El manejo cambiario aplicado hasta aquí por el gobierno, más
allá de la relación con la corrida cambiaria, merece un análisis
ligado al Impacto que el mismo produce a la altura de la balanza comercial. A
tenor de las expresiones del actual presidente del BCRA , la crisis nos
benefició. Quizás implícitamente refiera a que el aumento del tipo de
cambio mejoró la competitividad del país.
Es correcto este punto de vista?
Desde el 2 de enero hasta el 19 de junio de este año el tipo
de cambio nominal subió un 50 %. Sin embargo el índice que mide el tipo de
cambio multilateral real subió en dicho período menos de la mitad, 22 %. Cabe
aclarar que dicho índice lo publica el BCRA y mide no solo la evolución del
tipo de cambio nominal descontada la inflación sino también devaluaciones
e inflaciones de terceros países. Esto ultimo se hace en función de la
proporción de comercio exterior que tenemos con cada uno de ellos.
Lo que se va observando en los últimos días es una caída del
índice. Es decir que la mejora del 22 % tiende a reducirse.
Por que razón ocurre esto?
Porque el Gobierno frenó la suba del tipo nominal al tiempo
que los precios siguen subiendo por efecto dominó. De continuar así la
devaluación resultará prácticamente inútil. Cabe señalar que la balanza
comercial de mayo arrojó un déficit superior al de igual mes del año pasado.
El riesgo enorme reside en todo préstamo externo se evapora
a raíz de este resultado.
Urge practicar un cambio profundo. La devaluación compensada
, mediante aplicación de impuestos a las exportaciones de alimentos y otras
medidas conexas, puede ser una vía alternativa.
Hasta aquí la devaluación que se practicó equivale a hacer
diariamente ,durante un período prolongado, una gran caminata
quintuplicando la comida. Así es imposible bajar de peso. Del mismo modo es
imposible alcanzar una mejora en la competitividad.
Juan Latrichano
25/6/18