Primera
parte
La
mayoría de los analistas tienen una visión homogénea con relación a sus
características. Quizás las divergencias
estén por el lado de la forma en que la misma debe atacarse.
El
factor principal a analizar concierne al tipo de cambio. El mismo podemos definirlo como el precio de
la divisa que permite vincularnos con el mundo externo. El valor del tipo de
cambio hace posible o no nuestro comercio exterior. En resumen tendremos que:
- Con un tipo de cambio alto aumentan nuestras posibilidades de exportar productos nacionales.
- Con un tipo de cambio bajo aumentan las importaciones.
El
tema central reside en fijar la paridad cambiaria de equilibrio. Podríamos
decir que la misma ocurre a partir de un tipo de cambio que asegure un buen
saldo de la balanza comercial.
Frente
a todos estos comentarios cabe reflexionar acerca de la enfermedad holandesa
respondiendo la siguiente pregunta: ¿En qué momento se produce la
misma?
Debemos
señalar que la misma ocurre cuando uno o más bienes nacionales cuentan con
precios internacionales altos. En esta circunstancia se producen los siguientes
hechos:
- La paridad de equilibrio la fijan los bienes con precios altos.
- El resto de bienes con precios internacionales bajos quedan fuera de foco en lo atinente a la posibilidad exportadora. El precio de la divisa fijado no les cubre los costos.
- Para los bienes señalados en el punto anterior existen riesgos de que ingresen productos extranjeros a competir en el mercado local.
- La exportación de productos con precios internacionales altos aumenta y ello produce un fuerte ingreso de divisas. Esto a su vez produce apreciación del peso (baja la cotización de la divisa) con su consecuente efecto aún más negativo para los productos con bajos precios internacionales.
- La economía queda muy expuesta a los cambios de precios internacionales. Cuando viene el ciclo de baja de precios no se cuenta con una diversificación productiva adecuada.
continuará
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