miércoles, 28 de mayo de 2014

La enfermedad holandesa

Última parte

La mayoría de los analistas tienen una visión homogénea con relación a sus características.  Quizás las divergencias estén por el lado de la forma en que la misma debe atacarse

¿Cuál es la solución para este tipo de problema?

La diversificación cambiaria consistente en aplicar al tipo de cambio nominal impuestos a la exportación (derechos de exportación)  para los productos con buenos precios internacionales y a la importación (aranceles de importación) para los productos con bajos precios internacionales. Complementariamente el esquema se puede desarrollar con más de un tipo de cambio nominal (Ejemplo tipo oficial y paralelo).  Desde luego esto último permite aplicar de hecho un tipo de cambio más alto para bienes o servicios con bajos precios (Ejemplo: turismo emisivo).

Con la aplicación descripta se logra que parte de la producción se desplace desde la zona de mejor precio hacia la de menor precio internacional.
La experiencia nacional  contemporánea muestra que las últimas aplicaciones fueron las siguientes:

  1. Tipo de cambio nominal único con muy bajo nivel de aranceles de importación y nulos derechos de exportación. Ello ocurrió durante la llamada convertibilidad en la década del noventa.
  2. Tipo de cambio múltiple (oficial y paralelo) con aplicación de derechos de exportación principalmente en cereales y oleaginosas. Ello se viene desarrollando desde el año 2003.


En el primer caso arribamos a un alto  déficit crónico de la cuenta corriente del balance de pagos, mientras que en el segundo tenemos superávit con la excepción de algunos años en los que se produjo un leve déficit. 

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