viernes, 26 de mayo de 2017

El déficit fiscal continúa en su senda de crecimiento.


Las medidas de política fiscal adoptadas por el Gobierno Nacional en estos últimos meses parecen no surtir efecto.  Los datos conocidos del desempeño fiscal correspondientes al mes de abril del corriente dan cuenta de un serio empeoramiento del resultado fiscal. En dicho mes se produjo un déficit fiscal financiero (incluye interés) de 37.566 millones de pesos que contrasta con el superávit de 8005 millones del mismo mes de 2016. A su vez los datos del primer cuatrimestre del año dan cuenta de un déficit fiscal financiero de 84.240 millones de pesos cifra que supera en más de 5 veces al déficit de igual período de 2016.

Cabe destacar que estos resultados ocurren en medio de las siguientes situaciones.

A)     Ingresaron fondos extraordinarios provenientes del blanqueo

B)      Se redujeron subsidios por aumento de las tarifas energéticas y de transporte.

Siendo esto así surge el siguiente interrogante.

¿Que provocó el aumento del déficit fiscal financiero?

A priori advertimos los siguientes hechos:

a)      La recaudación crece por debajo de la inflación

b)      El gasto crece por encima de la inflación

c)       Los gastos de intereses crecieron en más de un 90%

Al respecto debemos señalar que la caída de la recaudación en términos reales obedece al menor ritmo que exhibe la actividad económica. A su vez el gasto crece fogoneado por la puesta en marcha de la obra pública.

El crecimiento del endeudamiento explica el incremento de los intereses.

Hacia adelante queda el interrogante acerca de la evolución del problema expuesto. A priori, todo induce a pensar en un agravamiento del déficit fiscal con el correr de los meses.

Juan Latrichano
24/5/17

martes, 23 de mayo de 2017

Industriales y Comerciantes

Industriales y comerciantes ,  estos últimos tanto mayoristas como minoristas, advierten una caída de la demanda doméstica. Esta situación se agrava aún mas en el segmento industrial, especialmente en téxtiles y calzados, debido al ingreso de productos importados alentados hasta aquí por un tipo de cambio real bajo. Cabe señalar que lo expuesto queda claramente reflejado en los datos del estimador mensual económico que publica el INDEC. En efecto estos sectores muestran a febrero caídas interanuales ( 7 por ciento la industria y 4,9  por ciento el comercio) mientras que el resto de sectores cae levemente o crece (ejemplo construcción). El panorama para industria y comercio se agrava aún mas por la suba de costos, especialmente los energéticos. Cabe aclarar que el deslizamiento cambiario de estos últimos resulta virtualmente neutralizado por la devaluación del 8 por ciento de la moneda brasilera.
Finalmente debemos señalar que la tasa de interés luce elevada afectando programas de inversión que podrían reducir la diferencia de competitividad que exhibe la industria nacional con respecto a la extranjera.
Al mismo tiempo la suba del tipo de cambio desprovista de medidas atemperadoras ( impuestos a la exportación de materias primas, reducción de aranceles de importación de insumos industriales etc) impacta en precios agravando la cadena de costos. Esto último resulta dificil de trasladar a precios atento a la depresión de demanda señalada


Juan Latrichano
23 de mayo 2017

sábado, 13 de mayo de 2017

2001 estas cerca o lejos?


Ya comienzan a conocerse estudios que dan cuenta de riesgos similares a los que dieron lugar a la crisis del año 2001. Al mismo tiempo algunos analistas advierten que el déficit fiscal actual es el tercero más alto de la historia nacional siendo solo superado por los de los años 1975 y 1989. Paradójicamente en esos años se produjeron sendas crisis. Al respecto debemos destacar que el pronóstico para este año en curso da cuenta de un posible incremento del déficit fiscal.

Complementariamente se advierte de manera insistente acerca de un atraso cambiario. Esto forma parte de un pensamiento bastante generalizado. Encima la tendencia parece indicar un agravamiento de este problema.


Frente a estos comentarios es lícito analizar si estamos cerca de recaer en una crisis similar a la del año 2001?


Desde el punto de vista del nivel de endeudamiento debemos decir que el riesgo es bajo. Está prácticamente comprobado que las crisis severas tienen orígenes en endeudamientos del 100 por ciento o más.  La tasa actual representativa de la deuda respecto del PBI ronda el 55 por ciento. Por lo tanto desde el punto de vista cuantitativo debemos descartar la hipótesis de crisis. Ahora bien, desde el punto de vista cualitativo debemos decir que la estrategia actual, consistente en el endeudamiento en dólares, se emparenta con la política noventista.  Aquí si vemos un riesgo cierto. El mismo podría aparecer ante una interrupción de la provisión de fondos externos. En ese caso deberíamos apelar a una  devaluación desordenada para intentar conseguir dólares comerciales provenientes de nuestras exportaciones,  en reemplazo de los dólares financieros. Ello para poder honrar los vencimientos de deuda en moneda extranjera  que se vayan produciendo.

Desde luego una devaluación produciría un aumento de la tasa de endeudamiento debido al ajuste de la deuda por mayor tipo de cambio.


