jueves, 26 de junio de 2014

Evolución del mercado cambiario

El control cambiario tiene mala prensa. En cambio resultan muy aceptables aquellas políticas que impulsan el mercado libre. Sin embargo los resultados suelen ser contradictorios

Cabe mencionar que existen 2 tipos de mercado que son:
  1.  Mercado libre
  2.  Mercado regulado

En el primer caso las operaciones de compra – venta de divisas se realizan sin ningún tipo de restricción. En cambio existe un mercado regulado cuando las operaciones son limitadas en cuanto a monto y/o calidad de la misma. Un ejemplo de regulación ocurre cuando se establece un monto máximo de compra de divisas por persona o cuando directamente se prohíbe dicha operación.

Cuando el mercado es libre sucede habitualmente que existe un solo tipo de cambio nominal. Cuando el mercado es regulado existen cotizaciones múltiples (Ejemplo dólar comercial y paralelo).

Evolución del mercado cambiario por etapas
Etapa 1810- 1932
A lo largo de este período el país se manejó con un mercado único de cambios. Vemos que no existe diferencia entre el dólar libre y el de exportación e importación.  En  consecuencia inferimos que estamos en presencia de un mercado no regulado.
Etapa 1933- 1945
Aparece en esta etapa el primer régimen de control de cambios.  Aquí aparecen tipos de cambios diferentes. El dólar libre presenta un valor más alto que los dólares de exportación e importación. El dólar libre es superior en un porcentaje promedio del orden del 25%. Esto hizo que el impacto de apertura económica imperante en esa época se atenuara en este período.
Etapa 1946-1955
En esta etapa se amplía la brecha entre el dólar libre y de exportación e importación. En algunos años el primero llega a quintuplicar al de exportación y a triplicar el de importación. Estamos en presencia de un mercado regulado. Esto resultó una medida complementaria de las disposiciones en materia aduanera que llegaron a establecer la posibilidad de fijar cupos de importación.
Etapa 1956-1972
En esta etapa se unifica el mercado cambiario con algunas excepciones, entre ellas el período 1964-1966 durante la gestión del presidente Illia. El mercado libre tuvo su responsabilidad en el deterioro del saldo de la cuenta corriente del balance de pagos que se experimentó en esta etapa.
Etapa 1973-1975
En esta etapa se vuelve al desdoblamiento cambiario y esto contribuye junto con los convenios bilaterales y  la mejora del tipo de cambio real  a recuperar el excedente del balance de pagos con crecimiento económico.
Etapa 1976-1983
En este período se libera el mercado cambiario y esto unido a la baja arancelaria provocó la caída de la economía con déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.
Etapa 1984-1989
En esta etapa se vuelve al desdoblamiento cambiario esto fue insuficiente para anular el sesgo librecambista de la economía.
Etapa 1990-2002
En este período se vuelve a la unificación cambiaria y esto unido a  la enorme apertura económica y al retraso cambiario originó un enorme déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.
Etapa 2003-2013
En esta etapa se vuelve al desdoblamiento cambiario. Existe un dólar paralelo superior al dólar comercial. Esta política resulta complementaria a las medidas adoptadas. Todo esto permitió el crecimiento con superávit de la cuenta corriente del balance de pagos.

Conclusiones

Los resultados alcanzados permiten establecer que la aplicación de un mercado cambiario regulado produce más éxitos que el libre. Al respecto tenemos las siguientes consideraciones:

  1. Una primera etapa en la que operó un mercado libre (1810-1932). Podría atribuirse a esto el muy buen desempeño que la economía tuvo especialmente en el período 1881 a 1930 durante la vigencia del modelo agroexportador. Sin embargo tuvimos un pésimo desempeño a la altura de la cuenta corriente del balance de pagos.  Ello explica la puesta en marcha de un control cambiario en el año 1933 impulsado por el Gobierno conservador del General Justo.
  2.  En la etapa 1933-1945  gracias al control cambiario se atenuó el déficit de la cuenta corriente.
  3. En la etapa 1946-1955 control cambiario mediante se obtuvo un superávit en la cuenta corriente del balance de pagos.
  4.  En la etapa 1956-1972 se volvió al mercado libre y se retornó al déficit en la cuenta corriente del balance de pagos.
  5. En la etapa 1973-1975 volvimos al mercado regulado y al superávit de la cuenta corriente del balance de pagos.
  6. En la etapa 1976-1983 volvimos al mercado libre y al déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.
  7. En el período 1984-1989 volvimos al mercado desdoblado pero no alcanzó para subsanar el problema que acarreaba la enorme apertura de la economía.
  8. En el período 1990-2002 se volvió al mercado libre y al déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.


