En el Gobierno algunas
voces, entre ellas las del Ministro de Hacienda, aluden a que el país salió de
la recesión en tanto que, en general la
oposición observa que la economía presenta signos depresivos.
Partimos de una situación en la que el Gobierno eligió
endeudarse en moneda extranjera para financiar el déficit fiscal. Por ello
obtiene dólares que cambia en el BCRA contra emisión monetaria. Luego esa
emisión, en gran parte, la retira de circulación mediante la colocación de
Letras (Lebacs).
El mecanismo descripto más allá del impacto negativo que produce a la altura del balance
del BCRA, provocando enormes reducciones de su patrimonio, conlleva a una
sobre valuación de nuestro peso. En efecto un dólar por debajo de la paridad de
16 pesos luce poco favorable para exportar al tiempo que incentiva las
importaciones. Visto hacia adelante este
problema podría intensificarse, atento a que en los meses venideros ingresarán
dólares provenientes de las exportaciones de materias primas.
Por otra parte cabe señalar que los dólares que ingresan
cubren gastos corrientes. En resumen no fondean una mejora del perfil
productivo.
En el plano fiscal vemos que los números de enero dan cuenta
de un incremento del déficit financiero con relación a igual mes del año pasado
(fue de 5.556 millones de pesos en tanto que en enero 2016 fue de 2.197
millones de pesos). Esto ocurrió en medio de un incremento de los ingresos ayudado por el blanqueo, superior al incremento del gasto.
Entonces que produjo el incremento del déficit financiero?
Mayores pagos en concepto de intereses. El aumento de la
deuda operado en el 2016 tiene una enorme responsabilidad en este suceso.
Indudablemente si el déficit continúa aumentando la deuda correrá
igual suerte, con su impacto negativo en cuanto al incremento de los intereses.
Como vemos esto huele a círculo vicioso.
Y la actividad económica?
Con más señales de parálisis que de reactivación. El
estimador mensual de actividad económica muestra un ligero repunte en el último
trimestre de 2016 con respecto al inmediato anterior. Si lo comparamos contra
igual período de 2015 muestra una retracción. La reactivación debería venir una
vez más por el lado del consumo. Esta posibilidad luce difícil a la luz de los
incrementos salariales posibles y a la evolución del cuadro tarifario.
Juan Latrichano
3/3/17
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