Se han encendido algunas alarmas que dan cuenta de que el ritmo de
la economía comienza a desacelerarse. Todo parece indicar que el consumo
se está comprimiendo. Ello provocado por un proceso inflacionario agudo que
desde mi punto de vista reduce la demanda. Al mismo tiempo la desaceleración
resulta funcional a la búsqueda de reducción del déficit externo. Ello por la
baja de las importaciones. En efecto, la caída de la actividad las reduce y
esto ayuda a lograr una reducción del déficit de la balanza comercial.
La suba del precio del dólar vista por algunos como un elemento que
ayuda a mejorar el panorama de competitividad, a mi modo de ver contribuye con
la aceleración de precios.
En medio de todo esto el BCRA apunta a una reducción sostenida de la
tasa de interés.
La devaluación y la baja de la tasa de interés montadas en una economía
carente de un plan integral pueden ser una contribución al problema mas que a
la solución.
El panorama no pinta alentador.
Juan Latrichano
No hay comentarios:
Publicar un comentario