Cabe señalar que el acumulado del periodo fue cerca de 80.000 millones de dólares.

martes, 17 de junio de 2014

Lo que va de la lógica jurídica al capitalismo salvaje

La decisión que adoptó la Corte Suprema de Estados Unidos de Norteamérica vulnera todo pensamiento razonable. No cabe ningún tipo de duda acerca de que los intereses financieros se intentan imponer una vez más sobre las soberanías nacionales.

Hagamos un poco de historia. Nuestro país inició en el año 2005 una etapa tendiente a regularizar el tema de su endeudamiento. Cabe acotar que en ese momento la deuda argentina estaba en default Para ello abrió un canje ofreciendo quitas, mayores plazos, menores tasas y cambios de moneda (pesos por dólares).  Ello contó en aquella oportunidad con una aceptación del 74%.  A partir de allí se fueron atendiendo los servicios de capital e intereses puntualmente con recursos propios provenientes de nuestro comercio exterior.

En el año 2010 se volvió a abrir el canje con una oferta similar y nuevos acreedores lo aceptaron. Computando este acuerdo el grado de aceptación total llegó al 93%. El 7 % restante decidió no entrar y una parte inició juicio en los Estados Unidos apuntando a cobrar el 100% del valor nominal de los títulos originales. Cabe destacar que la tenencia mayoritaria de este segmento corresponde a fondos de inversión que adquirieron los títulos a precios muy bajos.  A estos tenedores se los conoce como fondos buitre.

¿Cómo debió dirimirse este juicio?

El juzgado debió atender la decisión mayoritaria de los acreedores y obligar a los demandantes a sostener un acuerdo similar. Esto ocurre en el campo privado toda vez que se produce un concurso de acreedores. La minoría debe acatar lo que deciden las mayorías. Desde luego no existen normas internacionales similares a las nacionales en este punto. Empero la lógica jurídica supone hacerlas extensivas.

¿Qué es lo que se hizo?

Todo lo contrario. El juez Griesa falló a favor de los fondos buitre estableciendo el pago del 100% de la acreencia. Indudablemente el capitalismo salvaje estuvo por encima de la lógica jurídica.  La Corte Suprema de los Estados Unidos avaló el fallo no dando lugar a la presentación de nuestro país.

¿Que se podía esperar de parte de la Corte Suprema de Estados Unidos?

Cuando menos que consulte al Gobierno con el Gobierno de ese país. Máxime teniendo en cuenta que nuestro país acaba de regularizar la deuda con el Club de París y con Repsol por YPF.

¿Qué ocurre si nuestro país acata el fallo?

El mismo es vinculante. Por lo tanto el resto de acreedores (los que entraron en el canje) puede pedir condiciones análogas. Desde luego esto es de cumplimiento imposible para nuestro país. Volveríamos a aquellos años de las refinanciaciones interminables y de enajenación del patrimonio nacional.

¿Qué se puede hacer?

Recurrir el fallo (tenemos 25 días para hacer la presentación) e intentar estirar las cosas hasta diciembre fecha en la que la posibilidad vinculante se cae.  Una vez que la Corte se expida sobre dicho recurso (seguro seguirá siendo negativo) corresponde negociar con el propósito de ganar dicho tiempo.

¿Qué puede ocurrir con nosotros?

Si mantenemos cohesión y por sobre todo una buena dosis de pensamiento nacional no ocurrirá nada. El camino opuesto es infinitamente peor.
En medio de todo esto la buena noticia viene por el lado del arco político opositor. Hasta aquí apoyaron la medida. Esperemos que todo siga en este camino.  


Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

17/6/2014

jueves, 12 de junio de 2014

Tipo de cambio e impacto inflacionario.

Última parte

Suele decirse que lo que no se realiza como un ajuste cambiario termina impactando en los precios. Es decir que si estamos ante un incremento de la oferta de divisas y el tipo de cambio nominal no baja, porque desde el Gobierno se impide dicho ajuste, a la sazón el tipo de cambio real baja por crecimiento de los precios internos.

