jueves, 28 de noviembre de 2013

El absolutismo ilustrado ante la pérdida de reservas

Primera parte

Los absolutistas están a la orden del día y no  dejan  de observar, en cuanto de ellos depende, la pérdida de reservas en divisas que experimenta el país. Llama la atención una vez mas que no tengan en cuenta los números relativos.

Por los medios hegemónicos no se deja de citar el “preocupante” panorama que presenta la pérdida de reservas de divisas en el país. Existen algunos programas televisivos que refieren a esta situación en forma diaria. Para ello se ayudan con histogramas que ponen de manifiesto la pérdida mencionada.

También se suele establecer el crecimiento de la base monetaria. Desde luego este ocurre en medio de la caída que experimentan las reservas. De allí explican la inflación y la marcha ascendente del dólar azul.

Al mismo tiempo suelen relacionar nuestro comportamiento económico con el que tienen algunos países tales como Brasil, Chile y México. Particularmente porque no tienen controles cambiarios y crecen en el volumen de reservas.

Ante este vendaval cabe formularse las siguientes preguntas:

¿Acaso las crisis financieras del país presentaron mermas de reservas como hecho previo a su ocurrencia?
¿Hubo situaciones en las que pese a que no se perdieron reservas igual se cayó en estado de crisis?
¿Estamos ante una situación similar a la ocurrida en el año 1989 en el que se produjo la espiral inflacionaria?
¿Es verdad que tenemos un desempeño desastroso con respecto a terceros países?

Con respecto a la correlación entre la pérdida de reservas y la ocurrencia de crisis debemos señalar que en los años previos al año 1989 (año en que la inflación superó el 3.900 % anual) las reservas se mantuvieron. El cuadro siguiente ilustra esta situación:

Año
Reservas en millones de dólares
1983
3.204
1987
3.430
1989
3.419

Fuente: Doscientos años de economía argentina de Orlando Ferreres

Continuará

jueves, 21 de noviembre de 2013

El informe del Dr. Prebisch realizado en el año 1955. Similitudes con las observaciones de los economistas ortodoxos vinculados con la situación actual.

Última parte

Resulta un ejercicio sumamente útil establecer las similitudes entre el informe que produjo el Dr. Prebisch tras el derrocamiento del General Perón y los sinnúmeros informes que en la actualidad producen los economistas ortodoxos.

Sintetizando con relación  a los informes del Dr. Prebisch podemos puntualizar las siguientes observaciones:

1.       El estado de situación de la economía al cierre del año 1955 no era caótica.
2.       Las reservas cubrían amplia mente la mayor parte de la deuda.
3.       La deuda como porcentaje del PBI era bajo en comparación con la crisis de 1890.
4.       El control monetario no resultó un arma fundamental para controlar la inflación.

Que puntos de contacto tiene todo esto con la situación actual?

En la actualidad las críticas más comunes se centran en los siguientes puntos:


  1. La deuda crece en forma continua.
  2. Las reservas vienen cayendo.
  3. La expansión monetaria es muy fuerte.
  4. La inflación es alta.
  5. La falta de financiación externa
  6. El excesivo tamaño del déficit fiscal.




No hace falta demasiado análisis para darnos cuenta que la historia vuelve a repetirse. Será necesario no prestarnos a engaño.

jueves, 14 de noviembre de 2013

El informe del Dr. Prebisch realizado en el año 1955. Similitudes con las observaciones de los economistas ortodoxos vinculados con la situación actual.

Segunda parte

Resulta un ejercicio sumamente útil establecer las similitudes entre el informe que produjo el Dr. Prebisch tras el derrocamiento del General Perón y los sinnúmeros informes que en la actualidad producen los economistas ortodoxos.

Como vemos el cuadro de situación indicaba que el país poseía casi el 80% de la deuda en reservas.  Cabe señalar que tras la nueva política al término del año 1972 nuestro país tenía el mismo caudal de reservas pero con una diferencia, la deuda era de 3000 millones de dólares. Es decir que las reservas pasaron de ser el 80 % de la deuda a ser apenas el 17%. Los números hablan por sí solos.

En la página número 61 del informe queda al desnudo la propuesta:
“Sin embargo, como el alivio inmediato de la economía del país exige la pronta realización de ciertas importaciones, se ha pensado en dos medios para afrontar este problema: 1 ero) autorizar operaciones por el mercado libre y 2 do) contratar empréstitos extranjeros.”

Esta idea indudablemente dio lugar a que nuestro país se asocia en 1956 al Fondo Monetario Internacional.
Complementando este análisis el Dr. Prebisch escribió otro informe titulado “Moneda sana o inflación incontenible” en enero de 1956.  Allí alude a la necesidad de reducir la expansión monetaria (en el gobierno justicialista fue de un 22% de promedio anual). También aboga por medidas tendientes a la unificación de tipos y mercados de cambio (página 53 del informe).

Cabe acotar que la inflación que fue del 19 % anual en el Gobierno de Perón pasó a ser del 30% anual en la etapa posterior (1955 a 1972). Es decir que las medidas recetadas no surtieron efecto.

¿Qué produjo que un mejor control monetario traiga aparejada mayor inflación?

Indudablemente el costado cambiario. Nuestro país sufrió por muchos años el fenómeno de la inflación cambiaria.  La misma se origina por subas incesantes del tipo de cambio. Las devaluaciones reiteradas, aplicadas con  controles cambiarios nulos o laxos, han sido una de las causas que provocaron subas de precios.

Continuará

sábado, 9 de noviembre de 2013

El informe del Dr. Prebisch realizado en el año 1955. Similitudes con las observaciones de los economistas ortodoxos vinculadas con la situación actual.

Primera parte

Resulta un ejercicio sumamente útil establecer las similitudes entre el informe que produjo el Dr. Prebisch tras el derrocamiento del General Perón y los in números informes que en la actualidad producen los economistas ortodoxos.

El informe producido por el Dr. Prebisch fue titulado “Informe preliminar acerca de la situación económica” y se publicó el 26 de octubre de 1955. El mismo comienza con el siguiente párrafo:

“La Argentina atraviesa por la crisis más aguda de su desarrollo económico; más que aquella que el presidente Avellaneda hubo de conjurar ahorrando sobre el hambre y la sed y más que la del 90 y que la de hace un cuarto de siglo en plena depresión mundial”

Cabe señalar que en 1890 la deuda como porcentaje del PBI sobrepasaba el 100% en tanto que en 1955 era inferior al 25 %. En cuanto al momento de la depresión mundial (crisis de 1929) debemos tener en cuenta que la Argentina debió acudir a una jugada desesperada cual fue la de acordar un pacto con Inglaterra (pacto Roca Runciman) en el año 1933. Sobre el mismo el senador De la Torre sostuvo que Inglaterra no su hubiese animado a poner a sus colonias cláusulas tan leoninas como las que le impuso a nuestro país.

En otro párrafo del informe se señala que:

“La precaria situación de divisas se manifiesta este año en un déficit de 186 millones de dólares. Agregando este déficit a compromisos de años anteriores, se llega a una deuda exterior de unos 757 millones de dólares a fines del año en curso, formada por compromisos perentorios y de plazo relativamente corto. Frente a estos compromisos, las reservas monetarias de oro y dólares solo llegan a 450 millones de dólares , con la posibilidad de reconstituir uno 150 millones de dólares que el BCRA ha debido facilitar a los bancos privados después del cierre del crédito exterior, provocado por la cesación de pagos en que incurrió la Argentina en 1949”


continuará

jueves, 31 de octubre de 2013

Fondos buitre. Crónica de una mentira reiterada

A tenor de la palabra de algunos analistas criollos parece ser que los fondos buitre son santos y nuestro Gobierno el demonio. Si bien no se atreven a sostener esto en forma directa algunos análisis parecen ir en ese sentido.

En primer lugar debemos decir que uno de los errores mas comunes  consiste en sostener que el actual Gobierno es responsable de la pérdida de la inmunidad soberana. Debemos señalar que los bonos que están en poder de los fondos buitre fueron emitidos con anterioridad al año 2002 y en ellos se fijó la posibilidad de litigio en los Tribunales de los Estados Unidos.

