Parece ser que los que presagiaban un hiperinflación inminente se llamaron a silencio. La última vez que escuché hablar de ella, aquel analista económico señaló que la hiperínflación ya no tenía que ser extremadamente alta. Por lo tanto dijo que una marca de 150 % anual se encuadraba en esa categoría. Más allá de discrepar con ese criterio parece ser que aún así no se alcanzará esa marca. Ni este año ni el que viene. Quizás por eso dejaron de hablar de este tema. Tenían una última carta que era la devaluación y su consiguiente traslado a precios. Pero por ahora nada de ello ocurre.
En que se equivocaron?
Desde mi punto de vista en hacer una lectura líneal de la politica fiscal y monetaria, aplicada al comienzo y en los primeros meses de la cuarentena. Eso condujo a un análisis que tras proyectar el déficit inicial como constante, arrojaba una tasa de 10% del PBI.
Que fue lo que ocurrió?
cTal como era de esperar a medida que la cuarentena se fue reduciendo, la politica fiscal y monetaria se hizo más laxa. Así es que se proyecta para el presente año una tasa del 7% con relación al PBI.
Les queda alguna bala en el cargador?
Me atrevo a decir que les quedaba. Decían poco tiempo atrás que la devaluación era inevitable. Con ella venía una suba de la inflación. La causa que esgrimían era la.brecha entre el dólar oficial y el blue. Observaban que la.misma aumentaba cada vez más. Se fueron quedando sin argumentos cuando el dólar blue comenzó a bajar.
En fin. El error parece ser la bandera de lucha de los desafortunados pronosticadores.
Juan Latrichano
30/11/2020