En cambio el pensamiento heterodoxo propone emitir dinero y comprar el excedente de divisas. De este modo se incrementa el nivel de reservas y con ello el proceso de desendeudamiento externo es posible. El costado criticable concierne al proceso inflacionario que se desata. El mismo halla su origen en las siguientes causas:

  1.  La presión que ejerce la expansión monetaria.
  2. El proceso devaluatorio que se desata debido a que el Gobierna toma divisas para pagar, le firma un documento al BCRA, y queda un menor numerador (las reservas) ante un denominador que no se achica (la circulación monetaria)


La crítica ortodoxa no solo se centraliza en el proceso devaluatorio. También encuentra que el enorme déficit fiscal debe ser financiado con emisión monetaria y esto impacta en los precios.  Este razonamiento pierde de vista la cuestión estructural de nuestro déficit. En efecto el cuadro siguiente muestra que en los años elegidos en los  que hubo déficit (2009,2011 y 2013) los intereses explican todo o gran parte del mismo.

Cuadro correspondiente a algunos años elegidos al azar.


Fuente: Secretaría de Hacienda con cálculos propios

Frente a esto unido al buen impacto que en la economía produce el desendeudamiento externo debemos decir que el camino inflacionario resulta más atractivo que el propuesto por el pensamiento ortodoxo. 

jueves, 5 de junio de 2014

Tipo de cambio e impacto inflacionario

Primera parte

Suele decirse que lo que no se realiza como un ajuste cambiario termina impactando en los precios. Es decir que si estamos ante un incremento de la oferta de divisas y el tipo de cambio nominal no baja, porque desde el Gobierno se impide dicho ajuste, a la sazón el tipo de cambio real baja por crecimiento de los precios internos.

Claramente tenemos dos estrategias a seguir que son:

  1. Tipo de cambio fijo
  2. Tipo de cambio variable.


El tipo de cambio fijo produce un ancla anti inflacionaria debido a que la inflación cambiaria desaparece. Los operadores del mercado tienen la idea de que el tipo de cambio no se mueve y por lo tanto no existen manejos especulativos. Eso mientras la confianza no desaparezca.  Al mismo tiempo si estamos en presencia de un tipo de cambio atrasado tenemos un incremento de las importaciones. Por ello cualquier expansión de la demanda de consumo es respondida por un aumento de la oferta de bienes.

Con tipo de cambio variable podemos tener a su vez dos escenarios posibles que son:

  1. Descenso del tipo de cambio nominal ante un aumento de la oferta de divisas
  2. Mantenimiento por parte del Gobierno de la paridad cambiaria aun cuando hay un incremento de la oferta de divisas. Desde luego el Gobierno emite liquidez y compra el excedente de divisas.

Existe un criterio compartido por el pensamiento ortodoxo que establece la necesidad de dejar bajar el tipo de cambio nominal para evitar el crecimiento de precios. Desde luego este análisis pierde de vista el impacto que este tipo de medida produce en la economía. Particularmente se pasa a una economía con déficit del sector externo.  De este modo la economía queda expuesta a un proceso de endeudamiento externo.


Continuará

miércoles, 28 de mayo de 2014

La enfermedad holandesa

Última parte

La mayoría de los analistas tienen una visión homogénea con relación a sus características.  Quizás las divergencias estén por el lado de la forma en que la misma debe atacarse

¿Cuál es la solución para este tipo de problema?

La diversificación cambiaria consistente en aplicar al tipo de cambio nominal impuestos a la exportación (derechos de exportación)  para los productos con buenos precios internacionales y a la importación (aranceles de importación) para los productos con bajos precios internacionales. Complementariamente el esquema se puede desarrollar con más de un tipo de cambio nominal (Ejemplo tipo oficial y paralelo).  Desde luego esto último permite aplicar de hecho un tipo de cambio más alto para bienes o servicios con bajos precios (Ejemplo: turismo emisivo).

Con la aplicación descripta se logra que parte de la producción se desplace desde la zona de mejor precio hacia la de menor precio internacional.
La experiencia nacional  contemporánea muestra que las últimas aplicaciones fueron las siguientes:

  1. Tipo de cambio nominal único con muy bajo nivel de aranceles de importación y nulos derechos de exportación. Ello ocurrió durante la llamada convertibilidad en la década del noventa.
  2. Tipo de cambio múltiple (oficial y paralelo) con aplicación de derechos de exportación principalmente en cereales y oleaginosas. Ello se viene desarrollando desde el año 2003.


