jueves, 12 de junio de 2014

Tipo de cambio e impacto inflacionario.

Última parte

Suele decirse que lo que no se realiza como un ajuste cambiario termina impactando en los precios. Es decir que si estamos ante un incremento de la oferta de divisas y el tipo de cambio nominal no baja, porque desde el Gobierno se impide dicho ajuste, a la sazón el tipo de cambio real baja por crecimiento de los precios internos.

En cambio el pensamiento heterodoxo propone emitir dinero y comprar el excedente de divisas. De este modo se incrementa el nivel de reservas y con ello el proceso de desendeudamiento externo es posible. El costado criticable concierne al proceso inflacionario que se desata. El mismo halla su origen en las siguientes causas:

  1.  La presión que ejerce la expansión monetaria.
  2. El proceso devaluatorio que se desata debido a que el Gobierna toma divisas para pagar, le firma un documento al BCRA, y queda un menor numerador (las reservas) ante un denominador que no se achica (la circulación monetaria)


La crítica ortodoxa no solo se centraliza en el proceso devaluatorio. También encuentra que el enorme déficit fiscal debe ser financiado con emisión monetaria y esto impacta en los precios.  Este razonamiento pierde de vista la cuestión estructural de nuestro déficit. En efecto el cuadro siguiente muestra que en los años elegidos en los  que hubo déficit (2009,2011 y 2013) los intereses explican todo o gran parte del mismo.

Cuadro correspondiente a algunos años elegidos al azar.


Fuente: Secretaría de Hacienda con cálculos propios

Frente a esto unido al buen impacto que en la economía produce el desendeudamiento externo debemos decir que el camino inflacionario resulta más atractivo que el propuesto por el pensamiento ortodoxo. 

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