Primera parte
Se suele caratular al
déficit fiscal como el responsable exclusivo de la expansión monetaria. No
siempre es así. El caso bajo análisis es
un ejemplo claro que confirma esta apreciación.
Recientemente se conoció el
resultado fiscal del año 2012. El mismo nos muestra un déficit primario (surge
de la diferencia entre la recaudación fiscal nacional y el gasto público) de
4.373 millones de pesos y un déficit
financiero (incluye el pago de intereses de la deuda pública) de 55.564
millones de pesos.
El déficit financiero incrementó
la deuda pública en 55.104 millones de pesos en tanto que la diferencia (460
millones de pesos) provocó una baja de la inversión financiera.
En base a los resultados
alcanzados corresponde formular las siguientes preguntas:
- ¿Se pudo haber evitado el déficit fiscal?
- ¿El déficit fiscal es el responsable de la expansión monetaria?
- ¿El endeudamiento del país está creciendo?
El primer interrogante debe ser
analizado a la luz de un contexto recesivo tanto a nivel internacional como
nacional. Este último (flojo crecimiento el año pasado) se hubiese agravado
enormemente si se efectuaba un recorte del gasto público. A su vez es de dudosa efectividad que una
baja del gasto promueva una mejora fiscal toda vez que al desacelerarse la
economía se produce una baja de la recaudación impositiva.
El segundo interrogante nos lleva
a analizar el crecimiento de los adelantos al Gobierno y de los títulos
públicos. Tomando los balances del BCRA de los años 2011 y 2012 vemos esos
rubros se incrementaron en 124.000 millones de pesos. Esa cifra es muy superior
al déficit financiero. La diferencia (cercana a los 70.000 millones de pesos)
se produce por la política de desendeudamiento
con el sector privado, especialmente el de carácter extranjero, pasando
el Gobierno a endeudarse con el BCRA. Si esa política no se hubiese llevado a
cabo la variación de la Base Monetaria del año 2012 habría sido baja (6.5% en
lugar de 38%).
A su vez si tomamos el endeudamiento relativo que
surge de relacionar la deuda pública con el PBI tenemos que la variación
estimada del PBI (aproximadamente 200.000 millones de pesos) casi cuadruplica
el tamaño del déficit financiero. Por lo tanto el endeudamiento baja si tomamos
en cuenta solo la variación provocada por el déficit financiero. Por el
contrario la política recesiva seguramente lo incrementaría. El ejemplo de
algunos países de Europa me exime de mayores comentarios. Para realizar un análisis mas preciso del
impacto en el endeudamiento cabe esperar la información específica que emita el
Ministerio de Economía con la que podamos evaluar la evolución del cociente
deuda /PBI.
continuará
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