jueves, 25 de abril de 2013

Comportamiento fiscal, expansión monetaria y endeudamiento.


Última parte
Se suele caratular al déficit fiscal como el responsable exclusivo de la expansión monetaria. No siempre es así.  El caso bajo análisis es un ejemplo claro que confirma esta apreciación
Resta considerar esta situación en perspectiva. Al respecto se puede señalar lo siguiente:
  1. El cronograma de vencimientos de la deuda pública para este año es menor al del año pasado.
  2. Si bien el déficit financiero se mantendrá el mismo no compromete la relación básica entre la deuda y el PBI.
  3. El camino alternativo luce inapropiado.
Con relación al primer punto debemos decir que falta información mas actualizada para calcular la dimensión exacta de la baja de vencimientos de la deuda pública y, por ende de la necesidad de expansión monetaria.  Al respecto debemos decir que el M2 (Dinero en poder del público + depósitos a la vista) se contrajo un 8.5% en el primer bimestre del año. En igual período del año pasado la variación fue positiva en un 5.3%. Esto estaría marcando una tendencia para el presente año.
Abonando lo dicho en el párrafo anterior, en lo atinente al impacto inflacionario, observamos que de acuerdo con el “índice de precios del congreso” tenemos que la variación de febrero fue de un 1.23% siendo este registro el mas bajo de toda la serie (se publica desde mayo de 2011). A su vez el índice de variación salarial de enero registra una tasa del 0.62% siendo en enero del 2012 del 1.03%.  Desde luego esto se halla inmerso dentro de la estrategia de techo de aumento salarial y de acuerdo de precios.  Desde lo coyuntural la desaceleración de precios y costos parece asegurada. La duda reside en el desempeño a partir del fin de acuerdo. En nuestra opinión existen condiciones estructurales (entre ellas la menor expansión monetaria ya citada) que hacen que a diferencia de otras aplicaciones llevadas a cabo en nuestro país,  el fin del acuerdo no desembocaría en un golpe inflacionario agudo.
Con respecto al segundo punto debemos decir que aún cuando el déficit crezca al doble el crecimiento del PBI lo hará en un valor superior. Por lo tanto el endeudamiento no solo no empeora sino que mejora.
Finalmente debemos decir que el camino alternativo es tomar nueva deuda con acreedores privados especialmente externos.  Las evidencias históricas ponen de relieve cuan inapropiado es el mismo.
No equivocarnos en el camino a tomar nos permitirá manejar una política económica sustentable. 

jueves, 18 de abril de 2013

Comportamiento fiscal, expansión monetaria y endeudamiento.


Primera parte
Se suele caratular al déficit fiscal como el responsable exclusivo de la expansión monetaria. No siempre es así.  El caso bajo análisis es un ejemplo claro que confirma esta apreciación.
Recientemente se conoció el resultado fiscal del año 2012. El mismo nos muestra un déficit primario (surge de la diferencia entre la recaudación fiscal nacional y el gasto público) de 4.373 millones  de pesos y un déficit financiero (incluye el pago de intereses de la deuda pública) de 55.564 millones de pesos.
El déficit financiero incrementó la deuda pública en 55.104 millones de pesos en tanto que la diferencia (460 millones de pesos) provocó una baja de la inversión financiera.
En base a los resultados alcanzados corresponde formular las siguientes preguntas:
  1. ¿Se pudo haber evitado el déficit fiscal?
  2. ¿El déficit fiscal es el responsable de la expansión monetaria?
  3. ¿El endeudamiento del país está creciendo?
El primer interrogante debe ser analizado a la luz de un contexto recesivo tanto a nivel internacional como nacional. Este último (flojo crecimiento el año pasado) se hubiese agravado enormemente si se efectuaba un recorte del gasto público.   A su vez es de dudosa efectividad que una baja del gasto promueva una mejora fiscal toda vez que al desacelerarse la economía se produce una baja de la recaudación impositiva.
El segundo interrogante nos lleva a analizar el crecimiento de los adelantos al Gobierno y de los títulos públicos. Tomando los balances del BCRA de los años 2011 y 2012 vemos esos rubros se incrementaron en 124.000 millones de pesos. Esa cifra es muy superior al déficit financiero. La diferencia (cercana a los 70.000 millones de pesos) se produce por la política de desendeudamiento  con el sector privado, especialmente el de carácter extranjero, pasando el Gobierno a endeudarse con el BCRA. Si esa política no se hubiese llevado a cabo la variación de la Base Monetaria del año 2012 habría sido baja (6.5% en lugar de 38%).
A su vez  si tomamos el endeudamiento relativo que surge de relacionar la deuda pública con el PBI tenemos que la variación estimada del PBI (aproximadamente 200.000 millones de pesos) casi cuadruplica el tamaño del déficit financiero. Por lo tanto el endeudamiento baja si tomamos en cuenta solo la variación provocada por el déficit financiero. Por el contrario la política recesiva seguramente lo incrementaría. El ejemplo de algunos países de Europa me exime de mayores comentarios.  Para realizar un análisis mas preciso del impacto en el endeudamiento cabe esperar la información específica que emita el Ministerio de Economía con la que podamos evaluar la evolución del cociente deuda /PBI.

