Tras la asunción del Dr. Feletti en la Secretaría de Comercio , comenzó el ataque a su plan de congelamiento de precios. La correlación con el Plan Gelbarg aplicado en el año 1973 no se hizo esperar. Las críticas actuales al mismo, entre otras, fueron las siguientes:
1. Si bien los precios redujeron su ritmo de crecimiento la olla a presión se iba activando.
2. El mismo desembocó en un quebrantamiento del desempeño externo.
3. La emisión monetaria en el año 1974 creció un 80% mientras que los precios aumentaron un 14%.
4. En el año 1975 la explosión se hizo inevitable y derivó en una inflación de 3 dígitos.
Fue todo esto así?
El tema de la olla a presión parte del supuesto de pérdida en la rentabilidad de los empresarios, los que responden al congelamiento con desabastecimiento. Esto no siempre es así. Todo depende del estudio pormenorizado de las cadenas de valor. En cuanto al desabastecimiento puede alterarse si los empresarios entienden que los costos fijos se hacen variables por unidad de producto. A mayor producción menor incidencia de esos costos.
El quebrantamiento del desempeño externo tuvo que ver con la crisis del petróleo y no con el congelamiento.
En cuanto al crecimiento monetario cabe señalar que el mismo fue neutralizado en términos inflacionarios , debido a la baja de la velocidad de circulación del dinero. Esto se produjo porque la demanda de dinero aumentó. Esto tuvo su origen en el éxito externo de 1974.
Acerca de la explosión inevitable debemos señalar que no fue tal. En realidad sucedieron acontecimientos políticos que alteraron el programa en general y el Pacto Social en particular. En efecto la muerte de Rucci, secretario general de la CGT y luego la del presidente Perón modificaron el curso de los acontecimientos. Tras la muerte del general su sucesora, Isabel Peron, dos meses después reemplazó a Gelbard por Gomes Morales. Luego en 1975 ocupó el Ministerio de Economía Celestino Rodrigo quien liberó el mercado de cambios y las tarifas. Eso provocó la explosión de precios y no la emisión monetaria. Si bien esta última creció significativamente ese año, fue para cubrir la modificación violenta de precios.
En resumen el fracaso no es atribuible al plan. Por lo tanto el actual congelamiento, tras la idea de consensuarlo con empresarios, luce útil para intentar calmar la puja distributiva y las presiones originadas por las expectativas cambiarias.
Juan Latrichano
19/10/21
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