En el primer caso arribamos a un alto  déficit crónico de la cuenta corriente del balance de pagos, mientras que en el segundo tenemos superávit con la excepción de algunos años en los que se produjo un leve déficit. 

viernes, 23 de mayo de 2014

La enfermedad holandesa

Primera parte

La mayoría de los analistas tienen una visión homogénea con relación a sus características.  Quizás las divergencias estén por el lado de la forma en que la misma debe atacarse.

El factor principal a analizar concierne al tipo de cambio.  El mismo podemos definirlo como el precio de la divisa que permite vincularnos con el mundo externo. El valor del tipo de cambio hace posible o no nuestro comercio exterior. En resumen tendremos que:

  1. Con un tipo de cambio alto aumentan nuestras posibilidades de exportar productos nacionales.
  2. Con un tipo de cambio bajo aumentan las importaciones.


El tema central reside en fijar la paridad cambiaria de equilibrio. Podríamos decir que la misma ocurre a partir de un tipo de cambio que asegure un buen saldo de la balanza comercial.

Frente a todos estos comentarios cabe reflexionar acerca de la enfermedad holandesa respondiendo la siguiente pregunta: ¿En qué momento se produce la misma?
Debemos señalar que la misma ocurre cuando uno o más bienes nacionales cuentan con precios internacionales altos. En esta circunstancia se producen los siguientes hechos:

  1. La paridad de equilibrio la fijan los bienes con precios altos.
  2. El resto de bienes con precios internacionales bajos quedan fuera de foco en lo atinente a la posibilidad exportadora. El precio de la divisa fijado no les cubre los costos.
  3. Para los bienes señalados en el punto anterior existen riesgos de que ingresen productos extranjeros a competir en el mercado local.
  4. La exportación de productos con precios internacionales altos aumenta y ello produce un fuerte ingreso de divisas. Esto a su vez produce apreciación del peso (baja la cotización de la divisa) con su consecuente efecto aún más negativo para los productos con bajos precios internacionales.
  5. La economía queda muy expuesta a los cambios de precios internacionales. Cuando viene el ciclo de baja de precios no se cuenta con una diversificación productiva adecuada.


continuará

jueves, 15 de mayo de 2014

La marcha de la economía

Pese a que los pronósticos que emanan de los grupos de poder son pesimistas no debemos perder de vista que a diferencias de otros cierres de ciclo el actual luce ordenado. Todo parece indicar que ciertos pronósticos quedaran en el olvido.

Cuando a mediados de enero se produjo el corrimiento de la paridad cambiaria la mayoría de los analistas ortodoxos avizoraban los siguientes inconvenientes:
  1. El tipo de cambio se dispararía hacia valores superiores a los 12 pesos.
  2. La inflación del año sería superior al 40%
  3. La brecha entre el dólar paralelo y el oficial se ampliaría
  4. Las paritarias buscarían incrementos superiores al 35%.
  5. Las reservas seguirían cayendo.

Transcurridos más de tres meses tenemos que nada de eso ocurrió. Al respecto debemos destacar que:
  1. El tipo de cambio se mantiene en un valor de 8 pesos y se calcula que se irá modificando en forma suave.
  2. La inflación se ubicaría por debajo del 40%.
  3. La brecha entre el dólar paralelo y el oficial se achicó enormemente.
  4. Las paritarias están  cerrando en su mayoría con pautas salariales menores al 30%
  5. Las reservas se han recompuesto.

Superado todos estos escollos surge ahora la inquietud con acerca de la marcha de la economía. En tal sentido ahora la crítica se condensa acerca de la caída de la actividad económica y desde luego el ingrediente inflacionario hace que los analistas ortodoxos comiencen a ver lo que técnicamente se conoce como inflación con recesión. Ya se ocuparon de encender las alarmas correspondientes. Sin embargo debemos tener en  cuenta que:
  1. La baja de la actividad  económica luce pasajera. Se calcula que a mediados de año la situación se habrá recompuesto. Ello debido al apalancamiento que harán los nuevos acuerdos salariales.
  2. La inflación ha comenzado a bajar.

En resumen el escenario más probable es un tenue crecimiento de la economía con una inflación acotada. De ser esto así una vez más estaremos ante pronósticos equivocados. Y van…………….