miércoles, 28 de abril de 2021

¿De qué depende la inversión? Revelaciones poco frecuentes acerca de las razones que la impulsan o la deprimen

Indudablemente en la disciplina económica existe consenso acerca de la importancia que tiene una buena tasa de inversión con relación al Producto Bruto Interno, para alcanzar un crecimiento sostenido. Ello porque la inversión tiene que ver con el agregado de bienes de producción. Habitualmente los economistas clásicos o neoclásicos aluden a que la falta de inversión halla su origen en la falta de reglas claras y duraderas. Ello, según este punto de vista, impide fundamentalmente la venida de inversiones de origen extranjero. 

La visión alternativa, desde luego muy escasamente difundida y quizás ignorada por muchos, parte de que la falta de inversión obedece a dos causas:

a) Una de origen interno 

b) Una de origen externo

La primera tiene sus bases de análisis en el pensamiento de Keynes, quien planteó que la inversión depende de la tasa de interés y de la tasa de retorno. La primera es un dato presente que se conoce por ejemplo a través de la tasa de préstamo que cobra un banco. La segunda es un dato que surge de las expectativas que se tienen para la puesta en marcha de un proyecto empresario. Desde luego si las expectativas son pesimistas debido a la falta de ventas la inversión dará un rendimiento bajo o negativo. Por lo tanto aún cuando la tasa de interés sea baja es muy probable que la inversión sea dejada de lado. Por eso debemos pensar que la dicotomía consumo o inversión es falsa. Si no hay consumo difícilmente tengamos buena inversión 

La segunda se relaciona con el saldo de la balanza comercial. Por definición el mismo se iguala con la diferencia que tenemos entre el ahorro y la inversión. Luego si partimos de la base de que para afrontar los pagos de la deuda en moneda extranjera, nuestro país está obligado a tener saldo positivos de la balanza comercial surge que el ahorro deberá superar a la inversión. Las posibilidades de esto último son:

a) Que el ahorro sea elevado y que alcance para bancar a una inversión alta y para cubrir el saldo positivo de la balanza comercial

b) Que el ahorro sea pequeño y la inversión raquítica. 

Desde luego en nuestro país el ahorro es pequeño. Ello debido al mal trato que recibió el ahorrista, por ejemplo en el 2001 cuando se acorralaron los depósitos. A esta razón se le añaden las continuas devaluaciones del peso en el marco de un mercado cambiario desregulado. Es así que ante la menor duda la receta de los grandes operadores es fugar capitales. Para ello se financian con préstamos bancarios que cubren las necesidades de capital de trabajo en tanto los montos en moneda extranjera  que debieran ingresar originados por exportaciones, quedan fuera de nuestras fronteras. Ironías de la vida, los ahorristas financian su propia muerte. En efecto el no ingreso de dólares promueve la devaluación y esta licua los depósitos.

Y entonces qué?

Corresponde impedir mediante disposiciones del Banco Central el otorgamiento de créditos a quienes no ingresen las divisas de la exportación. Al mismo tiempo se debe restringir la fuga de capitales mediante un sistema cambiario regulado. Ello redundaría en un fortalecimiento del ahorro. Esto permitiría expandir inversión y financiar el saldo de la balanza comercial.


Juan Latrichano

28/4/21

lunes, 26 de abril de 2021

Economía de guerra

Quien no advierte que estamos en guerra indudablemente está distraído. El enemigo principal es el virus. El secundario los argentinos que festejarían si perdemos la guerra. Cuesta creerlo pero es así. Ellos son aquellos que niegan o modifican las evidencias. Al decir de Galileo Galilei son zoquetes o criminales. Me inclino por la segunda opción. Son los periodistas que ponen cara de sorpresa cuando un infectólogo les dice que hay colapso sanitario. Son los políticos que dicen que la escuela no contagia basados en las estadísticas que se publicaban en la década del sesenta en el Patoruzú de Oro.

Como si alguien seriamente supiera el origen de los contagios.

 El tema es muy grave como para andar pensando en el dolor que les provocará el shot de cul. Si no se pueden sentar pidamos disculpas. Es mejor eso que arriar la bandera. Encima vienen los economistas del pasado tétrico a plantearnos un futuro venturoso. Con perdón de Ventura, mi padrino que era violinista de la orquesta de Florindo Sasone.  Como decía el General al amigo todo, al enemigo ni justicia.


Juan Latrichano

26/4/21

miércoles, 21 de abril de 2021

¿Y el Parlamento?

 

La situación luce conmocionante. Nos vamos enterando que comienzan a faltar tubos de oxígeno y que el colapso sanitario está a la vuelta de la esquina. En tanto los inconscientes persisten en sus descuidos añadiendo más riesgos a nuestras vidas.

Y el Parlamento está?

No es hora de que se reúnan para decretar el Estado de Sitio conforme al.artículo 75 inciso 29 de la Constitución Nacional? El mismo faculta al.Parlamento a decretarlo ante una conmoción interna.

Acaso esto que no está sucediendo no es una conmoción interna?


Esta medida debería ser acompañada por leyes estrictas que penalicen a quienes añaden riesgos( no uso del barbijo, fiestas clandestinas, reuniones no permitidas, exceso de público etc).

Señores diputados y senadores, teléfono!!!!!


Juan Latrichano

21 de abril.de 2021

lunes, 19 de abril de 2021

Si no terminamos con la locura ella terminará con nosotros

Es comprensible que el cambio de vida que se produjo desde marzo del año pasado a la fecha, haya alterado dramáticamente nuestro sistema nervioso. No obstante la irracionalidad puede llegar a ser letal. Es preciso calmarnos y parar la pelota. Menos bombardeo mediático y más reflexión.Hasta aquí presentamos un mejor desempeño relativo en la.lucha contra el.covid. Hasta ahora no tuvimos enfermos carentes de un respirador ni de una cama de terapia intensiva. Ni colapso en cementerios. Basta con analizar la cantidad de muertes por millón:

1. Argentina 1312

2. Brasil 1748

3. Perú 13764

4. Colombia 1351

5. Italia 1944

6. España 1673

7. Francia 1501

8. EEUU 1770

Tras la aplicación de las.medidas restrictivas de la.circulación el virus parece disminuir su velocidad de crecimiento. Además las vacunas lucen oportunas en la.defensa de los rangos etéreos más complejos. Las últimas ocurrencias de mi conocimiento han impactado en gente de 40 a 50 años, quienes vencen el mal sin internación. El año pasado alcanzaba a gente de 60 o más años con mayor necesidad de internación y con más.letalidad. Dejemos la puja política para cuando hayamos superado el problema. La Patria lo exige. Sus hijos debemos atender su llamado.

Juan Latrichano  19/4/21