En segundo lugar se debe considerar que tanto en el año 2005 como en el 2010 nuestro país abrió el canje de la deuda en el que los titulares de los fondos pudieron haber canjeado sus títulos. Aquí debemos tener en cuenta el carácter especulativo de estos y su objetivo central ligado a obtener nada más y nada menos que el 100% de sus acreencias. También debemos agregar que los mismos fueron adquiridos estimativamente en  un valor  promedio del 20% de su paridad nominal. Es decir que de cobrar el pretendido 100% estarían obteniendo una ganancia extraordinaria.

En tercer lugar se ha interpretado el fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos como una derrota de nuestro país. En realidad debemos tener en cuenta que el Fondo Monetario Internacional intentó presentar un escrito a nuestro favor pero no fue autorizado por el Gobierno de los Estados Unidos. Al respecto este último perseguía que nuestro país ajuste algunos temas (Ejemplo juicios iniciados en el CIADI por empresas multinacionales, Club de Paris etc.). Ello es lo llevó a que iniciemos gestiones ante el Banco Mundial para obtener un préstamo que nos permita llevar adelante tal cometido. Desde luego esto fue visto por el arco opositor como un signo de debilidad generado por el deterioro de la situación externa. Al respecto debemos señalar que lograr el apoyo del Fondo Monetario Internacional aumenta nuestras chances de un fallo favorable. O por lo menos nos lleva a estirar las cosas hasta fines de 2014, fecha en la que se puede lograr que un eventual fallo definitivo  a favor de los Fondos Buitre no sea vinculante para los acreedores que aceptaron el canje de deuda tanto en el 2005 como en el 2010.

En resumen podemos destacar los siguientes puntos:
  1. La pérdida de inmunidad soberana no es imputable a este Gobierno en lo atinente a los títulos en poder de los Fondos Buitre
  2. Los titulares de los Fondos Buitre no son santos. Por el contrario persiguen ganancias exorbitantes.
  3. El fallo de la Corte de los Estados Unidos no implica una derrota total. Por el contrario se abre una nueva instancia donde seguramente contemos con el apoyo del Fondo Monetario.
  4. El apoyo del Fondo tiene que ver con el resguardo de futuros acuerdos que terceros países realicen.
  5. El riesgo de que nuestro país incurra en default es mínimo.
  6. El acuerdo con el Banco Mundial apunta a conseguir fondos para iniciar negociaciones con el CIADI y el Club de París a fin de  destrabar la imposibilidad de apoyo del Fondo Monetario ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.
  7. Aún no obteniendo fallo favorable se lograría un plazo acorde a la necesidad de poder establecer la no vinculación del mismo con el acuerdo celebrado por la mayoría de los acreedores.
  8. Como se ve esto es algo distinto a lo dicho en los medios hegemónicos.  No tengo ningún tipo de duda de que la visión alternativa aquí expuesta ajusta con mas precisión a la realidad.

Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

22/10/13

viernes, 25 de octubre de 2013

De absolutistas y apocalípticos. Crónica de una crisis que no fue, ni será

En estos últimos días  tanto los medios hegemónicos como la oposición al Gobierno mantienen una mirada que tiende a mostrar el incremento de la deuda pública y la merma de reservas. Todos estos análisis ya fueron presentados en años anteriores pronosticando una crisis que no ocurrió. Ahora pronostican una crisis que no ocurrirá.

Todo parece indicar que en el arco opositor y en los medios hegemónicos se han puesto  de acuerdo. Particularmente se insiste en que con el paso de los años la deuda pública ha crecido en forma significativa. No cabe duda que esta crítica apunta al corazón del modelo de des-endeudamiento. Si lo que señalan es así, ¿de qué modelo hablamos?

Estos comentarios omiten groseramente, la consideración de que el des-endeudamiento se produce debido a que la deuda representa un porcentaje menor de lo que era a comienzos del año 2003. En efecto, en esta última fecha dicha proporción era del 150% en tanto que ahora es apenas del 45%.

Decir que el  des-endeudamiento en la Argentina se produce  porque no se considera la deuda contraída con organismos públicos o porque el cálculo del PBI en dólares no es correcto, esto último debido a la brecha cambiaria,  no  ajusta a resultados que surgen de la realidad. En efecto, si tomamos la deuda pública en pesos y la dividimos por el PBI en pesos (no hace falta convertir a dólares) tenemos que al 31 de diciembre de 2012 la proporción es del 44,8%. Si ese mismo cálculo lo hacemos al cierre de 2002(tampoco allí hace falta convertir a dólares) la proporción es del 149,3%.

