El Gobierno se empeña en querer reducir el
déficit fiscal y sorpresivamente lo expande. Al respecto debemos apuntar que
esto ocurre esencialmente por la eliminación de retenciones al agro y a las
mineras. También contribuye con este problema la caída de la actividad
económica. En efecto, esta última reduce los ingresos fiscales en medio de un
gasto público que luce rígido. Y como si todo esto fuese poco los intereses
crecen alocadamente expandiendo el déficit financiero. Este último
explica buena parte de nuestras desgracias. En efecto el déficit financiero
ayuda a expandir la deuda pública y esta contribuye con la expansión de los
intereses. El circulo vicioso según algunos.
Quizás debamos pensar en la causa central del
problema. La misma debemos hallarla en el flojo desempeño de la actividad económica. En consecuencia el interrogante principal debe apuntar a detectar el
origen de la misma. Indudablemente el atraso cambiario se lleva la mayoría de
las culpas. Ello es así debido a que se producen, entre otros, los siguientes
problemas:
A) Crecen las importaciones desplazando la
producción nacional.
B) Las exportaciones crecen en forma tenue lo
que impide la expansión productiva
C) Aumenta el turismo emisivo lo que resta
expansión de los servicios turísticos internos
D) Disminuye el turismo receptivo dañando
toda la línea de servicios locales.
En medio de esto nos interrogamos acerca del
origen del atraso cambiario. El mismo debemos hallarlo en una política que
provoca el error. La misma se apoya en la idea de financiar el déficit con
fondos externos. Estos incrementan la oferta de divisas lo que hace que el tipo
de cambio quede planchado en medio de un proceso inflacionario. A su vez como
la entrada de divisas expande circulante el BCRA esteriliza la expansión con la
colocación de Lebacs, tasa de interés alta mediante. He aquí un motivo
adicional del estancamiento.
Creo que el presidente del BCRA advirtió este
problema y por ello propuso crecer en el stock de reservas. Esto apunta a
expandir el valor tipo de cambio. Hasta aqui esto tampoco le funciona. Es el
laberinto tan temido.
La razón del fracaso debemos encontrarla en
el error de diseño de la estrategia. En efecto la apuesta sigue consistiendo en
conseguir dólares financieros que a la sazón ahogan el precio de esta divisa.
Encima persiste la expansión monetaria que se reprime con esterilización via
letras del BCRA.
Y entonces que?
Del laberinto se sale por arriba. En este
caso la financiación del déficit debería hacerse con endeudamiento interno (en
pesos). La expansión monetaria subyacente provoca a igual cantidad de reservas crecimiento del tipo de cambio. Quedaría por resolver la expansión de precios
emergente de esta política. Los impuestos a las exportaciones de bienes
primarios y un uso racional de la expansión monetaria, orientación selectiva
del crédito a la producción mediante, serían algunas de las políticas neutralizantes.
Juan Latrichano
6 de mayo de 2017
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