Quizás uno de los mayores
desafíos que tiene esta ley de solidaridad, es poner fin a a la recesión
y dar comienzo a una etapa de crecimiento económico. La apuesta central
reside en dinamizar el consumo. Este objetivo indudablemente se cumpliría
mediante el dinero qué se está asignando a las capas más necesitadas ,
entre ellas a los jubilados que ganan la.minima. Mi percepción es
que en las.compras navideñas.se comenzó a notar este envión. Falta
corroborarlo con la información que oportunamente brinden las cámaras
empresarias y con los.datos provenientes de la información oficial. De
ser esto así el primer objetivo estaría cumplido. Se.pondria fin a
un ciclo que parecía interminable, de evidente.caida de la.actividad económica.
Se estaría cumpliendo mi pronóstico exclusivo, en el que señalé que
en enero arranca la reactivación.
El congelamiento de las tarifas y los
planes para pymes y jubilados van en dirección análoga.
En otro orden de cosas los impuestos que se
incrementan apuntan a generar los fondos necesarios para poder atender los
vencimientos de la deuda pública, por lo menos los intereses. Paso ultra
necesario para un ordenamiento durable.
Finalmente los incrementos de los derechos
de exportación para los bienes primarios, apuntan a reducir sus ventas al
exterior para mejorar la oferta en el mercado interno, al tiempo que se
facilitan las exportaciones de los bienes industriales. La idea es vender al
exterior trabajo argentino. Hoy tenemos balanza comercial.favorable a costa de
vender alimentos y de una fenomenal recesión, que hace caer las
importaciones. La idea es obtener el mismo o mejor resultado en medio de un
crecimiento económico.
Feliz Navidad!!!!!
Juan Latrichano
24/12/19