Reforzando la idea de la posibilidad devaluatoria debemos decir que el tipo de cambio real luce atrasado y en descenso permanente. En efecto el promedio del índice del tipo de cambio multilateral real calculado por el BCRA, para los primeros meses del presente año, muestra un nivel bajo con respecto al promedio de dicho índice para el período 2003 /2015 y si bien es mayor que el promedio del año 2001 su tendencia apunta a igualarlo. Cabe apuntar que el presidente del BCRA parece haber tomado nota de este problema. En efecto, la política planteada con relación al crecimiento de reservas luce alineada con el propósito de superar el atraso cambiario. De todos modos la posibilidad de éxito parece limitada por la estrategia de endeudamiento externo. Ello debido a que el mismo maximiza la oferta deprimiendo el tipo de cambio nominal.

Finalmente el riesgo planteado con relación al tamaño del déficit debemos descartarlo. En el año 2001 el porcentaje del déficit fiscal con relación al PBI era un tercio respecto al del años pasado. Sin embargo no ocurrió nada. Ello porque el tamaño del déficit importa en tanto y cuanto el tamaño del endeudamiento sea significativo.

Juan Carlos Latrichano
13 de mayo de 2017

sábado, 6 de mayo de 2017

El laberinto tan temido

El Gobierno se empeña en querer reducir el déficit fiscal y sorpresivamente lo expande. Al respecto debemos apuntar que esto ocurre esencialmente por la eliminación de retenciones al agro y a las mineras. También contribuye con este problema la caída de la actividad económica. En efecto, esta última reduce los ingresos fiscales en medio de un gasto público que luce rígido. Y como si todo esto fuese poco los intereses crecen alocadamente expandiendo  el déficit financiero. Este último explica buena parte de nuestras desgracias. En efecto el déficit financiero ayuda a expandir la deuda pública y esta contribuye con la expansión de los intereses. El circulo vicioso según algunos.
Quizás debamos pensar en la causa central del problema. La misma debemos hallarla en el flojo desempeño de la actividad económica. En consecuencia el interrogante principal debe apuntar a detectar el origen de la misma. Indudablemente el atraso cambiario se lleva la mayoría de las culpas. Ello es así debido a que se producen, entre otros, los siguientes problemas:

A) Crecen las importaciones desplazando la producción nacional.
B) Las exportaciones crecen en forma tenue lo que impide la expansión productiva
C) Aumenta el turismo emisivo lo que resta expansión de los servicios turísticos internos
D) Disminuye el turismo receptivo dañando toda la línea de servicios locales.

En medio de esto nos interrogamos acerca del origen del atraso cambiario. El mismo debemos hallarlo en una política que provoca el error. La misma se apoya en la idea de financiar el déficit con fondos externos. Estos incrementan la oferta de divisas lo que hace que el tipo de cambio quede planchado en medio de un proceso inflacionario. A su vez como la entrada de divisas expande circulante el BCRA esteriliza la expansión con la colocación de Lebacs, tasa de interés alta mediante. He aquí un motivo adicional del estancamiento.

Creo que el presidente del BCRA advirtió este problema y por ello propuso crecer en el stock de reservas. Esto apunta a expandir el valor tipo de cambio. Hasta aqui esto tampoco le funciona. Es el laberinto tan temido.

La razón del fracaso debemos encontrarla en el error de diseño de la estrategia. En efecto la apuesta sigue consistiendo en conseguir dólares financieros que a la sazón ahogan el precio de esta divisa. Encima persiste la expansión monetaria que se reprime con esterilización via letras del BCRA.

Y entonces que?

Del laberinto se sale por arriba. En este caso la financiación del déficit debería hacerse con endeudamiento interno (en pesos). La expansión monetaria subyacente provoca a igual cantidad de reservas crecimiento del tipo de cambio. Quedaría por resolver la expansión de precios emergente de esta política. Los impuestos a las exportaciones de bienes primarios y un uso racional de la expansión monetaria, orientación selectiva del crédito a la producción mediante, serían algunas de las políticas neutralizantes.


Juan Latrichano
6 de mayo de 2017

lunes, 1 de mayo de 2017

Los déficits que vos matáis gozan de buena salud

El Gobierno nacional inició su gestión el 10 de diciembre de 2015 teniendo entre sus objetivos la reducción del déficit fiscal. Para ello determinó la necesidad de reducir los subsidios a la energía y al transporte con el propósito de bajar el gasto público. No tomamos en cuenta en este análisis el impacto negativo que tuvo en el desempeño fiscal la eliminación de las retenciones a las exportaciones de cereales y minerales. Tampoco tomamos la reducción de las retenciones a las exportaciones de soja.

A pesar de esto el déficit fiscal financiero de 2016 superó al de 2015. Se tomó en cuenta el porcentaje de dicho déficit como porcentaje del PBI.

Cabe pensar que el primer año fue un tiempo experimental.

Como viene el comportamiento fiscal este año?

Si tomamos el mes de marzo de 2017 y lo comparamos con igual mes de 2016 vemos que el déficit financiero creció un 9.4 por ciento. Ello a pesar de que ingresos crecieron un 41.2 por ciento en tanto que el gasto primario creció un 35 por ciento y el gasto de capital un 37.3 por ciento. Cabe aclarar que los ingresos tuvieron ese mejor comportamiento debido al blanqueo. Frente  a todo esto cabe que nos formulemos la siguiente pregunta:

¿Por qué razón creció el déficit si el gasto creció en ambos casos por debajo del ingreso?

La causa es la suba de los intereses. En efecto este ítem creció un 57.1 por ciento.

Que provocó este brutal ascenso?

Indudablemente el mayor endeudamiento. 

Juan Latrichano
1 de mayo de 2017