Primera parte
Suele decirse que lo que no se realiza como un ajuste
cambiario termina impactando en los precios. Es decir que si estamos ante un
incremento de la oferta de divisas y el tipo de cambio nominal no baja, porque
desde el Gobierno se impide dicho ajuste, a la sazón el tipo de cambio real
baja por crecimiento de los precios internos.
Claramente
tenemos dos estrategias a seguir que son:
- Tipo de cambio fijo
- Tipo de cambio variable.
El tipo de
cambio fijo produce un ancla anti inflacionaria debido a que la inflación
cambiaria desaparece. Los operadores del mercado tienen la idea de que el tipo
de cambio no se mueve y por lo tanto no existen manejos especulativos. Eso
mientras la confianza no desaparezca. Al
mismo tiempo si estamos en presencia de un tipo de cambio atrasado tenemos un
incremento de las importaciones. Por ello cualquier expansión de la demanda de
consumo es respondida por un aumento de la oferta de bienes.
Con tipo de
cambio variable podemos tener a su vez dos escenarios posibles que son:
- Descenso del tipo de cambio nominal ante un aumento de la oferta de divisas
- Mantenimiento por parte del Gobierno de la paridad cambiaria aun cuando hay un incremento de la oferta de divisas. Desde luego el Gobierno emite liquidez y compra el excedente de divisas.
Existe un
criterio compartido por el pensamiento ortodoxo que establece la necesidad de
dejar bajar el tipo de cambio nominal para evitar el crecimiento de precios. Desde
luego este análisis pierde de vista el impacto que este tipo de medida produce
en la economía. Particularmente se pasa a una economía con déficit del sector
externo. De este modo la economía queda
expuesta a un proceso de endeudamiento externo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario