Mucho se ha estudiado en la disciplina económica acerca del impacto
que tiene la restricción externa, particularmente en el ahogo que se
produce por la falta de divisas. Por el contrario, no se ha estudiado casi
nada, por no decir nada, la incidencia de la restricción política. Es más, si
nadie reclama derecho de autor creo que soy el padre de la criatura.
¿Qué es esto de la restricción política?
Es un fenómeno que suele ocurrir tras una bonanza económica, en
el que se advierte la necesidad de ajustes. Un ejemplo sería una aplicación de
medidas que apuntan al control de importaciones, en las que tras un tiempo
exitoso comienzan a advertirse carencia de insumos básicos. Lo lógico sería flexibilizar
la medida sin perder de vista el eje central de control. Si para ello hiciese
falta un cambio político el mismo debería estar en línea con esa
demanda.
¿Qué es lo que ocurre en la realidad?
El problema se magnífica y se explicita la necesidad de un cambio
profundo. Por lo tanto, tras su concreción, se remueve todo, lo bueno y lo
malo.
En muchos casos en forma previa no sólo se exagera el problema, sino
que se le añaden imputaciones de corrupción para los gobernantes que
llevan adelante la política exitosa pasible de ajustes.
La sociedad impensadamente va contra los logros y al cabo de un
tiempo se arrepiente.
En consecuencia, vuelve al origen. Y volvemos a empezar. Es un ciclo
de arranque y parada pero en este caso su origen es político.
Quienes no aprenden del pasado viven de pesar en pesar.
Juan Latrichano
27/11/19
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