Cabe acotar, además, que en el total de la deuda pública se incluye la deuda con organismos públicos (BCRA, ANSES, Banco Nación, entre otros) razón por la que no es correcto el argumento de que la misma no está considerada.

En segundo lugar, se insiste acerca de que las reservas se van achicando día tras día. Incluso, algunas proyecciones hablan de valores significativamente menores para el cierre de 2015. Todas estas consideraciones pierden de vista otra proporción fundamental; la que surge del cociente reservas/deuda externa. El resultado nos muestra que esa relación ha mejorado ostensiblemente en los últimos años.

En resumen, obtenemos la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Por qué la crisis que pronosticaron no se cumplió? La razón es que omitieron las proporciones. Tampoco tienen en cuenta que hoy los vencimientos se pagan. En otra época se re-financiaban sin solución de continuidad.

¿Acertarán acerca de la consideración de la crisis que se nos viene? No. Sencillamente porque no habrá tal crisis. Los absolutistas (no tienen en cuenta los valores relativos) y los apocalípticos se equivocarán una vez mas.

Juan Latrichano

Analista económico CGE

viernes, 18 de octubre de 2013

Ultimas noticias del sector externo

El último balance de pagos muestra que la situación económica actual mantiene los rasgos de fortaleza que fueron patrimonio del modelo vigente desde 2003. Particularmente se mantiene el superávit de la cuenta corriente con crecimiento económico.

El balance de pagos correspondiente al segundo trimestre del año en curso arrojó un superávit de la cuenta corriente de 650 millones de dólares. Al mismo tiempo el PBI creció un 8.3 % en el mismo período.  Estos y otros  datos, unidos a las políticas que se están llevando a cabo ponen de manifiesto los siguientes puntos:

  1.  La economía crece sin que se desequilibre el sector externo.
  2. El resultado anterior difiere de los que se alcanzaban en convertibilidad. En ese período el crecimiento venía acompañado con enormes desequilibrios externos.
  3.  El superávit del balance de pagos del trimestre contribuyó con el programa de desendeudamiento.
  4. Los controles comerciales mantuvieron los excedentes de la balanza que permitieron neutralizar los egresos originados por la renta financiera (intereses de la deuda externa y giros de utilidades al exterior).
  5. La fuga de capitales fue prácticamente neutralizada. En este punto debemos tener en cuenta el éxito alcanzado por el control cambiario.
  6.  La merma de reservas se corresponde con una merma proporcional de la deuda externa.


Cabe señalar que la deuda externa muestra los siguientes rasgos:

1.       La deuda total a fines de junio de 2013 alcanzó un valor de 135.040 millones de dólares. Esta cifra exhibe una disminución de 3.435 millones con respecto a marzo de 2013.
2.       La deuda del sector público no financiero se redujo en el trimestre en 3.366 millones de dólares.
3.       La deuda externa garantizada del sector público no financiero alcanza un 13 % del PBI.

Complementando lo expuesto debemos señalar que las reservas disminuyeron por un valor 3441 millones de dólares. Una parte de la caída la explica el pago de la deuda (2.711 millones de dólares) y el resto lo produjo el ajuste por cambio de paridades (730 millones de dólares).
En resumen tenemos que las reservas actuales permiten alcanzar los siguientes indicadores:

  1. 1.       Las reservas representan a fines de junio un 27% de la deuda externa total (en el primer trimestre de  2005 eran del 12%
  2. 2.       Las reservas representan a fines de junio un 62% de la deuda garantizada del sector público no financiero (a fines de 2004 la relación era de apenas un 20%)

 A modo de conclusión podemos señalar que el programa de desendeudamiento prosigue sin sobresaltos al tiempo que la pérdida de reservas se compensa con la reducción de la deuda externa pública, razón por la que la sustentabilidad del modelo, a la fecha de análisis,  no sufre ningún tipo de alteración.
Juan Latrichano

Analista económico CGE