El Gobierno apela a la suba de la tasa de interés con el propósito de
contener la aceleración de la suba de precios. En el primer trimestre
del presente año la inflación acumulada superó el 6 por ciento. Este desempeño se aparta en
modo significativo de los objetivos presupuestados. En efecto de continuar la
tendencia observada en el primer trimestre la inflación arrojaría una tasa
que superaría el 25 por ciento anual , excediendo la pauta
fijada del 17 por ciento. Queda estatuido de este modo el manejo monetarista
iniciado a comienzos del año pasado y afianzado ahora.
Es acaso el exceso de moneda el problema a combatir?
Desde luego que no. Quizás antes que reducir el exceso de moneda corresponda pensar en
expandir la actividad económica.
De este modo además de la tasa alta de interés podemos
enumerar otros demonios. La baja incesante del salario real y del tipo de
cambio real entre otros. La caída del salario afecta el consumo y por ende la
producción.
La disminución del tipo de cambio estimula importaciones y
desalienta exportaciones. Ambos hechos le quitan incentivos a la actividad económica.
En resumen el criterio seria mantener el nivel de moneda con mas producción. Este sería un plan
antiinflacionario heterodoxo.
Si no eliminamos estos problemas es probable que podamos cumplir la meta
inflacionaria en medio de una parálisis de la economía. La paz de los cementerios tan
temida.
Juan Latrichano
15 de abril 2017
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