Última parte
Se suele caratular al
déficit fiscal como el responsable exclusivo de la expansión monetaria. No
siempre es así. El caso bajo análisis es
un ejemplo claro que confirma esta apreciación
Resta considerar esta situación
en perspectiva. Al respecto se puede señalar lo siguiente:
- El cronograma de vencimientos de la deuda pública para este año es menor al del año pasado.
- Si bien el déficit financiero se mantendrá el mismo no compromete la relación básica entre la deuda y el PBI.
- El camino alternativo luce inapropiado.
Con relación al primer punto
debemos decir que falta información mas actualizada para calcular la dimensión
exacta de la baja de vencimientos de la deuda pública y, por ende de la
necesidad de expansión monetaria. Al
respecto debemos decir que el M2 (Dinero en poder del público + depósitos a la
vista) se contrajo un 8.5% en el primer bimestre del año. En igual período del
año pasado la variación fue positiva en un 5.3%. Esto estaría marcando una
tendencia para el presente año.
Abonando lo dicho en el párrafo
anterior, en lo atinente al impacto inflacionario, observamos que de acuerdo
con el “índice de precios del congreso” tenemos que la variación de febrero fue
de un 1.23% siendo este registro el mas bajo de toda la serie (se publica desde
mayo de 2011). A su vez el índice de variación salarial de enero registra una
tasa del 0.62% siendo en enero del 2012 del 1.03%. Desde luego esto se halla inmerso dentro de
la estrategia de techo de aumento salarial y de acuerdo de precios. Desde lo coyuntural la desaceleración de
precios y costos parece asegurada. La duda reside en el desempeño a partir del
fin de acuerdo. En nuestra opinión existen condiciones estructurales (entre
ellas la menor expansión monetaria ya citada) que hacen que a diferencia de
otras aplicaciones llevadas a cabo en nuestro país, el fin del acuerdo no desembocaría en un
golpe inflacionario agudo.
Con respecto al segundo punto
debemos decir que aún cuando el déficit crezca al doble el crecimiento del PBI
lo hará en un valor superior. Por lo tanto el endeudamiento no solo no empeora
sino que mejora.
Finalmente debemos decir que el
camino alternativo es tomar nueva deuda con acreedores privados especialmente
externos. Las evidencias históricas
ponen de relieve cuan inapropiado es el mismo.
No equivocarnos en el camino a
tomar nos permitirá manejar una política económica sustentable.