sábado, 6 de mayo de 2017

El laberinto tan temido

El Gobierno se empeña en querer reducir el déficit fiscal y sorpresivamente lo expande. Al respecto debemos apuntar que esto ocurre esencialmente por la eliminación de retenciones al agro y a las mineras. También contribuye con este problema la caída de la actividad económica. En efecto, esta última reduce los ingresos fiscales en medio de un gasto público que luce rígido. Y como si todo esto fuese poco los intereses crecen alocadamente expandiendo  el déficit financiero. Este último explica buena parte de nuestras desgracias. En efecto el déficit financiero ayuda a expandir la deuda pública y esta contribuye con la expansión de los intereses. El circulo vicioso según algunos.
Quizás debamos pensar en la causa central del problema. La misma debemos hallarla en el flojo desempeño de la actividad económica. En consecuencia el interrogante principal debe apuntar a detectar el origen de la misma. Indudablemente el atraso cambiario se lleva la mayoría de las culpas. Ello es así debido a que se producen, entre otros, los siguientes problemas:

A) Crecen las importaciones desplazando la producción nacional.
B) Las exportaciones crecen en forma tenue lo que impide la expansión productiva
C) Aumenta el turismo emisivo lo que resta expansión de los servicios turísticos internos
D) Disminuye el turismo receptivo dañando toda la línea de servicios locales.

En medio de esto nos interrogamos acerca del origen del atraso cambiario. El mismo debemos hallarlo en una política que provoca el error. La misma se apoya en la idea de financiar el déficit con fondos externos. Estos incrementan la oferta de divisas lo que hace que el tipo de cambio quede planchado en medio de un proceso inflacionario. A su vez como la entrada de divisas expande circulante el BCRA esteriliza la expansión con la colocación de Lebacs, tasa de interés alta mediante. He aquí un motivo adicional del estancamiento.

Creo que el presidente del BCRA advirtió este problema y por ello propuso crecer en el stock de reservas. Esto apunta a expandir el valor tipo de cambio. Hasta aqui esto tampoco le funciona. Es el laberinto tan temido.

La razón del fracaso debemos encontrarla en el error de diseño de la estrategia. En efecto la apuesta sigue consistiendo en conseguir dólares financieros que a la sazón ahogan el precio de esta divisa. Encima persiste la expansión monetaria que se reprime con esterilización via letras del BCRA.

Y entonces que?

Del laberinto se sale por arriba. En este caso la financiación del déficit debería hacerse con endeudamiento interno (en pesos). La expansión monetaria subyacente provoca a igual cantidad de reservas crecimiento del tipo de cambio. Quedaría por resolver la expansión de precios emergente de esta política. Los impuestos a las exportaciones de bienes primarios y un uso racional de la expansión monetaria, orientación selectiva del crédito a la producción mediante, serían algunas de las políticas neutralizantes.


Juan Latrichano
6 de mayo de 2017

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