Algunas
luces de alarma se han encendido. Entre ellas el tamaño de la deuda y el rojo significativo de la balanza comercial.
En el
primer caso debemos señalar que el nivel de
endeudamiento (deuda /PBI) está en el 57 % y que la zona
de riesgo es 70%. Particularmente la amenaza principal reside en la posible
interrupción de la provisión de fondos externos.
En el
segundo caso, debemos señalar que el rojo record de
la balanza comercial del año pasado posiblemente quede
pequeño comparado con el de este
año. Ello debido a la sequía y a las medidas restrictivas para el acero, el aluminio y el
biodiesel impuestas por el Gobierno de los Estados Unidos.
Creo que
el fin de esta política económica esta cerca. Mi deseo es que sea el inicio de un cambio
positivo.
En parte
el Gobierno ha tomado nota y modifica su estilo de endeudamiento. En efecto
discontinua el externo y pasa al interno. El Ministro de Finanzas Luis Caputo
explicitó esta idea en el exterior.
Algunos economistas, por aquello de que toda solución genera un nuevo problema, sostienen que esto restará fondos al mercado financiero interno encareciendo la tasa de los
préstamos. Esta idea omite que
en la actualidad esta resta de fondos se da con las letras que emite el BCRA.
En cuanto
al segundo problema urge adoptar una política que al tiempo que adelante el tipo de cambio nominal impida
su traslado a precios, política monetaria y
compensatoria mediante.
En esta
hora crucial de nuestra patria es necesario que los dirigentes políticos, sociales , sindicales y empresarios junto con los académicos, iniciemos un profundo debate con el objetivo de proponer
las mejores ideas resolutorias.
Juan
Latrichano
No hay comentarios:
Publicar un comentario