lunes, 8 de abril de 2019

Plazo fijo en pesos o dólar. Producción en lista de espera


En estos últimos meses, el Gobierno evita que la gente compré dólares mediante la suba de la tasa de interés . Para ello viene ofreciendo a través del Banco Central, Letras de liquidez para que las  adquieran los bancos a una tasa superior al 60 por ciento. De este modo los bancos se ven motivados a captar depósitos a tasas altas. Indudablemente con esto el dólar no se dispara. Los ahorristas se quedan en pesos. Esta política se complementa con un severo ajuste fiscal y con un control monetario que apunta a que no se realice emisión monetaria.
La tasa de interés de préstamos supera el 100 %. De este modo todo proyecto de inversión es una quimera.  Desde luego la actividad económica cae en forma continua. Con este panorama tenemos igual cantidad de dinero y caída de la producción. En consecuencia los precios suben. A su vez el tipo de cambio real comienza a descender, el tipo nominal queda casi fijo y los precios suben. Las exportaciones crecen poco y las importaciones caen por efecto recesión mas que por tipo de cambio.
El déficit cuasi fiscal crece fogoneado por la tasa de interés.

Que hacer?

Debemos salir del cepo provocado por la tasa de interés. Para ello es necesario desdolarizar tarifas y combustible y aplicar impuestos a la exportación de alimentos. Pactar precios y salarios por 180 días y dejar que la flotación del tipo de cambio, esta vez  sin impacto inflacionario ,expanda exportaciones y retraiga importaciones. Pero esta vez con crecimiento económico. La magia es disminuirlas con crecimiento ayudado por la suba del tipo de cambio real.
Finalmente con la baja de la tasa de interés crece la inversión.
Cierre los ojos. Piense en producción.


Juan Latrichano

martes, 2 de abril de 2019

¿Corralito?

Hay riesgos de hiperinflación y corralito?


Me obliga a escribir sobre estos temas el que algunos economistas y formadores de opinión hayan  manifestado la posibilidad de que pueda producirse en nuestro país una hiperinflación y/ o un corralito.
En el primer caso basan su punto de vista en la supuesta similitud que tienen las Leliqs (letras de liquidez emitidas por el BCRA y que pueden integrar el encaje , siendo en consecuencia este último remunerado) con el mecanismo provisto por la llamada Cuenta Regulación Monetaria que a la sazón diera lugar a la hiper de 1989.  Al respecto debemos señalar las enormes diferencias que se presentan:

1. La contrapartida de la cuenta Regulación Monetaria era la expansión de circulante. Asi fue que en dicho año la Base Monetaria creció 25 veces dando lugar a una suba de precios del 3.400 %.  Las Leliqs absorben moneda. Por lo tanto la expansión monetaria esta controlada.
2. La tasa efectiva de las Leliqs es sensiblemente inferior a la tasa efectiva de los plazos fijos del 89. Estos crecían en forma geométrica expandiendo cada vez mas la cuenta Regulación  y,  consecuentemente el circulante.
3. En lo que resta del año la expansión de Leliq no luce agresiva. Desde luego si mirábamos en abril del 89 la tendencia de la Cuenta Regulación,  la misma resultaba  claramente explosiva.

En el segundo caso basan su opinión esencialmente por la emisión de la comunicación del Bcra número 6105. La misma permite que parte de la capacidad prestable de los depósitos en dólares se aplique a la compra de bonos públicos en moneda extranjera. Si miramos las diferencias que tenemos con el 2001, fecha en la que al final del año se impuso un Corralito, tenemos:

1. La pérdida de depósitos era significativa en 2001. En febrero de este año los depósitos crecieron respecto a enero un 0.2% y un 30.1% respecto a igual mes de 2018.
2. Las reservas caían en forma vertiginosa en 2001. En los ultimos meses de esta etapa las reservas vienen creciendo.

Lo peor que podría suceder es que el pánico se generalice. Ahi tendríamos la profesia autocumplida. Debemos evitar esa situación que sería ruinosa para nuestra gente. No olvidemos nuestro juramento profesional.

Juan Latrichano
2/4/19