país conozca sus nombres y el carácter de la fuga, legal o ilegal. Y que la fuga ilegal de lugar a acciones reparatorias. Que esta deuda la paguen sus beneficiarios.
Juan Latrichano
29/3/22