Si bien se habla de recesión, creo que el tiempo transcurrido con continuas caídas de la actividad económica, ameritan pensar que el país ingresó en una depresión económica. Ello ocurre con una fenomenal tasa de inflación. La duda central reside en dilucidar como se hace para salir de esta situación. A tales efectos los economistas ortodoxos sostienen que la solución pasa por la inversión. La idea según este punto de vista es atraer a la inversión extranjera. Para ello es necesario ajustar el gasto público.Sin embargo este razonamiento pierde de vista que la capacidad ociosa del país es de casi un 50%. Es decir que de cada dos máquinas una está parada. Creo que en consecuencia no faltan inversiones sino que hay carencia de incentivos para que las mismas se pongan en marcha.
Si esto es así cabe preguntarse que mecanismo resulta idóneo para que ello ocurra. No cabe.duda que el camino es el aliento al consumo.
Como se logra esto?
Con emisión monetaria. Es decir poniendo dinero en el bolsillo de la gente. Los ortodoxos no comparten este criterio. Pero no aportan una idea alternativa. Sólo se limitan a decir que la expansión monetaria es inflacionaria. Omiten decir que la emisión de los últimos meses fue baja y sin embargo la inflación fue significativa. Que fue lo que produjo la suba de precios entonces? Indudablente la suba incesante del tipo de cambio. La mismo se frenó con el cepo aplicado en estos últimos meses.
En consecuencia la emisión con control de la fuga de divisas no necesariamente conduce a inflación. Por lo menos no a una similar a la del pasado, sino a una más baja.
Finalmente debemos pensar que si llegamos hasta aquí por este camino, nada permite pensar en un resultado distinto sin variar la actual política.
Juan Latrichano
3/12/19
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