continuará

miércoles, 10 de abril de 2013

Equilibrio económico. Misión imposible


Ultima parte
Por ello el pensamiento heterodoxo actual debe tener muy en cuenta las condiciones estructurales del país a la hora de fijar las políticas pertinentes. Para ello no deben perderse de vista los siguientes puntos:
  1. Nivel de endeudamiento público (relación deuda pública con PBI)
  2. Nivel de endeudamiento externo.
  3. Nivel de reservas en divisas.
  4. Relación entre las reservas y el endeudamiento externo.
  5. Nivel de inversiones financieras del Gobierno.
  6. Cronograma de vencimiento de la deuda pública en general y de la externa en particular.
  7. Estructura de la balanza comercial
  8. Nivel de depósitos en moneda extranjera y relación con reservas en divisas.
  9. Estructura del balance de pagos.
  10. Estructura fiscal (Recaudación y Gasto)
  11. Estado de situación de la economía mundial
Frente a todo esto debemos tener en cuenta que pueden suceder los siguientes episodios:
a)      Que la política partidaria del ajuste vía precio no remueva problemas estructurales o lo que es peor los intensifique (Ej.: política llevada a cabo en la década del noventa en nuestro país)
b)      Que la política partidaria del ajuste vía demanda agrave los problemas estructurales, especialmente los ligados con el déficit fiscal y el nivel de endeudamiento público. También puede suceder que agrave el tema externo.
Para evitar los problemas señalados la nueva política heterodoxa debe extremar los cuidados de modo de no incurrir en los errores clásicos.   Al mismo tiempo debe tener en cuenta que en oportunidad de atender los vencimientos de la deuda pública, especialmente la externa, existen dos opciones:
  1. Utilizar el camino de la refinanciación
  2. Utilizar el camino del pago con recursos genuinos (Vivir con lo nuestro)
La utilización del primer camino encierra el riesgo cierto de que la deuda crezca por encima del crecimiento del PBI. En ese caso en algún momento se sufre un estrangulamiento.
La utilización del segundo camino supone utilizar reservas en divisas previamente acumuladas por la obtención de superávits comerciales. Desde luego su costo es la expansión monetaria que incide en el proceso inflacionario.
En resumen llegamos a la conclusión que el costo cero no existe. Toda política tiene sus contraindicaciones. Lo sensato es elegir la contraindicación menos lesiva. Desde luego esto supone la inexistencia del equilibrio económico pleno. 

lunes, 8 de abril de 2013

Equilibrio económico. Misión imposible


Primera parte
En el modelo neo-clásico la responsabilidad del equilibrio económico queda conferida al movimiento de los precios. Desde luego cuando hablamos de equilibrio damos por sentado que el mismo promueve el pleno empleo de los factores de la producción.  Cualquier desajuste que se produzca entre la oferta y la demanda se corrige por el mecanismo “infalible” de los precios. Es por esto que:
  1. Si hay un exceso de demanda de bienes por sobre la oferta se restaura el equilibrio mediante una suba de precios
  2. Si hay un exceso de la oferta de bienes por sobre la demanda se restaura el equilibrio mediante una baja de precios.

La crisis del 29 puso de manifiesto que este mecanismo contenía algunas fallas importantes. Especialmente el vinculado con la baja de precios. Dichas fallas produjeron lo que ya conocemos, un enorme desempleo. Ello debido a que el mecanismo precio no funcionó para que la oferta se iguale con la demanda.  Frente a estos acontecimientos aparece la alternativa resolutoria vinculada con el manejo de la demanda. Esto significó que en lugar de bajar el valor de la oferta se eleva el valor de la demanda. Aquí aparece el Estado gastando por la diferencia.  De este modo el equilibrio se recupera pero por el lado de la demanda.
Desde luego se suele pensar que los partidarios del equilibrio por efecto precio son ortodoxos, en tanto que los partidarios del equilibrio por acción del Estado son heterodoxos. Sin embargo en la actualidad este último pensamiento mostró algunas fisuras, especialmente en el mundo periférico. En efecto en este mundo el desequilibrio suele venir por el lado del balance de pagos manifestándose con un déficit crónico de la cuenta corriente.  El mismo requiere  la utilización de reservas en divisas preexistentes o del mecanismo de endeudamiento externo.  Cuando estas vías se agotan no queda otro remedio que alcanzar el equilibrio externo con una recesión.
Otro elemento a tener en cuenta a la hora de utilizar la alternativa demanda concierne a la situación fiscal y al endeudamiento público.  Veamos por caso el ejemplo de los Estados Unidos donde el Presidente Obama quiere aumentar el gasto pero tropieza con el límite de endeudamiento fijado por el Parlamento. Desde luego dicho límite tiene que ver con el riesgo de expandir el endeudamiento hacia un punto insostenible.
Continuará