Reiteradamente la mayoría de los analistas económicos ortodoxos sostienen que el éxito
alcanzado por nuestro país en
el período 2003 – 2015, tiene su
origen en el llamado viento de cola. Aluden especialmente al crecimiento
alcanzado en los primeros años de
dicho período. Establecen que el mismo ocurrió
por el fuerte crecimiento del
precio de las materias primas en general y el de la soja en particular. Este
pensamiento sería válido si lo único que se exportara fueran materias primas y al mismo
tiempo las importaciones fueran igual a
cero. Como ese no es el caso de nuestro país,
debido a que exportamos bienes industriales e importamos bienes diversos,
debemos considerar la evolución del índice de los términos de intercambio. El mismo es definido por el INDEC
del siguiente modo:
“Índice
de términos del intercambio: surge de dividir el índice de precios de las exportaciones por el índice de precios de las importaciones. Mide
la evolución del poder de compra de una unidad física de exportación en términos
de importaciones”.
Desde luego el comportamiento de los términos de intercambio muestra una mejora
sensiblemente inferior, al de la
mejora de los precios de las
materias primas y especialmente al de la soja, en los últimos años.
Hecha esta consideración nos
preguntamos si el buen desempeño económico obedece exclusivamente a la evolución ascendente del índice de los términos de intercambio. Al respecto debemos decir que no.
Particularmente hubo etapas de la vida nacional en las que la evolución económica
(crecimiento promedio anual del PBI por habitante) tuvo un movimiento no
siempre ligado al índice de los términos de intercambio. El cuadro que se expone a continuación afirma esta idea:
Etapa
Promedio Términos
de intercambio
Crecimiento
%
1914-1930 96,6 1,25
1931-1943 103,5 0,24
1944-1955 119,3 1,71
1956-1975 100,6 1,88
1976-2002 101 -0,36
2003-2011 129,2 5,53
Fuente: Dos siglos de economía argentina de Orlando Ferreres e INDEC con cálculos
propios
El cuadro muestra que en el período 1931- 1943 los términos de intercambio mejoraron y sin embargo
el crecimiento fue menor al de la etapa anterior, en el período 1956- 1975 cayeron y la producción fue mayor a la de la etapa anterior y en el
período 1976-2002 crecieron levemente y sin
embargo la producción cayó en forma significativa. Finalmente vemos que
en el período 2003-2011 se produce una mejora de los términos del intercambio y la producción crece. Frente a todo esto cabe el siguiente
interrogante:
¿Solo
la mejora de los términos
de intercambio produjo este crecimiento?
Indudablemente no. Cabe pensar que el éxito alcanzado en el último período obedece al buen desempeño del comercio exterior, motivado no solo por los mejores
términos de intercambio sino también por un tipo de cambio adecuado. Esto
permitió generar las divisas necesarias para que la
economía no tenga ahogos y al mismo tiempo impulsar parte del crecimiento, debido
al muy buen avance de las exportaciones.
Si analizamos simultáneamente
la evolución del índice
del tipo de cambio multilateral real y el de los términos de intercambio en el período 1991-2011 vemos que el tipo multilateral
ha crecido muy por encima de los términos
de intercambio. El cuadro que sigue muestra el desempeño de estos indicadores:
Año
Promedio Promedio
Tipo Cbio Términos
int.
Dic. 2001= 100 1993=100
91
145,86 91,3
92
125,35 97,3
93
108,1 100
94
112,68 101,1
95
120,84 101,3
96
121,76 109,1
97
117,33 108,3
98
113,16 102,2
99
102,96 96,5
0
104,14 106
1
98,55 105,8
2
236,05 105
Promedio 125,57 101,99
3
213,34 114,9
4
225,38 116,7
5
229,55 113,8
6
235,68 120,9
7
242,65 126,3
8
251,22 140,9
9
269,64 140,4
10
284,86 140,6
11
294,93 149
Promedio 249,69 129,28
Promedio 1991-2002 125,57 101,99
Promedio 2003-2011 249,69 129,28
Variación % promedios 98,85 26,76
Fuente: BCRA metodología inicial e INDEC con cálculos propios
Se destaca que se tomó la serie a partir de 1991 porque desde ese año existen estadísticas del tipo de cambio multilateral. Este dato es más significativo que el del tipo de cambio
real porque tiene en cuenta no solo la evolución de la cotización del
dólar y la inflación interna.
Agrega en el cálculo
la cotización de
la divisa y la inflación de
terceros países
con los que opera nuestro país,
tomando estos datos en forma ponderada conforme a la participación de cada uno de ellos en nuestro comercio
exterior. Volviendo al cuadro vemos que
la variación de promedios del tipo de cambio
multilateral fue del 98,85% en tanto que la variación de promedios de los términos de intercambio apenas fue del 26,76 %.
En ambos casos la variación se
produce comparando la etapa 2003-2011 con la etapa 1991-2002.
Para quienes aun mantengan dudas con relación a la importancia del tipo de cambio, se les
aconseja reflexionar acerca de un tipo de cambio nominal cercano a $ 2 promedio para el período 2003 - 2011 (tipo de cambio solicitado en
algunas oportunidades por autoridades del
FMI). Con este tipo de cambio no se hubiera obtenido el superávit de balanza comercial en todos los años de la etapa y, mucho menos en los niveles que se alcanzó en ella (saldo superior a los 10.000
millones de dólares
por año) aún con
los valores conocidos del índice
de los términos de intercambio.
Finalmente cabe considerar el cuestionamiento
formulado por algunos analistas económicos
vinculado con el desaprovechamiento de los buenos términos de intercambio. Al respecto debemos
analizar la evolución de
la deuda pública nacional como porcentaje del PBI. El cuadro muestra los datos pertinentes:
Deuda Pública
como % del PBI
Año %
2004
127,3
2005
73,9
2006
64
2007
56,1
2008
48,8
2009
48,8
2010
45,8
2011
39,5
Fuente: Ministerio de Economía de la Nación.
Vemos que se ha hecho un aprovechamiento
pleno debido a la fuerte caída de
la deuda pública (era del 127 % y pasó al 39,5%).
Deberá
considerarse además que
la mitad de la deuda está contraída con organismos públicos (BCRA, Anses, Banco Nación etc.) mientras que en el 2004 este tipo de
deuda era inexistente. Es decir que estamos ante una mejora cuantitativa y
cualitativa.
En conclusión negamos que el viento de cola venga por el lado del
precio de las materias primas sin tener en cuenta otras incidencias.
Coincidimos con que los buenos términos de intercambio ayudan, pero los mismos son de menor impacto
que el tipo de cambio. Negamos que haya habido desaprovechamiento. Al contrario
todo fue utilizado para mejorar la situación
estructural del país.
Esto ha permitido que se vengan atendiendo los vencimientos operados a en las
fechas analizadas, de capital e intereses dev la deuda, con recursos propios.
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